Tránsito de san Francisco 2019
Plegaria
Desde
niño, al ingresar en el Seminario Seráfico de la Divina Pastora (Alsasua,
Navarra, 1947) vengo celebrando en comunidad, en fraternidad, el Tránsito de
san Francisco. La muerte de san Francisco se ha distinguido con esta palabra: Tránsito, es decir, de la tierra al
cielo. Y allí está.
Hay una
comunión entre él y nosotros. En la intimidad del alma se siente y se puede
cantar-
Humilde a tierra Francisco,
así fue como te fuiste,
desnudo y pobre y en cruz,
que a Jesús te pareciste.
¿Son lágrimas de llorar
en esta hora sublime,
o es un gozo misterioso,
aunque sea un gozo triste?
Junto a tu cuerpo y tu historia
me arrodillo para oírte;
en el silencio divino
siento que Dios es quien vive.
Siglos y glorias pasaron
y tu florcita subsiste:
¿Quién es, Francisco Evangelio…?
¿Y qué perfume despides…?
Contemplando suavemente
el alma de paz se hinche:
Francisco fue lo que fue,
no intentes tú repetirle.
Seas tú quien Dios te quiso,
mira a Dios y que él te mire;
y en esa mirada única
déjate por Dios vestirte.
Padre de amor, Padre mío,
que en puro amor se derrite…,
en esta mi travesía
sea yo tu amor visible.
Hoy caelum dives ingreditur
[hoy entra rico en el cielo]
[hoy entra rico en el cielo]
el que fue pobre y humilde:
es el triunfo de Jesús,
y en su triunfo ¡él bendice!
Guadalajara, víspera de san Francisco, 3
octubre 2019
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