jueves, 30 de mayo de 2024

1978. Dulcísima Eucaristía - Rima espiritual para Corpus Christi

 

Dulcísima Eucaristía 

Rima espiritual para Corpus Christi



 

Jueves Santo es el Día de la Eucaristía. Este jueves de la Solemnidad del Cuerpo y de la Sangre de Cristo es una fiesta de supererogación, impulsada por la piedad de los fieles, que dignidad la pura ofrenda e amor que quiere vivir la Iglesia. Fue en el año 1264 cuando el Papa Urbano IV instituyó esta fiesta con la bula Transiturus de hoc mundo.

“Aunque este sacramento sagrado sea celebrado todos los días en el solemne rito de la misa, sin embargo, cree-mos útil y digno que se celebre, al menos una vez en el año, una fiesta más solemne, en especial para confundir y refutar la hostilidad de los herejes.

Pues en el Jueves Santo, día en que Cristo lo instituyó, la Iglesia universal, ocupada en la confesión de los fieles, en la bendición del crisma, en el cumplimiento del man-dato del lavatorio de los pies y en otras muchas sagradas ceremonias, no puede atender de lleno a la celebración de este gran sacramento”.

El Pontífice deja fluir sus sentimientos, recogiendo la piedad de los hijos de la Iglesia. He aquí uno de los párrafos de esta bula transida de devoción:

“Es un glorioso memorial que llena de gozo al alma de los fieles, infunde alegría y hace brotar lágrimas de devoción. Nos llenamos de gozo al pensar en la Pasión del Se-ñor, por la que hemos sido salvados, pero no podemos contener el llanto. Ante este recuerdo sacrosanto sentimos brotar en nosotras gemidos de gozo y emoción, alegres en el llanto lleno de amor, emocionados por el gozo devoto; nuestro dolor queda templado por el gozo; nuestra alegría se mezcla con el llanto y nuestro corazón rebasa de dicha, deshaciéndose en lágrimas”.

Al eco de los sentimientos espirituales que suscita esta celebración va esta sencilla rima espiritual.

(Nota. En la sección “Comentario” se puede encontrar el enlace o link de la intervención que tuvimos en la Radio Diocesana San Juan Diego, el lunes pasado, sobre “Cuerpo y Sangre de Cristo”, en el programa de Ericka León, Una aventura de Fe”).

 

Dulcísima Eucaristía,

maná del cielo escondido,

que en la Cena deseada

se dio Jesús en Pan vivo.

 

Toda la historia de Dios,

entera desde el principio,

Historia y Encarnación

en este pan se ha metido.

 

Aquí termina y empieza,

la vida eterna del Hijo,

que por amor se hizo carne

y por amor pan y vino.

 

Con eterno pensamiento

en una Virgen se quiso,

hermano en gozo y dolor

hasta una cruz en suplicio.

 

Esto es mi cuerpo entregado

aquella noche nos dijo,

mi cuerpo, vida, Evangelio,

mi ayer, mi hoy, mi destino.

 

Y mi sangre derramada,

que nada retengo mío;

vuestro soy, cual soy del Padre,

y me quedo por los siglos.

 

La Eucaristía soy yo,

no es un don que os transmito,

la Eucaristía es el todo

porque allí yo soy yo mismo.

 

Yo soy Yo Resucitado,

el Viviente a lo infinito,

primero de los humanos,

y como hombre divino.

 

Yo soy yo en el Espíritu,

intimidad en lo íntimo,

Amor que crea y recrea,

amor que amando respiro.

 

Soy presencia como amor,

y el comerme será signo

de la unidad entrañable

como pan de ser comido.

 

Soy la sangre de la vida,

hecha ahora rojo vino,

y al ser sangre de tus venas,

soy en ti tu yo fundido.

 

Soy el Pan de cada día,

que Dios da a los elegidos,

el milagro de la fe,

si tú quieres recibirlo.

 

Soy Jesús de Nazaret,

y de los pueblos vecinos,

de Galilea y Judea

y el Monte de los Olivos.

 

Soy aquel del Evangelio,

soy el que soy yo contigo,

que si mi amor tú no fueras,

tampoco yo habría sido.

 

Soy Jesús Eucaristía,

venga o no venga el gentío,

soy y seré con vosotros

como yo lo he prometido.

 

Ábreme tu corazón,

y tenme por Bienquerido,

y en mi presencia has de ver

lo que hasta ahora nos has visto.

 

* * *

A mi vengo, mi Señor,

que en ti, mi Dios, he creído,

soy ciudadano del mundo

y me siento peregrino.

 

Soy un hambriento de amor,

buscador sin reprimirlo,

con una estrella en la frente

y con un vuelo encendido.

 

La Eucaristía está ahí,

belleza que he apetecido,

amor de amores que nadie

pude darme parecido.

 

Yo vengo para adorar

y estar en silencio unido.

Corpus Christi, Corpus Christi,

con mis recuerdos de niño.

 

Hoy son las calles de pétalos

para que pase el Santísimo,

y mi alma es una alfombra

con unos dibujos finos.

 

MI Jesús, amor sincero,

no quiero ser indeciso.

Mi corazón es del todo tuyo,

que tú los has cogido. Amén.

Cuautitlán Izcalli, Corpus Christi 2024.

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