domingo, 27 de diciembre de 2020

1471. Sagrada Familia, y II – Muy atrevido San Pablo

 
Muy atrevido San Pablo 
 
En la Fiesta de la Sagrada Familia leemos los consejos que da san Pablo para establecer la familia cristiana: Colosenses 3,12-21 en la Eucaristía, Efe-sios 5,21-6,4. Al eco de este mensaje brota esta oración 
 
Muy atrevido san Pablo, 
cuando le dice al marido 
que ha de amar a su mujer 
como a la Iglesia amó Cristo. 
 
Y podría recordar 
lo que Jesús antes dijo: 
que los dos han de ser uno 
pues Dios mismo los ha unido. 
 
La Iglesia es comunidad 
por el milagro eucarístico, 
que el Espíritu consagra 
y unifica el Cuerpo Místico. 
 
Eucaristía e Iglesia, 
familia y pan convertido, 
y Cristo Jesús en medio 
Resucitado e invicto. 
 
Familia de Nazaret, 
la familia del Dios vivo, 
yo adoro en silencio santo, 
lo que Dios con ellos hizo. 
 
Que llene el ama sencilla 
el gozo suave y pacífico, 
y la Casa de María 
traiga paz y regocijo. 
 
Familia Iglesia doméstica, 
a coro padres e hijos, 
y el altar de la Palabra 
les da misión de testigos. 
 
Familia de la acogida 
porque el pan es compartido, 
familia de bendición 
y futuro florecido. 
 
¡Al Padre sean la gloria, 
las gracias sean al Hijo; 
igual gloria y alabanza 
al Espíritu divino! Amén. 
 
Madrid, Sagrada Familia 2020.

1470. Sagrada Familia. “Jesús, María y José” - Himno para la liturgia

 

Jesús, María y José

sábado, 26 de diciembre de 2020

 1469. – La Sagrada Familia 2020

La Sagrada Familia

Lc 2,20-40


Texto evangélico

Cuando se cumplieron los días de su purificación, según la ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, 23 de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor», 24 y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones».

25 Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo estaba con él. 26 Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. 27 Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Y cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo acostumbrado según la ley, 28 Simeón* lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:

29 «Ahora, Señor, según tu promesa, | puedes dejar a tu siervo irse en paz.

30 Porque mis ojos han visto a tu Salvador,

31 a quien has presentado ante todos los pueblos:

32 luz para alumbrar a las naciones | y gloria de tu pueblo Israel».

33 Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. 34 Simeón los bendijo y dijo a María, su madre:

     «Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción 35 —y a ti misma una espada te traspasará el alma—, para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones».

     36 Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, ya muy avanzada en años. De joven había vivido siete años casada, 37 y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones noche y día. 38 Presentándose en aquel momento, alababa también a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.

39 Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. 40 El niño, por su parte, iba creciendo y robusteciéndose, lleno de sabiduría; y la gracia de Dios estaba con él.

 

Hermanos:

1. Dentro del misterio de la Navidad, el Domingo que sigue al Nacimiento de Jesús en la liturgia está dedicado a la contemplación de la Sagrada Familia, Dios ha querido que su Hijo entrara en el mundo en el cuadro de una familia, formando él una familia de unión y de amor, una familia afectiva real. Desde nuestras convicciones de fe, celebramos hoy el Día de la familia. En las indicaciones de la Conferencia Episcopal este año tiene una derivación especial, que dice así: “Los ancianos, tesoro de la Iglesia y de la sociedad”. Un mensaje bonito y estimulante, apoyado en todo momento por palabras entresacadas de las reflexiones del Papa Francisco.

 

2. Pero no es solo el Papa. Con motivo de la pandemia, tantas personas que se dedican al cuidado de ellos en los hospitales conmovedores, a veces tristes y dramáticos. En las personas de bien se va creando una sensibilidad humanista muy hermosa, como se va a demostrar ahora, precisamente cuando ene este día 27 de diciembre comienza oficialmente la aplicación de la vacuna antivirus. La vacuna está destinada a todos, pero las personas mayores, de mayor riesgo han de ser las preferidas.

Junto a esto, tan positivo y esperanzador, no podemos olvidar que justo estas semanas anteriores ha existido todo el tema de la eutanasia, decidido con profundo disentimiento de una parte importante de la sociedad, y con rechazo de un sector de quienes profesan la fe católica.

 

3. Hablar de la familia es hablar de la vida. Es muy hermoso poder hablar con el antecedente de una grata experiencia personal: la familia, que es la auténtica universidad de la vida, que es ese mayor regalo que Dios me ha hecho al venir a este mundo, una familia cristiana de unos padres, de condición sencilla y humilde, que me han dado todos sus cuidados, todo su amor, que se preocuparon de llevarme al bautismo a los cuatro días de nacer, que me han enseñado a rezar, a bendecir la mesa, en suma, a saber vivir y morir.

