La primera página de la Biblia y poema de homenaje a la Torá
Relato
sacerdotal sobre la creación (Gén 1,1-2,4a)
Pautas
para una exégesis
Nota
circunstancial
Al iniciar el tiempo ordinario tras el Domingo
del Bautismo del Señor, que sigue a la Epifanía, comenzamos a leer la Sagrada Escritura
desde el principio; un año será en el Oficio de lectura, otro en las lecturas
de la Misa.
Las
páginas primeras de la Biblia producen una reverencia especial por su grandiosidad,
por su espiritualidad, por su insondable sabiduría. He aquí unas Notas de clase
para quienes se acercan al estudio de los textos sagrados con piedad y
discernimiento, conscientes de que la Palabra de Dios se nos ha dado como Palabra
reveladora para todos los siglos en el encuentro con nuestra frágil palabra de
hombres. Tomar una justa perspectiva dilata más y más el anchuroso mar de la
Palabra de Dios. Sirvan estas consideraciones (que son notas de clase) para
ello. En alabanza de Cristo, luz de la Escritura.
I. Perspectiva previa:
composición e interpretación
La
Biblia se abre con el relato sacerdotal sobre la creación. Para desentrañar su
insondable profundidad surgen al punto en nuestro espíritu una serie de
preguntas que quisiéramos resolver para tener expeditas las vías de entrada al
misterio que se nos anuncia.
- Quién lo escribió. Hipotética respuesta: Un sabio en el espíritu de la corriente sacerdotal.
- Cuándo. Hipotética respuesta: Muy tarde, por ejemplo, en el siglo V.
- Desde dónde lo escribió. Desde el pueblo de la alianza, desde la fe de los profetas, desde la larga experiencia de la historia milenaria de un pueblo.
- Para qué lo escribió. Para la fe de un pueblo que conocía a Dios y había experimentado la presencia de Dios.
- Cuál es su “Sitz im Leben” más concreto. ¿Era una catequesis, un resumen de toda la Teología? ¿Era para proclamarlo en la liturgia? No lo sabemos. Tenemos que leerlo desde donde está y como está: Es la primera página de la Biblia, de la Historia de la salvación, es la clave de la revelación… El segundo relato (la entrada del pecado en el mundo) es más antiguo, posiblemente varios siglos más antiguo. Quizás clave esencial de interpretación es tener en cuenta este dato, como preámbulo.
- Leído desde hoy, ¿qué tipos de lectura caben? Tantas cuantas sean tus confrontaciones personales de cara al texto; por ejemplo:
o
Una lectura meramente cultural, aséptica, para enclavar la página en el cuadro de la
mitología antigua.
o
Una lectura artístico-literaria de la composición y articulación interna del
texto, curiosa e interesante.
o
Una lectura filosófica, en la que probablemente se estrella el pensamiento con
más cuestiones sin resolver que resueltas.7
o
Una lectura científica, paralela a la anterior, partiendo de los conceptos que
ha alcanzado la ciencia sobre Materia, Espacio y Tiempo. Una lectura de este
género puede desembocar en el ateísmo (Véase la postura científica de Stephen
Hawking, que pretende, usando una palabra del científico, “expulsar al Creador”
con la teoría de la autocreación del Universo. Stephen Hawking y Leonard Mlodinow, The Grand Design 2010).
o
Cabe una lectura
de fe en humildad y búsqueda, partiendo de la fe de Israel en el momento en
que se escribe, y abriendo el texto, desde sus entrañas, a la mística y a la
confesión de la Trinidad. Es la lectura que, como discípulos de Jesús,
pretendemos. “Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en
graneros, pero vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más
que ellas?” (Mt 6,26).
II. Líneas para una exégesis
teológica
Este
trazado de líneas no puede suprimir la exégesis detallada, que es ir versículo
a versículo, valorando la peculiaridad de cada palabra. En una exégesis literal
hay que valorar el valor de cada una de las obras de Dios, comenzando por la
luz. “Dios es luz, y en Él no hay tiniebla alguna”, dirá atónito san Juan.
