Comunión de Cuerpo Místico
En la Conmemoración de los Fieles Difuntos la celebración de Eucaristía nos ofrece como posible Evangelio este texto sagrado de la Cena del Señor:
1 No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. 3 Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. 4 Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».
5 Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?». 6 Jesús le responde: “Yo soy el camino y la verdad y la vida” (Jn 14,1-6).
Comunión de Cuerpo Místico
es la Fiesta de los Muertos,
como fiesta de familia
así la vivo y la entiendo.
Meditando, meditando
he leído el Evangelio,
más allá de espacio y tiempo
pues Jesús es sacramento.
No es nostalgia decaída
el volver a los recuerdos,
es amor el recordar,
y es más bello lo que espero.
En confidencias de cena
Jesús decía el misterio,
cual noticia familiar
la despedida y regreso.
Es tan sencillo y tan puro:
Creéis en Dios, pues creedlo.
Y en puridad y humildad
callaban mis sentimientos.
Con tus palabras, Jesús,
en paz me acuesto y me duermo,
tú eres el Hijo que sabe,
tus palabras no son sueños.
* * *
Jesucristo por delante,
abriendo luz y sendero,
que mortal entre mortales
él murió y nos dio el ejemplo.
Entre clamores y lágrimas
al Padre oraba en el Huerto
y a un ángel Dios envió
el Dios de todo consuelo.
Que pase de mí este cáliz
– su sudor regaba el suelo – ;
mas hágase tu querer,
no sea lo que yo quiero.
Jesús tomó nuestra muerte,
y en la suya fue hasta el cielo;
y toda culpa borró
su divino ofrecimiento.
Mas yo he de morir un día,
y desde ahora lo acepto;
lejos la odiosa, la Parca,
con su guadaña o su cetro.
Que no tiemble el corazón
en este trance supremo:
Voy a la Casa del Padre
A preparos un puesto.
Y volveré de seguro,
porque quiero recogeros,
y en el gozo adonde voy
conmigo quiero teneros.
Es mi Casa vuestra Casa
y mi Padre el Padre vuestro:
el cielo será familia,
porque hermano se hizo el Verbo.
* * *
Pensando muy pensadores,
nos vamos viendo viajeros,
astronautas voladores
acaso a puertos inciertos.
Nada de eso nos decía
Jesús, divino Maestro,
al abrir del corazón
el cofre de sus secretos.
Volveré, somos familia,
confiad, y fuera el miedo;
en la casa de mi Padre
mi Padre me ha hecho el dueño.
Hoy es día de gozar
recordando a los que fueron…,
porque Jesús los sentó
y esperan a que lleguemos.
Hermosa es la vida entera
más allá del cementerio:
que mi reserva me espera
y amores y amor eterno.
¡Gloria a ti, Jesús amado,
con estos humildes versos;
son los versos de un juglar
que dicen que te queremos! Amén.
Madrid, Conmemoración de los Fieles Difuntos, 2 noviembre 2021
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