miércoles, 4 de mayo de 2022

1763. Rima para el final del Retiro de Pascua (ante Jesús Presente)

 Jesús, mi Dios, Viviente excelso

 

Caminando por la via pulchritudinis, camino recto para llegar a Jesús, he aquí, en versos eneasílabos, una rima para coronar el retiro pascual. Recordemos: I. Punto de partida (Identidad, espacio y tiempo del Resucitado, el Hoy de Dios). II. Mi Yo en Jesús Resucitado. III. La liturgia… IV. Ser todo de Jesús. Ser todo de la Iglesia.

Una poesía es sencillamente poner un florero al pie del altar. Paz y Bien.

 

Jesús, mi Dios, Viviente excelso,

delicia toda de belleza,

mirando estoy, y tú delante,

que rompe espacios tu presencia.

 

Ni puede el tiempo arrinconarte

en un ayer de historias bellas,

porque eres hoy, aparecido

a quien en fe, a ti se acerca.

 

Si miro en ti mi historia toda,

de tu divina luz se llena,

porque tu triunfo es mi victoria,

es el perdón que al Padre entregas.

 

Hoy leo nuevo el Evangelio,

y soy – feliz – la Magdalena,

cuando a tus pies se arroja y ciñe

y con amor te besa y besa.

 

Por ti me siento “ser en ti”,

tuyo en tu cruz y en tu promesa

de estar contigo en tu banquete,

vino nupcial, tu Pascua eterna.

 

Mi vida sea para siempre,

- la silenciosa y muy pequeña –

la que en tu mente y corazón

quisiste tú que yo tuviera.

 

Tu vida nueva es mi misterio:

lo vea así y lo comprenda;

Jesús, Señor de mis cantares,

refleja en mí tus suaves huellas.

 

Y trenzo ahora mis amores

con los que tienes a tu Iglesia:

la quieres como a esposa tuya,

y tú la cuidas y hermoseas.

 

Oh santa Iglesia, esposa y madre,

soy hijo, sangre de tus venas,

acepta el don de mi servicio

cual gratitud y humilde ofrenda.

 

¡Oh mi Jesús Resucitado,

muestra tu faz que me embelesa,

y entonces, sí, te alabaré

siendo mi vida tu poema! Amén.

 

Ciudad de México, 4 de mayo de 2022.

 

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