viernes, 7 de junio de 2019

1217 Himnos mistagógicos de Pascua al concluir la cincuentena


Himnos mistagógicos de Pascua
(Al concluir la cincuentena pascual)


Con el título de “Ser Pascua de Jesús” hemos publicado en mínima edición digital la colección de Himnos y poemas surgidos como contemplación de Pascua el año pasado (2018) y este (Números 1-51). Continuamos la misma tarea, porque la Pascua sigue hasta la solemnidad de Pentecostés. Los llamamos “mistagógicos”.
La mistagogía, que es “la conducción de los iniciados” a los sacramentos pascuales (Bautismo, Confirmación, Eucaristía) es muy propia de la Pascua.
Anteponemos un himno de hace muchos años (1983), que está escrito con esa mística hacia la que apunta la mistagogía.


52. Se levanta cantando del sepulcro

En el “Officium passionis” san Francisco para paladear la presencia de Cristo en las santas Escritura, compuso salmos, tomando de aquí y allí textos oraciones de la Escritura, y, a veces, introduciendo alguna amplificación o glosa.
En el “Psalmus III, 9. 10” encontramos estos textos:
Exsurge, gloria mea, exsurge psalterium et cithara * exsurgam diluculo (Ps 56,9).
Confitebor tibi in populis, Domine * et psalmum dicam tibi in gentibus (Ps 56,10)
9 Levántate, gloria mía, levántate, arpa y cítara; * me levantaré a la aurora (Sal 56,9).
10 Te confesaré entre los pueblos, Señor, * y te recitaré un salmo entre las gentes (Sal 56,10).
Desde esa interioridad del salmo, que quiere recoger la intimidad de Jesús, desde ahí cantamos. Es Jesús el que habla al Padre y con él por delante nosotros nos dejamos llevar.

Se levanta cantando del sepulcro
con el alma cual cítara en las manos;
para ti, Padre mío, cantaré
el himno florecido entre mis labios.

Cantaré, tocaré ante las naciones,
mis brazos con el orbe a ti levanto;
batid vuestra alegría, pueblos todos,
en la fiesta pascual que yo proclamo.

Mi cuerpo para ti cual bello canto
te entregará el amor que té me has dado,
y verterás tus ojos complacido,
oh Padre, en las heridas de mis manos.

El río de agua viva, el santo Espíritu,
desde tu seno brota en mi costado;
oh Padre del retorno, te bendigo,
mi vida consumada en ti derramo.

Te cantaré en la aurora tu victoria,
nuevo conmigo el mundo renovado;
los salmos de la fe hoy en la tumba
salen cantando el triunfo de tu Amado.

Oh Padre de la Pascua, Padre mío,
el gozo eterno queda declarado;
¡oh Padre!, hoy consagro en el Espíritu
mi vida con la tuya en un abrazo. Amén.

28 junio 1983

53. Tanto queda por decir

“12 Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; 13 cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. 14 Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará. 15 Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará” (Jn 16,12-15).

1. Tanto queda por decir
tanto por entregaros…
Que supierais del amor
lo infinito que os amo.

2. Esa gloria que me habita
quisiera comunicaros,
la vida que con el Padre
me unifica en un abrazo.

3. El Espíritu lo sabe
que con él todo comparto.
Dios es hogar de delicias
y a él somos destinados.

4. Dios es don y comunión,
porque es el don de sí donado;
ni en la pura adoración,
podemos aprisionarlo.

5. Pero Pascua será un día,
lumbre de los iniciados,
Pascua de revelación
y la fe rompe en milagros.
6. En callada intimidad
enséñame en reservado,
lo que en la Cena suprema
no podían valorarlo.

7. Pascua sea para mí
que tú muevas esos labios
y me digas simplemente:
¡Hijo mío, yo te amo!

8. ¡Jesús pascual para siempre,
cielo y tierra coronados,
para ti y con tu misterio
hoy tejemos nuestro canto¡ Amén.

