lunes, 17 de agosto de 2020

1417. Asunta 2020/2 – Al eco de la Asunta


María está presente, no la busques

“Esta maternidad de María en la economía de gracia perdura sin cesar desde el momento del asentimiento que prestó fielmente en la Anunciación, y que mantuvo sin vacilar al pie de la cruz hasta la consumación perpetua de todos los elegidos. Pues, asunta a los cielos, no ha dejado esta misión salvadora, sino que con su múltiple intercesión continúa obteniéndonos los dones de la salvación eterna .  […] La Iglesia no duda en confesar esta función subordinada de María, la experimenta continuamente y la recomienda a la piedad de los fieles, para que, apoyados en esta protección maternal, se unan con mayor intimidad al Mediador y Salvador” (Lumen Gentium, 62).

María está presente, no la busques,
un silencio de paz es su presencia;
no pretendas vanamente una palabra
ni quieras que en el aire se aparezca.

Con fe sencilla abre el Evangelio
y más de lo que dice no pretendas,
la verás en su casa y en la fuente,
la pobre de Israel, en pobre aldea.

Es hija de Abraham como creyente,
y en el Anuncio, sierva se confiesa;
por gracia va a ser Madre de la vida,
si es Madre de Jesús es Madre nuestra.

Ya nace la Mujer del Verbo esposa
Maternidad divina que nos lleva;
el Hijo es sangre amante y redentora
y donde el Hijo está, está con ella.

Quisiera una caricia de mi Madre,
con un destello que mis ojos vieran,
mas bástame la fe y el Evangelio,
que quiero ser consiervo de su escuela.

Te necesito, Madre Asunta en Pascua,
que oigas que te digo ¡Madre buena!,
pues con solo decirlo dulcemente
mi corazón de gozo y paz se llena. Amén.

Madrid, 17 agosto 2020, Santa Beatriz de Silva

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