Diaconía
Hace muchos años, debiendo dar un retiro
a mis hermanos en razón del ministerio que iban a recibir, pusimos nuestra atención
en la escena del Lavatorio de los pies, que narra el Discípulo amado (Jn 13). Y
aquella escena se nos iluminó para descubrir en ella el sentido de la entrega
de Jesús, la razón de su absurda pasión, el sentido de la Eucaristía como
ofrecimiento gratuito, el sentido del ministerio, llámese Diaconado o
Presbiterado.
Tiene razón – toda la razón “del mundo” –
Simón Pedro cuando espeta a Jesús: Tú no me lavarás los pies jamás… ¿tú… a mí?
Eso es el mundo al revés.
Efectivamente el mundo al revés el amor
de Dios. Dios nos ama con el amor en sí, como es el amor en Dios: totalmente y
para siempre, gratuitamente, sin causa que lo preceda. Dios nos ama por él
mismo. Dios nos ama muriendo, porque se muere de amor por mí.
De todas las formas lo he dicho en mi
predicación sacerdotal. Hoy lo pongo aquí, en unos versos rápidos, en la tarde
de la Ordenación Diaconal (vale lo mismo para la Sacerdotal) de mi hermano Néstor
Wer.
1. Es la santa
diaconía
la que Jesús nos
mostraba,
cuando los pies
nos lavaba
y con un beso
los cubría.
2. Llegó a Pedro,
el decidido:
¿Tú arrodillado
a mis pies…?
Sería el mundo
al revés
y eso no tiene
sentido.
3. Si tú, Pedro,
no consientes
ver lo que ahora
verás,
ya jamás
entenderás
del amor las
puras fuentes.
4. Amar como
Dios te ama
con amor de
Encarnación,
de Belén a la
Pasión,
es verle a Dios
que se inflama.
5. Amor de Dios
que se muere,
porque se muere
de amor,
a los pies del
pecador,
que nos quiere
porque quiere.
6. Si el amor
busca razón
fuera de ser lo
que es,
ese amor fino y
cortés
es un amor de
traición.
7. Gratis y a
eternidad
es el amor
revelado,
en el que fui
bautizado
en pureza y
santidad.
8. Y hoy que
diácono me veo
con amor de
diaconía,
mi Jesús y vida
mía,
pido el amor en
que creo.
9. Pongo aquí mi
vida entera:
Sea bella en tu
servicio,
y unida a tu
Sacrificio
sea sin más
verdadera.
10. En una pobre
capilla,
de Cancún los
arrabales
yo te entrego
mis caudales
por esta gente
sencilla.
11. Porque ellos
me hablan de ti,
profetas de tu
ternura,
del amor y su
hermosura
que yo un día
comprendí.
12. Heme, pues,
oh Padre amado,
a la vera de tu
Hijo,
lo que un día
obró y nos dijo
sea hoy mi don
sagrado.
Cancún
(Quintana Roo). Prelatura Cancún-Chetumal,
Domingo
8 octubre 2017.
GRACIAS, MUCHAS GRACIAS RUFINO.¡ CUÁNTOS DONES TE DIÓ EL SEÑOR.!
ResponderEliminarREZUMAS A DIOS POR TODOS LADOS.
A NÉSTOR, TÚ HNO TENEMOS QUE AGRADECER Y YO LE AGRADEZCO: QUE TE VOLCARÁ EN INTERNET, Y ASÍ TE HICIESE MISIONERO DEL MUNDO.¡ QUE BIÉN!. GRACIAS POR TU ENTREGA SIN MEDIDA RUFINO