Envío de este folleto
El corazón no tiene palabras; tiene canto. Y el
cantar del corazón se llama “un cántico nuevo”.
El corazón no tiene palabras; tiene silencios humanos
y divinos, silencios contemplativos y comunicativos.
El corazón no tiene labios para besar; todo él
es un beso de amor.
El corazón no tiene prisas; todo él es un
anhelo.
La Fe es el corazón de la Verdad, y lo que
empezábamos a decir del corazón podríamos decirlo de la Fe.
San Pablo dijo que la Fe actúa por la caridad.
Es decir, la Caridad es el anhélito de la Fe: “la Fe que actúa por el Amor” (Ga 5,6).
La Fe, que es como una paloma – blanca, dulce,
una saeta en el aire – tiene canto, aquel que decía el Salmista: cantaré al Señor un cántico nuevo.
* * *
San Agustín comenta: “Dad gracias al Señor con
la cítara, tocad en su honor el arpa de diez cuerdas; cantadle un cántico
nuevo. Despojaos de lo antiguo, ya que se os invita al cántico nuevo. Nuevo
hombre, nuevo Testamento, nuevo cántico. El nuevo cántico no responde al hombre
antiguo. Sólo pueden aprenderlo los hombres nuevos, renovados de su antigua
condición por obra de la gracia y pertenecientes ya al nuevo Testamento, que es
el reino de los cielos. Por él suspira todo nuestro amor y canta el cántico
nuevo. Pero es nuestra vida, más que nuestra voz, la que debe cantar el cántico
nuevo” (Comentario sobre el salmo 32,
Sermón 1, 78).
Aquel mismo del Apocalipsis cuando los 144.000
señalados cantaban: “Y cantan un cántico nuevo delante del trono, delante de
los cuatro vivientes y los ancianos. Y nadie podría aprender el cántico sino
los ciento cuarenta y cuatro mil, los rescatados de la tierra” (Ap 14,3). Ya se
ve que este Cántico nuevo de la Fe es el cántico de Cristo Resucitado.
* * *
¡Cómo quisiéramos cantar la Fe que se nos regaló
en el Bautismo! Iniciamos el Año de la Fe con un Himno de estribillo y
estrofas: Que brille y resplandezca
nuestra fe. Luego, al son de las catequesis del Papa en torno al Año de la
Fe, hemos ido desgranando poemas espirituales.
“Este año será una ocasión propicia para acoger
con mayor atención las homilías,
catequesis, discursos y otras intervenciones del Santo Padre. Los pastores,
personas consagradas y fieles laicos serán invitados a un renovado compromiso
de adhesión eficaz y cordial a la enseñanza del Sucesor de Pedro” (Congregación para la Doctrina de la Fe. Nota
con indicaciones pastorales para el Año de la fe, 6 enero 2012. N. 7).
Quisiéramos continuar, según la gracia que el
Señor nos dé.
Entretanto, he aquí un folleto de primicias.
Néstor Wer, joven hermano capuchino mexicano, es el autor de la portada y
maquetación del folleto. A él, mis gracias de corazón.
Guadalajara,
26 noviembre 2012
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