Palabras bíblicas en torno a la Morenita
Al eco de una “Plegaria a la Morenita”
Ayer, día de la Virgen de Guadalupe, me
levanté con el corazón lleno de alegría, y sentí que iban naciendo versos. Dejé
que la inspiración fluyera, y atizando un poquito el fuego – el fuego
chispeante del amor – compuse unos versos simples a la Virgen de Guadalupe, por
si alguno le sirvieran: Una Plegaria ingenua a la Morenita. En realidad yo
había visto, como otros años, el programa nocturno de LAS MAÑANITAS que te
llena de ternura y emoción. Desde el
cielo una hermosa mañana la Guadalupana…, la Guadalupana…, la Guadalupana… bajó
al Tepeyac. Y “las Mañanitas” que
cantaba el Rey David…
Aquella avalancha constante…, constante…
que va pasando…, pasando… para recoger una mirada de la Virgen y enviarle un
cariño y una plegaria, te hace pensar que hay una “superteología”, que sería
necio ignorar. Al eco y compás de esos latidos invisible nacieron de madrugada
esos versos. Los subí a Internet. ¡Cuál fue mi sorpresa cuando en un día ese
poemita ingenuo ha tenido 757 visualizaciones…! ¿Cómo se explica eso que no me
ocurre, en tales índices cuando subo una homilía o un poema espiritual de otro
género? Podría haber artilugios técnicos que multipliquen las vistas…, pero
pienso que hay conexiones, que son las conexiones del corazón. Vuelve aquello
de pascal: El corazón tiene razones que la razón no conoce en absoluto (Le cœur a ses raisons que la raison ne
connaît point). Esta frase, de alta filosofía y teología, no es un adagio
descarado para justificar los lances amorosos irracionales, la estampida y los desplantes
de un enamorado. Es una intuición: ¿Cuál es el camino de acceso a Dios: la
Razón o hay algo superior a la Razón para empalmar con Dios transcendente y
sorpresivo?
Quien quiera saber mi pensar sobre la
Virgen María puede acudir a mi pequeña obra de corte litúrgico: La Madre de mi Señor: Himnario de la Virgen María.
Ediciones Paulinas 2016 (Se trata de 96 himnos para las celebraciones preferentemente
litúrgicas). “la Madre de mi Señor” (de mi Kyrios) es la expresión que pone
Lucas en labios de Isabel en el momento de la Visitación.
Obviamente, ese poema y festivo,
cariñoso e ingenuo de “Plegaria ingenua a la Morenita” no es un himno para la
liturgia; es como un poemita de sobremesa para compartir estas fiestas
decembrinas.
Pasó la fiesta, y regreso a la liturgia
del día, con esa sencilla reflexión. El texto central de esta fiesta es el Evangelio
de la Visitación de María.
En el día de hoy regreso a los textos
bíblicos del día de ayer. ¡Cómo rezamos ayer el Oficio divino, apoyados en la
Virgen del Tepeyac?
Si nos hemos metido con seriedad en las
páginas de la Biblia, pedimos seriedad con los textos. Seriedad, mas sin
ignorar los rigores de la ciencia, pedimos que haya vuelvo y poesía, sabiendo
siempre por qué terreno nos andamos.
Una vez que se ha conseguido de los Evangelio
el núcleo esencial de los misterios marianos. Los autores espirituales y
místicos han querido saborear el misterio, aplicando a María textos que a ella
no se refieren, pero que pueden evocar la belleza de su misterio:
- Textos del Cantar de los cantares
- Textos de los libros sapienciales:
Eclesiástico (Ben Sirá) y Sabiduría
- Textos de los capítulos posteriores de
Isaías (Is 40-60) llenos de promesas y esperanza.
- Textos de los Salmos
- En fin, otros textos del Antiguo
Testamento (por ejemplo, Deuteronomio) que
nos sirven para marcar determinado perfil de María.
Quien lee piadosamente el oficio de la
Virgen de Guadalupe, desde la unidad total de la fe, encuentra este trasfondo.
Es cierto que después de concilio se ha
hecho una revisión crítica del “leccionario mariano”, y hoy se prefieren sobre los
textos sapienciales aquellos otros en los que se coloca a María mejor en las
etapas de la “historia salutis” de Dios con los hijos de la Alianza. En la
tradición se ha cultivado mucho la exégesis espiritual y simbólica para
enaltecer el misterio mariano – siempre misterio – con palabras que en la Escritura
han nacido en otro contexto.
Con esta precisión podemos, sí gustar,
el oficio de la Virgen María.
