sábado, 21 de mayo de 2022

1767. Domingo VI Pascua 2022. Jesús deja a su Iglesia palabras de despedida

 

Jesús deja a su Iglesia palabras de despedida

Jn 14,23-29


Texto:

Respondió Jesús y le dijo: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. 24 El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. 25 Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, 26 pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho.   

27 La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde. 28 Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado”. Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es mayor que yo. 29 Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis.

 

Hermanos:

1. Estamos escuchando estos domingos palabras de despedida de Jesús. Pueden recordar que el domingo pasado, V de Pascua, nos centrábamos en una recomendación que el Señor nos entregaba como su legado y testamento: en ese mandamiento del amor, que él lo ponía como el distintivo de sus discípulos – amaos unos a otros, como yo os he amado – y que él lo llamaba “mandamiento nuevo”.

En efecto, todo lo que sabíamos del amor, del que está lleno el Antiguo Testamento, queda superado por las palabras de Jesús, que están refrendadas con su propio ejemplo: “como yo os he amado”. Ningún hombre hasta ahora nos había amado como Dios nos puede amar. En estos estaba la novedad absoluta del mandamiento del Señor.

 

2. Hoy seguimos oyendo cosas divinas, que vamos a tratar de recoger en nuestros corazones. El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él.

Dios había escogido a Israel como morada suya. Dios moraba en el pueblo santo, escogido como propiedad suya entre todas las naciones de la tierra. Dios moraba en el Templo, Dios moraba en la comunidad orante.

En el libro sagrado del Eclesiástico hay un poema precioso en el que habla la Sabiduría de Dios, y dice:

8 Entonces el Creador del universo me dio una orden, | el que me había creado estableció mi morada | y me dijo: “Pon tu tienda en Jacob, | y fija tu heredad en Israel”.

9    Desde el principio, antes de los siglos, me creó, | y nunca jamás dejaré de existir.

10    Ejercí mi ministerio en la Tienda santa delante de él, | y así me establecí en Sión.

11   En la ciudad amada encontré descanso, | y en Jerusalén reside mi poder.

12   Arraigué en un pueblo glorioso, | en la porción del Señor, en su heredad. (Eclo 24,8-12).

 

Ahora Jesús nos habla, asume toda su dignidad y conciencia de Hijo de Dios, y nos dice que va a poner su morada, junto con el Padre, en lo más profundo de nosotros.

Cada discípulo de Jesús – yo mismo – si guarda la Palabra que él nos ha dado, va a ser portado de una presencia; va a estar habitado por Dios mismo.

Cuando el ser humano es adherido a Cristo, al misterio de su muerte y Resurrección en el bautismo, recibe el don de esta presencia divina que le va a acompañar en su peregrinación por esta vida. Dios Creador está ciertamente en todos los seres: han salido de sus manos; si un día se cortada esa voluntad divina que los ha traído a la existencia, esos seres creados, volvería a la nada. Es decir, el poder de Dios penetra y mantiene el universo.

Pero Jesús nos habla de otra realidad cuando nos habla de esta inhabitación: Él ha resucitado; él ha iniciado el mundo nuevo con su vida ante el Padre, y este mundo nuevo es el que él quiere introducir en nosotros luego de su partida.

En nosotros mora el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; en nosotros es viada la resurrección del Hijo. Todo esto e infinitamente más se está anunciando cuando Jesús nos dice que El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él.

 

3. Son verdades que la Razón en ningún tipo de Filosofía puede alcanzar. Son verdades de fe, que Jesús nos entrega para se inicie ya, por su santa Resurrección, nuestro cielo en la tierra.

Verdades que los cristianos asumimos para forjar desde ellas otro conjunto de verdades más cercanas, como es la Moral que nosotros queremos presentar ante el mundo como discípulos de Jesús. Nuestros valores y criterios últimos nos los da la fe que profesamos.

 

4. Desde ahí podemos entender mejor lo que el mismo Jesús nos dice a a continuación: La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo.

La paz de Cristo es la realidad de ese dulce bienestar que uno experimenta cuando sabe que sus pecados han sido perdonados y que cuenta con el amor de Dios. El que se siente hijo de Dios, amado por Dios, ese es el que experimenta la paz de Cristo. Y esto es precisamente el cristiano, utilizados una de las primeras frases de las cartas de san Pablo: vosotros, amados por Dios.

Jesús dice que nos da su paz no como la da el mundo. ¿Hay paz del mundo? Hay un bienestar que produce el disfrute de lo que se estima como goce y placer, muy ligados a los sentidos, al poder y al dinero. Pero todo ello, que produce una explosión satisfactoria de sentimientos, deja un vacío por dentro, y no da la paz que el fondo del corazón busca.

O si hablamos de otra paz, hermanos, ahora que hace tres meses que estamos en una guerra cruel, de tantos sufrimientos…, vemos que con los criterios simplemente humanos, no alcanzamos la retirada de las armas; las muertes y el dolor de las familias continúa. El orden de Dios solo lo puede producir Dios mismo.

Las últimas noticias son de muerte y destrucción, y nada seguro sabemos sobre el final diplomático que se espera.

La paz que buscan los hombres de buena voluntad es diplomacia, pero supera la diplomacia, porque viene de Dios aceptado por los hombres.

 

5. Hermanos, Jesús se marchó, pero es el Viviente. Y todo el poder de Dios reside en él, Resucitado.

Señor Jesús, creemos en tus palabras de despedida. Tú no nos abandonas. Danos la fidelidad a tus mandatos y consignas, y la fraternidad, que procede de ti, será vida de tus seguidores. Amén.

 

Guadalajara, Jal., sábado 21 mayo 2022.

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