miércoles, 17 de julio de 2019

1232. Descalzo de mis sandalias - Himnos pascuales del Éxodo 2


Descalzo de mis sandalias
(Sobre Ex 3,1-6. 9-12)
Miércoles sem. XV

1 Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián. Llevó el rebaño trashumando por el desierto hasta llegar a Horeb, la montaña de Dios. 2 El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas. Moisés se fijó: la zarza ardía sin consumirse. 3 Moisés se dijo: «Voy a acercarme a mirar este espectáculo admirable, a ver por qué no se quema la zarza». 4 Viendo el Señor que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza: «Moisés, Moisés». Respondió él: «Aquí estoy». 5 Dijo Dios: «No te acerques; quítate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado». 6 Y añadió: «Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob». Moisés se tapó la cara, porque temía ver a Dios (Ex 3,1-6)

Descalzo de mis sandalias
estoy mirando a la llama;
está en la zarza y la tierra
la llama que el alma inflama

Mi Dios es llama y ternura,
lumbre y luz que no se apaga,
llama de amor que acaricia
y toda impureza abrasa.

En esa llama divina
de cielo y tierra tallada
veo el cuerpo de Jesús
en la mañana de Pascua.

Es llama de adoración
de mi Dios que vive y danza,
es paz y blanca pureza
llama que al hombre consagra.

Una voz sale de dentro
del corazón de esa casa,
habla Dios para decir
que ayer y siempre nos ama.

Cuerpo hermoso del Señor
santo Espíritu que irradia,
todo Dios en el Horeb
todo Dios que en mí se encarna.

¡Gloria a Dios aquí presente,
gloria a una Hermosura tanta,
gloria al amor regalado,
gloria a Jesús, que se alza! Amén

Pamplona, 17 julio 2019

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