lunes, 13 de mayo de 2019

1210 – Tiempo de Pascua. 8-9 – Yo y el Padre uno somos, La luz que la Pascua irradia


Yo y el Padre uno somos
(Meditatio, ruminatio)

“ 27 Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, 28 y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. 29 Mi Padre, lo que me ha dado, es mayor que todo, y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre. 30 Yo y el Padre somos uno” (Jn 10,27,30, Evangelio de hoy, Domingo IV del tiempo de Pascua)

“Egô kai ho Páter, en esmen.
Ego et Pater unum sumus”.

Meditando estas palabras la capuchina Sierva de Dios Sor Consolata Bertone advertía que nadie puede arrebatar a la oveja de los brazos de Jesús, pero ella – misteriod e la humana libertad… - sí se puede escapar.
Meditando estas palabras yo, Misionero de la Misericordia, y aplicándolas al Sacramento de la Misericordia y de la ternura de Dios, me pregunto: ¿Y o habremso complicado este divino Sacramento, que es puro derroche de la compasión de Dios y de la paz del corazón?

“Yo y el Padre uno somos”,
me dice el texto sagrado,
y buscando yo medito
lo que Dios ha revelado.

- ¿De qué hablabas, mi Señor,
cuando así nos has hablado?
- Hablaba de mis ovejas,
abriéndome a mi rebaño.

No enseñé Filosofía
que estudiar yo no he estudiado,
hablaba lo que sabía,
lo que a mi Padre he escuchado.

Hablaba de intimidades
que nunca habían sonado,
hablaba yo para ti,
que ahora estás asombrado.

Mis ovejas me conocen
me conocen y las amo,
que en el amor, solo así,
se conoce a Dios amado.

Me conocen y me siguen,
porque saben bien mis pasos,
y con esta intimidad
jamás podrá haber engaño.

Y mi secreto cordial
es que ellas son mi regalo,
el Padre a quien pertenecen
a mí me las ha entregado.

Son mías, don de mi Padre,
bajo mi amante cayado,
y nadie fuerte…, más fuerte,
las va a sacar de mis brazos.

Que el Creador que es mi Padre
las mantiene con su mano,
y el Padre y yo somos uno
para un rebaño sin daño.

Uno con Dios Salvador,
de la muerte yo salvado;
uno en la fuerza pascual
que en todo mal ha triunfado.

Yo y el Padre uno somos,
en la Biblia de  milagros,
uno en la fuerza y la paz
con el Espíritu Santo.

Yo y el Padre somos uno
para ti, que has confiado:
no temas, porque eres mío,
de pecados perdonado.

* * *  

Y ahora vengan los teólogos
reunidos en senado
para hablar con precisión
de Jesús, Verbo Encarnado.

¿Qué es ousía, qué es hipóstasis,
que en el Verbo se han juntado?
Una Esencia y tres Personas,
un solo Dios personado…

Misterio de los misterios
para el cielo reservado.
Me quedo en adoración,
a la Palabra arrimado.

Yo y el Padre uno somos…
Yo quiero ser penetrado,
por ese amor salvador
y en él ser unificado.

¡Piedad de mí, mi Señor,
hazme sentir lo que hablo.
que yo soy un peregrino,
y tan solo quiero amaros! Amén.

Guadalajara, Jalisco, 12/13 mayo 2019.
Domingo – Lunes, IV semana de Pascua



9. La luz que la Pascua irradia

(La Virgen María en la Resurrección)

La resurrección de Jesús es misterio mariano, en el sentido de que es la raíz de todos los misterio, origen y cima.
En la resurrección vimos la virginidad.
En la resurrección la divina maternidad.
En la resurrección palpábamos las primicias de María Asunta en cuerpo y alma a los cielos, en la espera de que vayamos nosotros a la zaga de la esposa santa del Verbo de Dios.
Cantemos.

La luz que la Pascua irradia
ha llegado hasta María,
y en la Pascua de su Hijo
de la Asunta es profecía.

Dios ha unido Madre e Hijo
y de dos hizo una vida,
de cara a la Trinidad,
de cara a nuestra familia.

Resucita la Cabeza
y el Cuerpo entero respira;
el triunfo de la Belleza
a la Virgen santifica.

Muy dulce de contemplar
esa presencia escondida,
pura gracia de Evangelio
para quien cree y admira.

Y de María hasta mí
yo en silencio percibía
que fluye resurrección
y de una fuente salía.

Junto a la cruz firme estaba
y luego no aparecía,
la fe gustaba el misterio
y el misterio Sol se hacía.

Yo llego hasta ti, Jesús,
como María vivía,
la fe es creación y asombro,
y es mi Hora y alegría. Amén.

Guadalajara, Jalisco, Virgen de Fátima 2019.
 

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