Hay poesía y ternura, y una gran
intuición de teología y de vida en estas palabras que aquí, en México, en la
Catedral, dirigía el Papa a los obispos de este país:
“Sólo mirando a la «Morenita», México se
comprende por completo. Por tanto, les invito a comprender que la misión que la
Iglesia hoy les confía, y siempre les confió, requiere esta mirada que abarque
la totalidad. Y esto no puede realizarse aisladamente, sino sólo en comunión.
La Guadalupana está ceñida de una
cintura que anuncia su fecundidad. Es la Virgen que lleva ya en el vientre el
Hijo esperado por los hombres. Es la Madre que ya gesta la humanidad del nuevo
mundo naciente. Es la Esposa que prefigura la maternidad fecunda de la Iglesia
de Cristo. Ustedes tienen la misión de ceñir toda la Nación mexicana con la
fecundidad de Dios. Ningún pedazo de esta cinta puede ser despreciado” (Catedral
Metropolitana, Ciudad de México, Sábado 13 de febrero de 2016).
La Biblia en el oficio divino de la Virgen de Guadalupe
Noticia histórico-litúrgica
Según
una constante y sólida tradición, la imagen de la Virgen de Guadalupe, a raíz
de su impresión en la tilma del indio Juan Diego en 1531, en la ciudad de
México, permaneció algunos días en la capilla episcopal del obispo fray Juan de
Zumárraga, y luego en el templo mayor. El 26 de diciembre de ese mismo año fue
trasladada solemnemente a una ermita construida al pie del cerro del Tepeyac.
Su culto se propagó rápidamente e influyó mucho para la difusión de la fe entre
los indígenas. Después de habérsele construido sucesivamente otros tres templos
al pie del cerro, se construyó el actual, que fue terminado en 1709 y elevado a
la categoría de basílica por san Pio X en 1904. En 1754, Benedicto XIV confirmó
el patronato de la Virgen de Guadalupe sobre toda la Nueva España (desde
Arizona hasta Costa Rica) y concedió la primera misa y Oficio propios. Puerto
Rico la proclamó su Patrona en 1758. El 12 de octubre de 1895 tuvo lugar la
coronación pontificia de la imagen, concedida por León XIII, el cual había
aprobado un año antes un nuevo Oficio propio. En 1910, san Pio X la proclamó
Patrona de la América Latina; en 1935, Pio XI la nombró Patrona de las Islas
Filipinas; y, en 1945, Pio XII le dio el título de Emperatriz de América.
La
veneración a la Virgen de Guadalupe despierta en el pueblo una grande confianza
filial hacia ella, ya que se presenta solícita para dar auxilio y defensa en
las tribulaciones; es, además, un impulso hacia la práctica de la caridad
cristiana, al mostrar la predilección de María por los humildes y necesitados,
y su disposición por remediar sus angustias
Nota. Esta breve noticia ha de ser
completada por posteriores manifestaciones de los Papas, y entre ellos del
primer Papa Latinoamericano, el actual Papa Francisco. Indicamos la homilía pronunciada
en la Basílica Vaticana el 12 de diciembre de 2014, y la homilía pronunciada en
la Basílica de Santa María de Guadalupe, en La Villa, el 13 de febrero de 2016.
Primeras Vísperas
Ant.
1 ¿Qué es esto que sube del desierto, como nube de incienso y de mirra y de
perfumes preciosos?
Ant.
2 Brotan flores en el páramo, y las colinas se ciñen de alegría.
Ant.
3 Será como huerto bien regado, como manantial cuyas aguas nunca faltan.
LECTURA
BREVE: Ap 11, 19-12, 1 - Se abrió el santuario de Dios en el cielo, y apareció
el arca de su alianza en el santuario, y se produjeron relámpagos, fragor de
truenos, temblor de tierra y fuerte granizada. Una gran señal apareció en el
cielo: una Mujer, vestida de sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de
doce estrellas sobre su cabeza.
V.
Transformará el desierto en un jardín, y hará brotar fuentes de la roca.
CÁNTICO
EVANGÉLICO (Magníficat) - Ant. Soy morena pero hermosa, como las tiendas del
desierto, como los pabellones de Salomón, pues el sol me ha bronceado.
Ant
2. Yo soy el Señor: mi hora está cerca; mi salvación no tardará.
Ant
3. Envía, Señor, al Cordero que dominará la tierra desde la peña del desierto
al monte de Sión.
LECTURA
BREVE: 1Ts 5, 23-24 - Que el mismo Dios de la paz os consagre totalmente y que
todo vuestro ser -espíritu, alma y cuerpo- sea custodiado sin reproche hasta la
Parusía de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es a sus promesas el que os ha
convocado; y él las cumplirá.