Guadalajara, miércoles VI semana de Pascua, 29 mayo 2019


54. Lo visible y lo invisible


He aquí cómo camina Francisco por el mundo. Nos cuenta fray Tomás de Celano:
“Abraza todas las cosas con indecible afectuosa devoción y les habla del Señor y las exhorta  a alabarlo. Deja que los candiles, las lámparas y las candelas se consuman por sí, no queriendo apagar con su mano la claridad, que le era símbolo de la luz eterna. Anda con respeto sobre las piedras, por consideración al que se llama Piedra (cf. 1 Cor 10,4). Cuando ocurre decir el versículo: Me has exaltado en la piedra (Sal 60,3), como para expresarlo con mayor reverencia dice: “Me has exaltado a los pies de la Piedra” (2 Cel 165).
En el curso sobre “Un acercamiento  a Francisco desde el lenguaje no verbal, la liturgia y el arte”, el maestro Hno. Sidney Machado, OFMCap (Brasil) nos cita a Alejandro de Hales, para quien el Saber filosófico es: Scientia perficiens cognitionem secundum veritatem, mientras que el Pensar sapiencial es  Scientia movens affectionem ad bonitatem. San Buenaventura nos invita más que a Videre Deum in creaturis a “Videre creaturis in Deum”…
En suma, experiencia espiritual y reflexión teológicas son indisociables.
La Poesía, que ama el lenguaje simbólico, balbucea  el anhelo de Dios como puede.

Lo visible y lo invisible
forman el todo real;
y si el Verbo se hizo carne,
lo invisible es ya visual.

Y si Dios así lo quiso,
lo quiso por amistad:
somos amigos de Dios,
felices a disfrutar.

El universo es un signo
que esconde infinito más;
salgamos maravillados,
rendidos para adorar.

Y besemos esas flores
que son besos de verdad,
y al Padre van dirigidos
con ternura celestial.

Pero ya aparece Cristo,
resucitado, inmortal,
si el mundo es bello es por él,
y lo bueno es su bondad.

Él es pulso y armonía
de la nueva humanidad,
es mi esperanza y mi cielo
poema que he de cantar.

Todo es símbolo y silencio
ungido de pura paz,
Tú eres, Jesús, mi medida,
mi amor y mi eternidad.

Te alabamos, Cristo nuestro,
lanzados a tu verdad:
¡Gloria a ti, amado Hijo,
en la santa Trinidad!

Casa de Oración San Pío, 3 junio 2019.
A los pies del volcán Iztaccihuatl.


55. A la derecha del Padre

“Después de hablarles, el Señor Jesús fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios.  El sedit a dextris Dei” (Mc 16,19). El resucitado Está sentado a la derecha del Padre.
Mas no solo eso. San Pablo ha roto la gramática para decirnos que también nosotros hemos sido “conresucitados” y “consentados”
4 Pero Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, 5 estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho revivir con Cristo —estáis salvados por pura gracia—; 6 nos ha resucitado con Cristo Jesús, nos ha sentado en el cielo con él, 7 para revelar en los tiempos venideros la inmensa riqueza de su gracia, mediante su bondad para con nosotros en Cristo Jesús” (Ef 2,4-7).
Y el Apocalipsis dice:
“Al vencedor le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono” (Ap 3,21).
San Agustín nos explicará que no entra en el cielo solo la cabeza, sino la cabeza con el Cuerpo, de acuerdo a su Teología del Cristo total.

1. A la derecha del Padre
el Hijo ha tomado asiento,
y consigo él ha sentado
a todo su santo cuerpo

2. Libre ya de pena y muerte,
Cristo asciende y ascendemos,
el cielo es la vera patria
adonde él llegó el  primero.

3. Misterio del “ya” cumplido
y “aún no” llevado a efecto;
que un tiempo de amor me espera,
unido al amante Siervo.

4.  Seguro en el gran destino,
cierto de arribar a puerto,
mi corazón a la espera
goza con tal sacramento.

5. Esa esplendente corona
que Jesús ciñe en su Reino,
es mi corona de honor,
que me da fuerza y aliento.

6. Esa regia dignidad
de su poder y su cetro,
me cubre con bello manto
y me sella con su sello.

7. Cristo glorioso ascendido
Rey de retes, Rey eterno,
en fe y en amor gozosos
te adoramos, oh Dios nuestro. Amén.

Casa de Oración San Pío, Iztaccihuatl 4 junio 2019.


