sábado, 14 de noviembre de 2020

1454. Versos dominicales - La flor del Domingo

 

La flor del Domingo

 



Entera se deja ver

esta flor que es toda bella

y mientras la miro y miro

mi alma de paz se llena.

 

Yo la traje a mi escritorio

diciéndole que me diera

lo que ella lleva escondido:

una divina presencia.

 

La veo y toco infinito

cuando mis ojos contemplan;

su raíz en Dios se hunde

y toda esplendor destella.

 

Parece estarme diciendo:

“Comunicar es mi esencia;

no soy yo quien tú me ves,

que soy Quien a ti se acerca”.

 

Abriendo sus tiernos pétalos,

es frágil y sin defensa,

yo seré su defensor

si sé entregarme de veras.

 

Es bella, que no puede ser

más bella en su realeza,

que Dios se deshizo en ella

por Madre Naturaleza.

 

Pedestal de su hermosura

las hojas que la rodean,

como una corte escogida

para mi amada pequeña.

 

Yo pienso en Jesús sin tacha,

al contemplar su pureza,

pienso que el mundo es hermoso

por Quien lo cuida y sustenta.

 

Quiero besarla y lo haré

inclinando mi cabeza:

¡Te venero, humilde hermana

y divina mensajera!

 

Madrid, en vigilia de Domingo

XXXIII del tiempo ordinario 2020

1 comentario: