Homenaje a punto de concluir el Año Clariano
del VIII centenario
Pianticella 24
(Para ti, santa Clara, esta palabra que no puede ser la última,
que guardaré otra para mañana;
a tus pies esta palabra... como una azucena.
Con mucho amor y sinceridad)
1.
Como Poeta de tierra
que
canta a su enamorada,
yo
te canto, Clara mía,
de
mis ensueños aliada.
2.
Clara a quien veo y contemplo,
maceta
de mi ventana,
ojos
que puedo mirar,
de mis sienes almohada.
3.
Clara que va en mis cansancios,
que
no me cansa pensarla,
candado
en mi corazón
con
una palabra sabia.
4.
Clara, silencio turgente
y
muerte como crisálida,
acaso
tú me comprendas
lo
que al decirlo se mancha.
5.
Muy pura más que la nieve,
por
Jesús santificada,
cuerpo
que parece de alma,
alma
de carne inmolada.
6.
Yo desatado por ti,
¿qué
voy diciendo, mi hermana?
Yo
voy tejiendo deseos,
deseos
de blanca lana.
7.
Porque soñarte es soñarme,
en
brisa de suave playa,
barquero
a la mar abierta,
gaviota
batiendo alas.
8.
Clara escondida en mis libros,
y
más en mi alma llana,
nido
de plumas caricia,
y
verso que me desgrana.
9.
Acaso oración no cumpla
con
palabras tan profanas;
no
busqué en el diccionario,
que
estaban todas sembradas.
10.
Clara nocturna en mi vela,
semilla
de mi alborada,
eres,
Clara de Jesús,
alberca
de mis miradas.
11.
Ya no me voy, que no puedo,
aunque
mi copla se acaba,
que
nada hermoso termina,
si
nace en noche sagrada.
12.
Clara de Asís, Favarone,
y
del mundo Ciudadana,
muy
apretado a tus brazos,
un
beso que se me escapa...
(¡Hasta
ahora, Clara, Clara…!).
Guadalajara,
8 agosto 2012.
Hermano
Rufino María de Alfaro (La Rioja).
Ya habia comentado que es un hermoso poema, pero también es uno de los que muestran mas la ternura y sencilles de su corazón Padre Rufino,nunca cambie siga dandonos muestra de un Cristo Vivo.
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