Sé muy bien, hermana, hermano
que una felicitación estándar no vale.
Mi felicitación tiene que ser para ti, solo para ti,
aunque los mismos sentimientos del corazón
vuelven a salir cuando le escribo a alguien diferente…
Es cierto, y también es cierto
que uno no puede responder personalmente a cuanto recibe…
Hermana, hermano…, si no recibieras respuesta,
quiero que sepas que silenciosamente,
cuanto el recuerdo me alcanza,
estabas espiritualmente en mi corazón.
Como humilde signo recibe esta felicitación.
Con los Profetas Jesús definió en
Nazaret su identidad y misión: “El Espíritu del Señor, Dios, está sobre mí, |
porque el Señor me ha ungido. | Me ha enviado para dar la buena noticia a los pobres,
| para curar los corazones desgarrados, | proclamar la amnistía a los cautivos,
| y a los prisioneros la libertad; 2 para proclamar un año de gracia del Señor”
(Is 61,1-2).
Con la misma vibración, con los Profetas,
podemos proclamar: Ellos nos han dicho que nuestro Dios es Jesús, el Enmanuel.
Pedro, en Cesarea, en Casa de Cornelio, se expresaba así: “De él dan testimonio
todos los profetas: que todos los que creen en él reciben, por su nombre, el
perdón de los pecados” (Hech 10,43).
Los profetas son nuestro “belén”; los
Profetas son manantial de nuestros villancicos; los Profetas nos dan palabras
para cantar al Verbo Encarnado.
(Nota. Acabamos de estudiar a los
Profetas en clase)
1. Los Profetas todos
juntos
se postran ante la Cuna:
lo que quisimos decir
es carne en esta
hermosura.
2. Elías, la nubecilla
desde el Carmelo, en la
altura:
cargada toda de Dios
hoy se hace divina
lluvia.
3. Oseas, el desposorio
de Dios con su
criatura:
hoy es dulzura y verdad
por María, Virgen pura.
4. La Alianza,
Jeremías,
que nunca se rompa,
nunca:
el Verbo Dios hoy la
firma
y en sangre de Dios se
funda.
5. Hombres de todos los
siglos,
venid siguiendo la
ruta,
el corazón desemboca
en esta excelsa
juntura.
6. Encarnación del Dios
vivo,
que es de cuerpo y no
figura,
postrémonos adorantes,
dando pasto a la
ternura.
7. ¡Gloria a ti, mi
Dios amado:
que ya nada nos desuna:
tú me abrazas, fiel
esposo,
feliz y eterna atadura!
Guadalajara,
17 de diciembre de 2017 - III
domingo de Adviento, ciclo B.
Para ver otras composiciones sobre el autor de Adviento y Navidad,
puede consultar el portal Mercabá.
mercabá.org / El pan de unos versos / El año litúrgico /Adviento... / Navidad...

Hola P. Rufino.
ResponderEliminarHoy le he remitido un email sobre temas que no considero idóneos en este blog.
Espero que lo lea.
Muchas gracias.
Saludos. Juan José