Corpus Christi: razones del corazón
Meditación
1. Al iniciar la fiesta de Corpus Christi
(ahora llamada, más “teológicamente” solemnidad del Cuerpo y de la Sangre de
Cristo), ha venido a mi mente, como blanca paloma mensajera, una frase de
Pascal, que en su original dice exactamente así: “Le coeur a ses raisons que la
raison ne connaît point”, que traducimos: El corazón tiene “sus” razones, que
la razón no conoce. Es el más conocido, el más citado, de los Pensamientos
(Pensées) de Pascal (1623-1662). La segunda parte es la negación, una negación
enérgica: que la razón no conoce, rotundamente no conoce..
Ignoro si Susanna Tamaro (*Trieste,
1957) pensó en ella cuando escribió su obra: Donde el corazón te lleve (Va'
dove ti porta il cuore, 1994).
¿Qué es lo que dice Pascal? ¿Acaso piensa
en una emancipación de la pasión sobre la razón? ¿Acaso esto era una proclama
como la de la Revolución juvenil de 1968, con eslóganes como estos: La imaginación al poder…, Sed realistas:
pedid lo imposible…?
La frase de Pascal no tiene nada de subversivo.
Es una frase de una acerada profundidad filosófica, y es, sobre todo, de carácter
teológico, que pone ante la conciencia del creyente preguntas de este género: ¿Cuál
es el impulso vital de la fe y cuál el refrendo de la razón? ¿Cuál es el camino
para acercarse a Dios, para llegar a su divina presencia: el corazón o la razón,
que, en teoría no deben pugnar en contra si dimanan del mismo sujeto pensante, del
mismo ser amante?
Pascal no quiere poner las cosas al revés.
Él es un genio intuitivo y nos invita a pensar, consciente de que el
pensamiento no fragua sino a través del corazón, y que la opción religiosa no
puede ser atrapada por los encasillamientos de la razón. En el misterio radical
del ser humano, para acceder a Dios, al fin, la flecha del corazón.
2. El preámbulo ha sido largo (se han
escapado los dedos sobre el teclado) porque, al fin, todo esto no era sino un
toque de atención para preguntarnos: ¿Por qué adoramos y veneramos la Eucaristía
como contemplación quieta y extática? ¿Por qué la fiesta del Corpus Christi,
cuando cada celebración de la Eucaristía es un Corpus Christi…?
Dígase para nuestro consuelo, que la
fiesta de Corpus Christi es una fiesta de “supererogación”; es una fiesta de
propina. Es como un ramo de flores que se regala a la persona amada, diciéndole:
- Te traigo estas flores; son para ti…
Y la persona amada responde:
- Gracias. ¡Lo he entendido todo!
Un regalo, las más de las veces, es una
cosa superflua, obsequio de algo que no necesitamos, que podemos pasar sin él,
y que en el fondo del corazón nos ha encantado…
3. Tenemos la Eucaristía, celebración
del Misterio pascual en el Día del Señor, respondiendo al mandato del Señor: Haced
esto en conmemoración mía.
Ya hace muchos siglos que a nuestros hermanos
que nos precedieron en la fe se les ocurrió celebrar la Pascua del Señor varias
veces a la semana. Después, incluso, todos los días… ¡Alarma, que parece que nos
estamos desviando del camino, y estamos “depreciando” lo más puro de nuestra fe:
la Pascua del Día del Señor…!
Pero, por otra parte, el arranque
inicial… (aunque luego se deteriore) el paso a la Misa diaria procedía de una intuición
de fe y de amor, no de ningún consejo apostólico, no de ningún texto bíblico…
4. Fiesta de Corpus Christi y lo que la
sustenta: el ejercicio de la adoración al Santísimo Sacramento fuera de la “sinaxis”
eucarística, ha sido por una intuición del corazón. No por un texto bíblico; no
por una teología erudita…
Es que el amor tiene "sus" razones que la
razón no comprende.
5. En el fondo-fondo, más allá de la
coyuntura histórica en que nace Corpus Crhisti en medio de una sociedad católico-sacral,
Corpus Christi es una fiesta de puro amor.
Si no partimos de aquí no la
entenderemos.
Corpus Christi nace como una fiesta
cristiano-social… Y también esto puede cambiar (escribo en el día en el que el
Rey Felipe VI va a ser proclamado Rey… de manera tan diferente a como fue
proclamado su padre hace casi cuarenta años…).
Corpus Christi es una fiesta del corazón,
fiesta de flores para llevárselas a Jesús y decirle:
Jesús, eres el amor de mi
corazón, y aquí, justamente, en la Hostia santa ante la que me postro.
Jesús, toma los besos silenciosos de mi
corazón.
Jesús, he venido para decirte “gracias”,
para estar, para bendecirte…
Jesús, no tengo nada que pedirte, porque
tú lo sabes todo…
Jesús, te adoro…, y siento que el mundo
entero nace y se levanta junto para decirte: Te amo…
Mi silencio se envuelve en armonía
celestial. No entiendo nada; no hace falta entender.
Toda la Biblia es cuerpo de Dios, pero
ahora, Jesús, la Palabra eres tú, Palabra sin palabras, porque eres mi única
Palabra…
Jesús, déjame bañarme en la luz de tus
ojos, que penetre todos los poros de mi cuerpo que hambrean eternidad,
Jesús, amor mío…
Guadalajara, Jalisco, inicio de la
solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo, 2014.
Adorando
1. Yo he buscado una frase bonita,
que te sea sorpresa al oírla,
que te haga feliz, si pudiera…,
y yo sienta venir tu sonrisa.
2. Soy muy niño, el rubor me detiene
para darte a sentir mi caricia,
insinuando que vuelva hasta aquí,
pues mendigo la tuya divina.
3. Sin palabras me quedo a tus pies,
silenciando a tus plantas mis cuitas:
el pasado se fue, ya no existe,
ya mi vida en la tuya perdida.
4. Ni tampoco el futuro: ahí se quede,
y es mi hoy el instante sin prisa,
del principio hasta el fin es el todo,
una especie de paz infinita.
5. Mi Jesús, mi Señor, aquí estoy
a la escucha amorosa y sencilla,
contemplando y palpando la luz:
tu Palabra en silencio es mi Biblia.
6. En tus manos ser hostia quisiera,
una ofenda de amor pequeñita,
un cestillo que traigo a tu altar,
una ofrenda de mí desprendida.
7. ¡Oh Jesús, Hijo amado del Padre,
Evangelio en que todo se explica:
Ya me voy, ven conmigo.., te llevo,
hazme oír cómo adentro palpitas!
Guadalajara, Jalisco, Corpus Christi 2014
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