El sentido de mi vida
El sentido de mi vida
es vivir en Trinidad:
Dios en mi cuerpo, en
mi alma,
en toda mi humanidad.
Dios no es puro
pensamiento
esenciado en su deidad;
Dios es acción inmanente
y es esa su intimidad.
Dios es belleza
existiendo,
belleza que no va más,
y la belleza es su gozo
igual que su eternidad.
Si un rayo de su
hermosura
se hiciera en mi
claridad,
salvado el mundo estaría
del pecado original.
Como Dios es plenitud
Dios a Dios ha de
engendrar,
y el lazo que hace la
unión
es mi Dios Espiritual.
Se deshacen las
palabras
que aquí quieren
penetrar:
Dios es paz y cercanía
venid, callad y adorad.
Dios en mí es Dios
celeste,
igual que en su gloria
está;
es mi Dios desconocido
y que conozco al
cantar.
Ser lo que soy es mi
vida,
ser divino terrenal;
ser guiado por su mano,
ser ahora, ser actual.
Con divina embriaguez
mi ser es ser y allí estar,
es danzar en su
alabanza
y a Aquel que es,
abrazar.
Y en la fe voy
deslizando
los días que ya se van:
en la cruz abrazo el
mundo,
Jesús, perdón y bondad.
Guadalajara,
21 octubre 2019.
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