lunes, 21 de octubre de 2019

1268. Identidad y tiempo - IV


El sentido de mi vida

El sentido de mi vida
es vivir en Trinidad:
Dios en mi cuerpo, en mi alma,
en toda mi humanidad.

Dios no es puro pensamiento
esenciado en su deidad;
Dios es acción inmanente
y es esa su intimidad.

Dios es belleza existiendo,
belleza que no va más,
y la belleza es su gozo
igual que su eternidad.

Si un rayo de su hermosura
se hiciera en mi claridad,
salvado el mundo estaría
del pecado original.

Como Dios es plenitud
Dios a Dios ha de engendrar,
y el lazo que hace la unión
es mi Dios Espiritual.

Se deshacen las palabras
que aquí quieren penetrar:
Dios es paz y cercanía
venid, callad y adorad.

Dios en mí es Dios celeste,
igual que en su gloria está;
es mi Dios desconocido
y que conozco al cantar.

Ser lo que soy es mi vida,
ser divino terrenal;
ser guiado por su mano,
ser ahora, ser actual.

Con divina embriaguez
mi ser es ser y allí estar,
es danzar en su alabanza
y a Aquel que es, abrazar.

Y en la fe voy deslizando
los días que ya se van:
en la cruz abrazo el mundo,
Jesús, perdón y bondad.

Guadalajara, 21 octubre 2019.

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