lunes, 1 de noviembre de 2021

1684. Lo veremos tal cual es: Todos los Santos. Rima espiritual

 Lo veremos tal cual es

 

La liturgia de todos los Santos tiene una nota singular: está hecha a modo de liturgia pascual. En la celebración eucarística no leemos, como habitualmente los Domingos, primero el Antiguo Testamento. Como en Pascua, leemos solo el Nuevo Testamento, comenzando por el Apocalipsis: Ap 7,2-4.9-14; siguiendo por san Juan: 1 Jn 3,1-3; y coronando las lecturas con el Evangelio de las Bienaventuranzas: Mt 5,1-12.

 

Lo veremos tal cual es,

dijo el discípulo amado;

no lo dijo sin saber

quien reposó en su costado.

 

Estar siempre con Jesús,

decía el apóstol Pablo,

ese es el cielo divino

que nosotros esperamos.

 

Estar si nunca cansarse,

imposible imaginarlo,

pues para que esto suceda

Dios está siempre creando.

 

Lo que el ojo nunca vio,

ni alcanzó oído humano,

ni ascendió a los pensamientos:

eso es el cielo esperado.

 

Es la morada de Dios,

que no es lugar ni es espacio;

es Dios mismo a lo infinito,

comunión con Él y abrazo.

 

No hay dos cielos diferentes,

uno alto y otro bajo,

uno suyo y otro nuestro,

cada cual por separado.

 

Como banquete de fiesta

será gozando y gozando,

con canciones y aleluyas

y el vino nuevo escanciado.

 

Aguardamos en la espera,

estando amando al Amado,

con la lámpara encendida

y el aceite preparado.

 

La Fe es la llama que arde,

que se prendió en el Calvario,

y en la mañana pascual

se hizo sol en el milagro.

 

Hoy las lecturas sagradas

templan mi pecho turbado,

y paz y consolación

en ellas he encontrado.

 

En verdad del Evangelio

seréis bienaventurados,

y ya lo sois, porque el Padre

la filiación os ha dado.

 

Ocho Bienaventuranzas,

y una a una yo repaso;

el alma pura es el cielo,

porque es divino regalo.

 

Y lo mismo el compasivo,

todo de Dios contagiado,

que perdonar y salvar

solo Dios ha perdonado.

 

Dios es amor, y su cielo

es el amor consumado;

quien en amor permanece

el cielo ya está gustando.

 

Ser amado por Dios mismo,

por Él mismo acariciado,

por su divina ternura

es el cielo inaugurado.

 

Y  en Jesús ha acontecido,

que Él es el cielo encarnado,

las flores a Dios predican,

mas en Cristo está habitado.

 

El cielo es el Pan y el Vino

es el cielo consagrado,

y en la Fe se hace presente

lo jamás imaginado.

 

Gaudete et exsultate,

fiesta de Todos los Santos:

a coro todos alaban

al Cordero Inmaculado.

 

¡Gloria a Ti,  el solo Altísimo,

el Señor de nuestros cantos,

en la Asamblea fraterna

y en el Cielo que esperamos! Amén.

 

Madrid, Todos los Santos 2021.

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