Adoración de Epifanía
“En el Evangelio (Mt 2,1-12) hemos escuchado
que los Magos comienzan manifestando sus intenciones: «Hemos visto salir su
estrella y venimos a adorarlo» (v. 2). La adoración es la finalidad de su
viaje, el objetivo de su camino. De hecho, cuando llegaron a Belén, «vieron al niño
con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron» (v. 11). Si perdemos el
sentido de la adoración, perdemos el sentido de movimiento de la vida
cristiana, que es un camino hacia el Señor, no hacia nosotros.
La teología y la eficiencia pastoral valen poco o nada
si no se doblan las rodillas …
Cuando uno adora, se da cuenta de que la fe no se
reduce a un conjunto de hermosas doctrinas, sino que es la relación con una
Persona viva a quien amar. Conocemos el rostro de Jesús estando cara a cara con
Él. Al adorar, descubrimos que la vida cristiana es una historia de amor con Dios,
donde las buenas ideas no son suficientes, sino que se necesita ponerlo en
primer lugar, como lo hace un enamorado con la persona que ama. Así debe ser la
Iglesia, una adoradora enamorada de Jesús, su esposo. …”
(Homilía del
Papa Francisco en la Epifanía del Señor, 2020)
Mirándote con
estos ojos húmedos
te adoro, mi
Jesús, enternecido;
y nada sé
decirte, ni apetezco,
me quedo mudo, y
miro y miro y miro.
Detrás de mí, mi
vida yace lejos,
y pobre yo me
siento y dolorido;
es gracia así
sentirlo, mas prefiero
dejarlo todo,
todo, en el olvido.
Te adoro, mi
Jesús, muy dulcemente,
te adoro muy
mimoso y pensativo;
te adoro con un
beso que tú entiendes,
pensando que ni
sé lo que te digo.
Te entrego todo:
oro, incienso y mirra,
feliz de verme
así, sin mí, perdido,
rogándote que seas mi riqueza,
yo sin mí y tú
solo mi prestigio.
Te adoro, en
nombre, yo, del mundo entero,
diciendo gracias
por haber venido;
te adoro de rodillas
con los Magos,
oh Rey del
mundo, Rey de los Judíos.
Mi adoración es
ya mi ofrenda pura,
que así la has
aceptado por ti mismo;
¡A ti la gloria,
Misericordioso,
la paz a
disfrutar, mi Dios, contigo! Amén.
Guadalajara,
Jalisco, 6 enero 2019.
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