domingo, 29 de mayo de 2022

1768. Aires de vida franciscana. A los pies del Iztaccihuatl

 

A LOS PIES DEL IZTACCIHUATL

(Romance de un Juglar Franciscano)


Con la guía fraterna del Hno. Edwin David Díaz, venido de Guatemal. hemos disfrutado de unos días de formación permanente un grupo de hermanos de la Custodia de México y Texas, bajo la consigna de

El carisma franciscano y la sinodalidad de la Iglesia

El itinerario espiritual que hemos seguido ha sido éste:

Lunes: Qué es el carisma franciscano desde la experiencia propia de Francisco.

Martes: El seguimiento de Cristo; en fraternidad; como menores.

Miércoles: El Jesús de Francisco (Cristología); el Espíritu del Señor y su santa operación; dimensión misionera.

Jueves: En obediencia, sin propio y en castidad; Eucaristía y Misericordia; conversión (vista desde el Testamento).

Viernes: cómo oraban Francisco; y al final, el Cántico de las criaturas.

Al eco de este mensaje, el hermano que suscribe ha ofrecido a sus hermanos, como Juglar franciscano, este sencillo poema, que es un romance del mensaje recibido y de la buena convivencia que ha reinado.

¡Sea al Señor toda bendición!

 

A los pies del Iztaccíhuatl,

junto al sagrario y el campo,

para escuchar a Francisco

nos juntamos veinte hermanos.

 

De Guatemala venido,

de Espíritu bien armado,

Edwin será nuestra guía

en los textos franciscanos.

 

Queremos ir a las fuentes,

bañarnos y renovarnos,

y respirar lo más puro

del carisma profesado.

 

Qué riqueza, Señor mío,

leyendo atento y despacio,

las hojas que el Pobrecillo

entregó de propia mano.

 

Su doctrina es experiencia

de un Sabio siendo iletrado,

que cada renglón que dicta

es un surco del arado.

 

Es Evangelio, es Jesús,

Divino Verbo Encarnado,

palabras de enamorar,

que te dejan traspasado.

 

La vida ya  no es moral,

ya no es derecho ajustado;

es un empeño de amor

en propia carne gustado.

 

La vida es don que se acoge,

y en oblación trabajando,

unidos en la tarea

por mi Señor convocados.

 

Conversión y penitencia

son purísimo regalo,

para vivir dando gracias

y de alegría llorando.

 

Corazón es el secreto

y allí el Espíritu Santo;

es la Belleza escondida

de Jesús Resucitado.

 

Busco lo Bello y lo Bueno,

lo Verdadero y no falso;

y la via pulchritudinis

es mi camino encontrado.

 

Arte del Padre es Jesús,

Hijo de Dios Bienamado,

la Santidad a mi vera

modelo y pan cotidiano.

 

Ser santo es lo que quiero

- no gnóstico o pelagiano –

En estos días de encuentro

Más y más lo he deseado.

 

Yo tornaré a mi aposento,

cerrado a llave y candado,

y oraré como Jesús

ante el Abbá derramado.

 

Padre mío, Padre mío…

Y he quedado contemplando.

… Nada digo, tú lo sabes,

Seas Tú santificado.

Iztaccíhuatl, viernes 27 mayo 2022.

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