V.
Muéstranos, Señor, tu misericordia.
R.
Muéstranos, Señor, tu misericordia.
Oficio de lectura (Maitines)
Ant.
Tu sol ya no se pondrá, ni menguará tu luna.
Ant.
2. Mirad que ya viene mi hijo el más pequeño, saltando sobre los montes,
brincando por las colinas, como un ágil cervatillo.
Ant.
3. Salgamos al campo, madruguemos para ver las viñas, para ver si las vides ya
florecen y echan flores los granados: ahí te mostraré mi amor.
V.
Señora de los jardines, mis compañeros te escuchan.
R.
Déjanos oír tu voz.
PRIMERA
LECTURA - Del libro del profeta Isaías 52, 7. 9-10; 54, 10a. 11b-14a. 15; 55,
3b. 12b-13: Sobre los montes se anunció
la paz
Laudes
Ant.
1. ¿Quién es esa que surge como el alba, hermosa como la luna y límpida como el
sol, imponente como escuadrón a banderas desplegadas?
Ant.
2. Yo soy la siempre Virgen santa María, Madre del verdadero Dios por quien se
vive.
Ant.
3. Como el águila incita a volar a sus polluelos y revolotea sobre el nido, así
extendió ella sus alas y los llevó sobre su plumaje.
LECTURA
BREVE: Cf. Sir 50, 5-10 - ¡Qué majestuosa cuando salía detrás del velo! Como
estrella matutina en medio de las nubes, como la luna en los días de
plenilunio, como el sol cuando brilla sobre el templo del Altísimo, como el
arco iris que ilumina las nubes de gloria, como flor de rosal en primavera,
como lirio junto a un manantial, como vaso de oro macizo adornado con piedras
preciosas.
CÁNTICO
EVANGÉLICO (Benedictus) - Ant. Sube a un alto monte, alegre mensajero de
Jerusalén, di a las ciudades de Judá: «¡Aquí está vuestro Dios! Como un pastor
pastorea a su pueblo.»
Hora
intermedia: Tercia / Sexta / Nona
Hora
intermedia – Tercia
Ant.
Brotan flores en los campos, y el arrullo de la tórtola se ha escuchado en
nuestra tierra.
LECTURA
BREVE: Os 11, 4 Era yo para ellos como quien levanta a un niño contra su
mejilla, me inclinaba hacia ellos para darles de comer.
V.
No ha hecho cosa semejante con ninguna otra nación.
R.
Nos ha robado el corazón con una sola de sus miradas.
Hora
intermedia – Sexta
Ant.
Ella es más bella que el sol, supera a todas las constelaciones; comparada con
la luz, sale ella vencedora.
LECTURA
BREVE: Sir 24, 18.23 - He surgido como una palmera de Engadí, como rosal de
Jericó, como gallardo olivo en la llanura: mis flores y mis frutos son bellos y
abundantes.
V.
Un panal que destila son tus labios.
R.
Tu nombre es como un bálsamo fragante.
Hora
intermedia – Nona
Ant.
Pondré en ellos mi morada, y enjugaré toda lágrima de sus ojos.
LECTURA
BREVE: Is 9, 2 - Acrecentaste su gozo, hiciste inmensa su alegría: se han
regocijado al verte como se alegran en la siega, como se gozan los que reparten
el botín.
V.
El pueblo que caminaba en tinieblas vio una grande luz.
R.
Sobre los que vivían en tierra de sombras brilló un intenso resplandor.
Vísperas
Ant.
1. He elegido y santificado este lugar, para que en él permanezca mi nombre
para siempre y estén fijos en él mis ojos y mi corazón.
Ant.
2. Reconozcan, Señor, que aquí está tu mano, que eres tú quien lo ha hecho.
Ant
3. El gorrión ha encontrado una casa, y la tórtola ha hallado un nido para
colocar a sus polluelos.
LECTURA
BREVE: Ap 21,2-3 - Vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del
cielo, enviada por Dios, arreglada como una novia que se adorna para su esposo.
Y escuché una voz potente que decía desde el trono: «Ésta es la morada de Dios
con los hombres, y acampará entre ellos. Ellos serán su pueblo y Dios estará
con ellos.»
V.
Se levantaron sus hijos, y la proclamaron bienaventurada.
CÁNTICO
EVANGÉLICO (Magníficat) - Ant. Las aguas torrenciales no han podido apagar el
amor, ni los ríos extinguirlo.
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