Tras el rezo de Completas
Ahora que estoy ya solo
y la noche es mi
envoltura,
te pido, Señor, la paz
y allí tu presencia
pura.
Los pensamientos se
fueron
por una larga llanura,
y todos mis
sentimientos
se ahogaron en la
laguna.
Ahora me siento yo
con una inmensa
ternura,
en una simple armonía,
dispuesto para la
escucha.
Como una blanca azucena
se ha abierto mi fe sin
dudas,
y quiero estar y sentir
como tierna criatura.
Dios es verdad y
existencia
y es infinita espesura,
Dios es Espíritu suave
que mi cuerpo
transfigura.
Esperanza y cercanía,
Dios es mi fin y mi
ruta;
es el fruto de mi vida,
cuando el tiempo se diluya.
Dios es mi mundo divino
y mi tarea diurna;
y Dios es mi corazón
al crearme cosa suya.
Huid, fantasmas, de mí,
miedos que el alma
conturban;
soy de Dios, porque sin
él,
sería aire y espuma.
Adoración, gratitud,
es mi ofrenda simple y
suma:
Dios mío, amor
increado,
yo de ese amor soy
hechura.
Sacramento de mis días
y latido hasta la
hondura,
mi vida en tus manos es
que es mi vida por ser
tuya.
Guadalajara,
Jalisco, 20 octubre 2019.
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