56. El velo rasgado

“Y Jesús, dando un fuerte grito, expiró. El velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo” (Mc 15,37-38). Testimonio que recoge igualmente el Evangelio de Mateo (27,51) y el de Lucas (23,45). Definitivamente queda clausurado el culto del Antiguo Testamento, y Cristo muerto y resucitado inaugura el nuevo culto ante el Padre.
La Carta a los Hebreos nos dirá: “y así ha entrado en el santuario una vez para siempre, consiguiendo la liberación eterna” (Hb 9,12). Y luego: “Así pues, teniendo libertad para entrar en el santuario, en virtud de la sangre de Jesús, contando con el camino nuevo y vivo que él ha inaugurado para nosotros a través de la cortina, o sea, de su carne, y teniendo un gran sacerdote al frente de la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero y llenos de fe, con el corazón purificado de mala conciencia y con el cuerpo lavado en agua pura (Heb 10,19-22).
Ya se rasgaron los cielos
en la voz de tu Bautismo;
hoy se rasga tu costado
para darnos el Espíritu.

Y tras el velo rasgado,
- la carne santa en suplicio -,
el cuerpo resucitado
nos abre el camino vivo.

Camino libre hacia el Padre
de infinito regocijo,
manantial sacramental,
que diviniza a los hijos.

Cara a cara, sin barreras,
Jesús, camino y destino;
él ha de ser mi oración,
la morada que yo ansío.

Eres tú mi Santuario,
eres tú mi Paraíso,
mi Sacerdote y mi altar,
perfume a Dios ofrecido.

En la santa Trinidad
Jesús, el hijo conmigo:
para siempre, para siempre
seré en Dios siendo yo mismo.

¡Gloria a mi Dios verdadero
mi Dios que me ha redimido,
a Jesús y al santo Espíritu
por los siglos de los siglos! Amén.

Casa de Oración San Pío, Iztaccihuatl, 5 junio 2019.


57. El fruto de la Pascua es el Espíritu


1. El fruto de la Pascua es el Espíritu,
que fluye de sus manos y costado;
el fruto de la Pascua es la oración
Espíritu en la Iglesia respirando.

2. El fruto de la Pascua es la alabanza,
la gracia del perdón de los pecados;
el fruto de la Pascua es la alegría
de verse con Jesús transfigurado.

3. La Trinidad es ya nuestra morada,
la casa de la danza del Amado;
la fiesta es Él, el Ósculo de amor,
entremos donde Cristo ha penetrado.

4. Vivir en Dios, eternamente en Dios,
en creación eterna, siempre amando,
y ser de Dios latido y armonía,
unidos lo divino con lo humano.

5. El fruto de la Pascua es el silencio
de la infinita paz en un abrazo,
final feliz de todos los deseos,
inicio de lo nunca deseado.

6. ¡Oh Padre omnipotente y compasivo,
el todo y solo bueno y adorado,
a ti la gloria en el Espíritu
y en Cristo Dios hermano y todo santo! Amén.

Casa de Oración San Pío, Iztaccihuatl, 6 de junio.


58. Oh Altísimo y santísimo


Oh altísimo y santísimo,
Señor en el sacramento,
tú subiste has bajado
cuerpo y sangre en el misterio

Por manos del sacerdote
el mismo que está en los cielos
viene a mí y yo le adoro
y le tomo en alimento.

Es la Pascua en esta tierra
Pentecostés en el tiempo,
presencia de mi Señor
todo entero y verdadero.

En la santa Eucaristía
la Trinidad que venero
de las eternas moradas
viene a morar en mi pecho.

Ya fuimos divinizados
para vivir en el suelo,
con Cristo, por él, con él
fuimos llevados en vuelo.

Jesús de Santa María
Dios de Dios, divino Verbo,
a tu humildad infinita
toda gloria tributemos. Amén.

Casa de Oración San Pío, Iztaccihuatl, 7 junio 2019


No hay comentarios:

Publicar un comentario