Este tipo de exégesis es una exégesis de orden teológico-sapiencial, que no quiere
esquivar ningún planteamiento histórico-crítico,
pero que quiere transcender. La exégesis tiene que fundirse luego en liturgia, y terminar siendo, en el vitalismo
más radical de la persona, doxología y
amor, puro amor y gratitud. Des un intento, y, por muy rápido que sea –
meros apuntes de ayuda – es como una “pauta” de lo que pretendemos en nuestras
clases.
1. Dios único. Se
parte de la unicidad de Dios. Queda excluido el politeísmo, común en las
religiones antiguas, y por lo tanto la idolatría. Así Israel aparece como
“pueblo único” en la antigüedad, pueblo de un solo Dios.
2. Dios transcendente. El
Dios que crea el mundo no es un Dios que se disuelva en el mundo, sino un Dios
poderoso y amante que crea el mundo.
3. Dios todopoderoso. El
Dios de este relato es el Todopoderoso al que nada se le resiste. (¿Creación de
la nada? Si acaso la creación comeinza desde el caos informe v. 2, que no es
evidente, síe es claro que Dios puede crear de la nada)
4. Dios personal. “Dios,
yo y el mundo”: este es el trípode de la existencia. En este relato de la creación
universal no se contempla la existencia
del mundo angélico; obviamente no se excluye. Hay que valorar, pues, la
inmediatez personal de la criatura con el Creador.
5. El Dios de la Alianza.
Para el creyente israelita el Dios Creador es, en realidad, el Dios de la
Alianza. En la Alianza se juntan Creación e Historia, las dos unificadas bajo
el signo de una Presencia activa.
6. El Dios de la Bendición
(vv. 22.28). Dios bendice a los animales y al hombre. Fruto de la bendición es
la fecundidad. No hay fecundidad sin Bendición de Dios.
7. No existe el Doble Principio, rector del
mundo. No existe el Dios creador, principio bueno, y
antagónicamente el Dios malo, origen del mal, desde donde se explique la maldad
del mundo. El mal no ha venido de Dios; topamos con el misterio absoluto.
8. La bondad original del mundo. El
mundo, creado por Dios, lleva la marca de su creador, y tiene estas tres
cualidades: uno, armónico y bueno. El pecado (que es una especie de
anti-creación) no es contemplado en este cuadro. Este mundo así diseñado es el
proyecto que Dios no retira. Este es el realismo de Dios: el sueño de lo
imposible. (“Sed realistas: pedid – soñad – lo imposible”, eslogan de la
Revolución de 1968).
9. La creación anuncia un proyecto, el
proyecto de Dios. El mundo creado marca la pauta del destino
final del hombre. Si el proyecto final no es un regreso al origen, sino un
avance, sí es verdad que el origen es pauta de la perfección querida.
10. La creación inmediata de todos los seres. El
cosmos en cada uno de sus componentes, todas las especies de seres e, incluso,
todos los individuos proceden directamente de la solicitud de Dios, en este
relato sin mediación. El “evolucionismo científico” de hoy no puede debilitar
este dato primordial de la inmediatez de Dios en su obra.
11. El sentido cultual del cosmos. La
creación de las lumbreras en e l firmamento del cielo (la lumbrera mayor y la
lumbrera menor) es “para señalar las fiestas, los días y los años” (v. 17). El
calendario natural cósmico tiene una finalidad litúrgica.
12. La vida. La
vida es el atributo primario de Dios. Dios vive porque es. La creación es la
expansión de la vida de Dios. Y el hombre, llamado a la vida, tiene como misión
la vida: creced y multiplicaos, llenad la tierra.
