viernes, 16 de junio de 2017

966. Domingo XI, ciclo A: Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos



Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos
Homilía para el Domino XI del tiempo ordinario, ciclo A
Mateo 10,1-8 (Corpus Christi)

Texto del Evangelio
Mt10 1 Llamó a sus doce discípulos] y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia. 2Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano; 3 Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo, y Tadeo; 4 Simón el de Caná, y Judas Iscariote, el que lo entregó. 5 A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:
«No vayáis a tierra de paganos ni entréis en las ciudades de Samaría, 6 sino id a las ovejas descarriadas de Israel. 7 Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. 8 Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis.

Hermanos:

1. Este Evangelio que acabando de escuchar corresponde al domingo XI del tiempo ordinario, y lo escuchamos al eco de lo que esta fiesta singular del Corpus Christi suscita en el alma. La Pascua – bien lo sabemos – culmina en Pentecostés; y vienen a continuación en el Calendario de la Iglesia tres fiestas entrañables: la Santísima Trinidad, el Corpus Christi y el Sagrado Corazón de Jesús, cada una de ellas en semana sucesivas.
El Evangelio nos habla de la elección y envío de los apóstoles. Jesús escoge a “sus doce discípulos”.
Para interpretar el sentido y la transcendencia de este momento evangélico, la Iglesia nos lleva de la mano, en la primera lectura de la misa hasta el Sinaí. El pueblo de Dios, que ha sido creado en la salida de la esclavitud de Egipto y que acaba de celebrar su Pascua de liberación, de amistad, de comunión con el Dios que ha llamado a Moisés, ha llegado a los pies del Sinaí, y se prepara para recibir la suprema revelación de su Dios, que, por encima de todo,e s un Dios de amor.

2. Y he aquí la primera palabra que Dios le entrega: “Habéis visto cómo he tratado a los egipcios y cómo os he llevado sobre alas de águila y os he traído hasta mí. Si escucháis atentamente mi voz y guardáis mi alianza, vosotros seréis mi especial propiedad entre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra; vosotros seréis un reino de sacerdotes, un pueblo santo».
Hermanos, la Escritura es bella, cuando se la comienza a meditar palabra por palabra. Prestemos atención a estas expresiones:
- os he llevado sobre alas de águila
- os he traído hasta mí
- seréis mi propiedad personal especial
- seréis un reino de sacerdotes
- seréis un pueblo santo.
Cinco definiciones que caracterizan a este pueblo de Dios, cuya validez no ha sido abolida.

3. Jesús es consciente de que ha recibido una misión de parte de Dios que ah de poner en marcha en este mundo:  tiene que crear el nuevo Pueblo de Dios. Tiene que crear el nuevo Pueblo de Dios, llevar a plenitud que Dios había comenzado pacientemente en los tiempos de la primera Alianza.  El Sermón de la montaña es el Estatuto de este pueblo; es el estatuto que no ha caducado ni ha sido superado.
En el corazón de este pueblo está el núcleo de sus doce apóstoles. En ellos va a depositar toda la misión que él ha recibido del Padre. ¿Qué es, pues, lo que les ha dado? Su palabra, al que él ha escuchado del Padre y toda su autoridad: les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia.
Expulsar espíritus inmundos, que es la victoria total sobre el pecado, y curar toda enfermedad, grande o pequeña.

4. Lo que está significado en forma narrativa, escuchémoslo en forma imperativa de mandato y reconozcamos en estas palabras la verdadera y única misión de la Iglesia:
Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos.
Curad enfermos,
resucitad muertos,
limpiad leprosos,
arrojad demonios.
 La primera misión de los cristianos es que anunciemos el Evangelio. El Evangelio no es otra cosa que la vida de Dios transfundida a los hombres, para que la vida de los hombres sea realmente la vida del reino de Dios.
Esta vida de Dios, al llegar a los hombres e iniciar la creación de la nueva comunidad, hace explosión en las maravillas de Dios, que rompen todas las posibilidades humanas.
El anuncio del Evangelio tiene cuatro vertientes:
- enfermos
- muertos
- leprosos
- demonios.
Esto es ni más ni menos que decirles: lo que yo he hecho hacedlo vosotros. Mi vida y la vuestra es una; mis poderes y los vuestros son los mismos, y unidos somos uno. Sin mí no podéis hacer nada. Conmigo haréis en el mundo la obra que yo he realizado.
Para entender la vida del cristiana y específicamente la vida del apóstol no tenemos otra referencia que Jesús mismo. Si nos salimos de él para explicar nuestra vida cristiana por ciencias sociales o psicológicas, salimos de onda. Jesús es la absoluta novedad de Dios, y hay que entenderlo por él mismo.

5. Estamos anunciando este Evangelio en el día del Corpus Christi, Corpus Christi que significa Cuerpo de Cristo, y que en el nuevo título del Misal es la Solemnidad de Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. Es lo que se celebra cada vez que, como comunidad del Señor, celebramos la Eucaristía del Cuerpo y de la Sangre del Señor.
De la Eucaristía salimos con el mensaje y el mandato del Señor:
Curad enfermos,
resucitad muertos,
limpiad leprosos,
arrojad demonios.
Hermanos, sin Eucaristía no hay Cáritas. Y a la inversa: Sin Cáritas no hay Eucaristía. La Eucaristía, que es el misterio supremo del amor y no nos llevase al amor, a la entrega de nosotros mismos a los hermanos, no sería la Eucaristía del Señor, que se entregó a sí mismo.
Hoy se pide dinero. Directamente dinero con una colecta extraordinaria, dinero para Cáritas. Pero no se trata de esos cinco, diez, veinte…, cien euros que yo puedo dar. Se trata del don de mí mismo que va en ese don de mis manos.

6. Una vez más, y como siempre, concluyamos, hermanos, poniendo los ojos en Jesús, y orándole suplicantes:
Señor Jesús, descúbreme las riquezas de tu divino Corazón, hazme comprender tu proyecto de vida para la humanidad, y una vez comprendido dame el valor para entregarme a él sin condiciones. Amén.
Alfaro (La Rioja, España), viernes 15 junio 2017. 


Aviso de orientación litúrgica


El Calendario de la Conferencia Episcopal Española (CEE) tiene esta presentación de la liturgia del día
DOMINGO. SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO, Solemnidad
Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, quien, con estos alimentos sagrados, ofrece el remedio de la inmortalidad y la prenda de la Resurrección (elogium del Martirologio Romano).
- Dt 8, 2-3. 14b-16a. Te alimentó con el maná, que tú no conocías ni conocieron tus padres.
-  Sal 147.  R. Glorifica al Señor, Jerusalén.
- 1 Cor 10, 16-17: El pan es uno; nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo.
- Secuencia (ad libitum). Lauda, Sion, Salvatorem.
- Jn 6, 51-58. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida
Del Domingo XI del tiempo ordinario, nada
En México la fiesta del Corpus Christi se celebra “litúrgicamente” en el Jueves del Calendario litúrgico universal.
Pido comprensión de esta incoherencia de textos y circunstancia de la homilía.
 

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