jueves, 24 de marzo de 2022

1749. La santa Rusia y Ucrania – Acto de consagración al Inmaculado Corazón de María

 La santa Rusia y Ucrania

El 25 de marzo de 1984 el Papa San Juan Pablo II hizo la consagración del mundo al inmaculado Corazón de María (y en particular Rusia, sin nombrarla verbalmente) según el Mensaje de Fátima, los deseos de la Virgen manifestados a los Tres Pastorcitos – Lucía, Jacinta, Francisco (hoy Beatos Jacinta y Francisco), el año 1917.

Hoy, en la solemnidad de la Anunciación de 2022, el Papa Francisco va hacer la consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María, nombrando expresamente a Rusia y Ucrania, cuya guerra comenzó justo hace un mes el 24 de febrero, y cuyas noticias, expandidas por la televisión han convulsionado al mundo. El Papa invita a los obispo y fieles de todo el mundo a unirse a esta consagración. Para ello ha escrito una oración a Virgen, en una estilo popular, sencillo, devoto y difuso.

Al eco de esta circunstancia espiritual y fomentando estos sentimientos de paz, he aquí unos versos muy sencillo de un Juglar del Evangelio, de un Cantor de Santa María.

La santa Rusia y Ucrania

son un templo de María:
miles y miles de iconos
bendicen a la familia.

Ese rostro de la Madre

con el Niño al que acaricia,
la llama de la Ternura,
de puro amor derretida.

O esa mano que nos muestra

al Hijo Evangelio y Vida,
que nos lleva al buen camino,
es Ella la Hodiguitría.

Virgen Madre Theotocos,

entraña de toda dicha,
eres la Casa de Dios,
para él la toda digna.

Eres así y lo serás

Virgen de Paz bien querida
que a todos amas y abrazas,
con unas u otras insignias.

Venid, hijos, de trincheras,

curaré vuestras heridas;
yo nunca supe de bandos
ni distingo por política.

Mi Hijo no quiere guerra,

que es pecado y toda ruina,
y por su amor vencedor
él os perdona y olvida.

En tu puro corazón,

donde la paz florecía
ponemos nuestros errores,
con mirada arrepentida.

Virgen de la Anunciación,

toda la tierra te mira,
tú puedes cual Madre hacer
que odio y guerra se extingan.

En ti confiamos, Madre,

con cariño y de rodillas.
Ya la guerra fue bastante
y tanto dolor nos humilla.

Gracias, Madre, por tus ruegos

A Jesús Eucaristía;
Y en tu silencio escuchamos:
Haced lo que él os diga

 

Logroño, La Rioja, Monasterio Madre de Dios, 24 marzo 2022

No hay comentarios:

Publicar un comentario