13. Una antropología teocéntrica.
Todo lo que es el ser humano (luego diremos hombre y mujer) lo es desde Dios y
para Dios. No es concebible una antropología geocéntrica, sino teocéntrica. La
misión que se le confía al hombre no puede salirse de la orientación que lleva
desde su origen; tendrá que estar relacionada directamente con Dios. El hombre,
creado a imagen y semejanza de Dios, participa de la soberanía o señorío de Dios. El trabajo no tiene sentido de
esclavitud y castigo, sino, por el contrario es, justamente ejercicio de
soberanía.
14. El proyecto humano en la obra del sexto
día.
Este proyecto humano, que saca al ser humano de la nada a la existencia:
o
Nace de modo específico de Dios: “Hagamos al
hombres a nuestra imagen y semejanza” (v. 26). El ser humano queda configurado
con Dios en persona.
o
Es claramente la cima y cúspide de toda la
creación.
o
Es creado como “varón y mujer” en igualdad
compartida. Desde el inicio no es más el varón que la mujer, ni la mujer que el
varón.3
o
Al hombre y a la mujer se les confía la
misión de la vida (creced y multiplicaos) y la misión del dominio y soberanía
sobre toda la creación.
o
Dios provee a la alimentación del hombre y de
la mujer, según un plan ordenado es la escala de los seres
III. Sensus plenior: El Espíritu y el
Verbo
- El Espíritu de Dios se cernía sobre las aguas. Desde la revelación de Jesucristo, en nuestra relectura cristiana, podemos ver, como lo han visto los Padres, al Espíritu Santo. La creación queda abierta al infinito porque de continuo es renovada por el Espíritu de Dios.
- El Verbo de Dios, Jesús de Nazaret. San Juan (1,1-18) ve a Jesús en el seno de Dios y en el principio de la creación. Esta lectura “divina” es del todo legítima, desde el momento en que hemos conocido el misterio de Cristo.
Guadalajara,
Jalisco, 18 enero 2014
Al empezar el estudio de la Torá
Homenaje y súplica
Torá bendita, luz de las naciones,
yo beso reverente letra y tinta
por donde corre sangre de los cielos,
igual que te besó Jesús Mesías.
No vino a destruirte el Nazareno,
que te aprendió de labios de María;
te amó temprano más que los Rabinos
cuando de niño con ellos discutía.
Te amó y te rescató desde tu entraña,
porque al mirarte al Padre Dios veía,
te quiso pura, original y plena
y vio que el Evangelio en ti nacía.
Encuentro de la fe y de la historia,
de Dios amor que en ti se traslucía,
Torá, que eres hermosa como esposa
porque de ti surgió la Profecía.
Torá de bendiciones y promesas,
Torá de una alianza compartida,
en ti me encuentro yo y en ti descanso,
si te alcancé, Torá, Sabiduría.
¡Mi Dios, mi Creador, mi amor en trance,
que Dios de otra manera no serías,
te adoro en Escritura y sacramento,
desde tu Libro lléname de vida! Amén
Puebla, 17 agosto 2011
Fr.
Rufino María Grández
Estimado fray Rufino:
ResponderEliminarAnte el prolijo cuestionario de preguntas, y sus respectivas respuestas, que se exponen en su blog, uno se siente abrumado y apabullado.
Se me ocurren algunas respuestas (que tengo en la punta de la lengua) a las preguntas planteadas, pero no sé si sería oportuno (habida cuenta de la publicidad de este blog).
Saludos.
Juan José.
Como dije en mi anterior mensaje, tengo in mente interesantes respuestas a las cuestiones que usted plantea en el cuestionario de preguntas. Pero bien sabe Dios que, en vista la involuntaria polémica y revuelo suscitados en la anterior ocasión, prefiero considerar que la intervención de mi pluma sería muy inoportuna.
ResponderEliminarNo obstante me gustaría poder asistir a una conferencia, con coloquio posterior, en la que usted expusiera su admirable tesis. Tal vez algún día. Tal vez.
Juan José.