Catequesis sobre la Fe del Papa Benedicto XVI
El Papa nos ha hablado en la audiencia de hoy (14
noviembre 2012, quinta catequesis en el Año de la Fe) de la Alegría de la Fe, y
de tres vías de acceso a Dios: El mundo, el hombre, la fe. Nos advertía al principio:
“que la iniciativa de Dios precede siempre a cualquier acción del hombre, y
también en el camino hacia Él, es Él el primero que nos ilumina, nos orienta y
nos guía, respetando siempre nuestra libertad”.
“La primera: el mundo. San Agustín, que en su
vida ha buscado durante mucho tiempo la Verdad y se aferró a la Verdad, tiene
una página bella y famosa, en la que dice así: "Interroga a la belleza de
la tierra, del mar, del aire enrarecido que se expande por todas partes;
interroga la belleza del cielo..., interroga todas estas realidades. Todas te
responderán: míranos y observa cómo somos hermosas. Su belleza es como un himno
de alabanza. Ahora bien, estas criaturas tan hermosas, que siguen cambiando,
¿quién las hizo, si no que es uno que es la belleza de modo inmutable?" (Sermón 241).
… Albert Einstein dijo que en las leyes de la
naturaleza "se revela una razón tan superior, que todo pensamiento
racional y las leyes humanas son una reflexión comparativamente muy
insignificante" (El mundo como lo
veo yo, Roma 2005).
… La segunda palabra: el hombre. Siempre san
Agustín, quien tiene una famosa frase que dice que Dios está más cerca de mí
que yo a mí mismo (cf. Confesiones,
III, 6, 11). A partir de aquí se formula la invitación: "No vayas fuera de
ti, entra en ti mismo: en el hombre interior habita la verdad" (De vera religione, 39, 72). Este es otro
aspecto que corremos el riesgo de perder en el mundo ruidoso y disperso en el
que vivimos: la capacidad de pararnos y mirar en lo profundo de nosotros
mismos, y de leer esta sed de infinito que llevamos dentro, que nos impulsa a
ir más allá y nos refiere a Alguien que la pueda llenar.
1. La alegría de la fe
es por dentro manantial;
es un vena divina
que brota si Dios la da.
2. Cuando vemos verde vida
sin cansarnos de mirar
la alegría de la fe
se comienza despertar.
3. La belleza es un misterio
que ante los ojos está,
y de pronto yo me he visto
que empezaba a dialogar.
4. ¿Quién me mira cuando miro
lo que yo quiero mirar?
Seguro que al ser mirado
yo me quiero enamorar.
5. La belleza muy discreta
sonríe y no quiere hablar,
que es más íntimo decirlo
con solo vivir y estar.
6. Cuando adentro de mí mismo
descanso quieto en mi hogar,
la luz ya estaba encendida
y había una inmensa paz.
7. ¿Quién había, si yo estaba
fuera de mi propiedad,
vagando y muy ocupado
en charlar y negociar?
8. Eres dentro de mi yo
llave de mi intimidad
antes de que yo retorne
eres tú mi identidad.
9. Mi Dios, palabra de fe,
encuentro para gozar:
mi vida ya es poseerte,
poseerte es adorar.
Guadalajara,
Jal., 14 nov. 2012.
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