Día de la familia y de la vida. Y qué triste es abrir la computadora y consultar cómo está la vida en mi patria, qué datos públicos, a la vista de todos, datos comprobables yo puedo obtener para poder reflexionar con sabiduría. Abro hoy mismo estos medios de información y obtengo estos datos: Desde 1985 hasta final de 2017 se han producido en España 2.290.684 abortos registrados. Para hacerme una idea concreta, sigue la información: “Los casi 2,3 millones de abortos acumulados es el equivalente a la desaparición conjunta de 12 provincias españolas: Huesca, Teruel, Ávila, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Zamora, Lugo, Orense, Cuenca y Guadalajara”.

Son dato que copio del “Informe Evolución de la Familia en España” con motivo del “XXV Aniversario Año Internacional de la Familia” (2019).

Si quiero saber cuántos son los muertos den el mundo por la pandemia, a 23 de diciembre, 1.690.000 (cerca de 1,700.000 muertos). Es decir que los muertos por la pandemia en todo el mundo, es un número menor que los abortos registrados en España, mi patria, desde 1985 hasta 2017.

 

4. Un sociólogo, una estadista, para hablar de la familia, puede ser que tome la Constitución y las múltiples leyes orgánicas que la van actualizando. El Rey tomó la Constitución como clave de su mensaje de Navidad. Pero observen cómo la legalidad avanza, y cómo se han ido dando los cambios vertiginosos estos años, para presentarnos un panorama que en nuestra pacífica adolescencia y juventud no los habríamos soñado. Según las leyes legítimas, en España hay múltiples modelos de familia, y múltiples modelos de matrimonio, sabiendo que matrimonio y familia son realidades diferentes. Este quiere ser el punto de partida para poder convivir socialmente.

Pero venimos a la Iglesia para escuchar una palabra de vida, de vida integral desde Dios, y el mensaje que suena resulta diferente.

Para la Biblia no hay familia sin Dios en medio, comenzando por la familia de Nazaret, desde donde arranca el mensaje central. Si excluimos a Dios del centro de la familia, las posibilidades de convivencia que crea la ciencia jurídica se multiplican en abundancia, todas legítimas desde el punto de mira del Derecho.

Frente a esto, pongamos a Dios en medio para entender la familia patriarcal del Antiguo Testamento, o la familia cristiana de la que habla san Pablo en la segunda parte de sus cartas lo mismo a la sociedad de Roma que a la sociedad griega, dominada en aquel entonces por el Imperio Romanos. Amor con respecto, intercomunicación y obediencia, perdón mutuo cuando fallamos, disponibilidad para hacer siempre el bien, en beneficio de toda la comunidad de los hijos de Dios.

Qué dulces y confortadores suenan estos consejos que nos da san Pablo: “12 Así pues, como elegidos de Dios, santos y amados, revestíos de compasión entrañable, bondad, humildad, mansedumbre, paciencia. 13 Sobrellevaos mutuamente y perdonaos cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. 14 Y por encima de todo esto, el amor, que es el vínculo de la unidad perfecta”. (Col 3,12-14).

Son palabras divinas que transcienden todos los propósitos de una Constitución civil del estado. Ahí es donde nos situamos.

Para nosotros, los cristianos, la familia es una Iglesia domésticas. Los ancianos merecen una consideración específica, por el don de la experiencia y sabiduría, que supone reside en ellos; y acaso por su desvalimiento, cuando se llega a una reducción progresiva de sus antiguas facultades.

Y lo mismo los niños, como es evidente.

Y lo mismo cada uno de los demás miembros. En suma, la familia es lo más bello que Dios ha creado para la convivencia humana.

Y en este día ponemos en manos del Señor a todas las familias.

 

5. A todo lo dicho, hermanos, hay otro dato, que anticipé en su momento: me refiero a san José. La Sagrada Familia está compuesta de Jesús, María y José. ´

El día de la Inmaculada el Papa nos anunció sorpresivamente que él instituía este año 2021 como Año de San José. Esto lo hacía mediante la carta apostólica carta apostólica “Patris corde” (Con corazón de padre), “con motivo del150.° aniversario, de la declaración de San José como Patrono de la Iglesia universal”. En siete puntos nos exponía el misterio evangélico de san José, proponiéndolo como “Padre”:

Padre amado

Padre en la ternura

Padre en la obediencia

Padre en la acogida

Padre en la valentía creativa

Padre trabajador

Padre en la sombra.

Y en una nota de esta carta, de modo sencillo, nos hacía esta confidencia: “Todos los días, durante más de cuarenta años, después de Laudes, recito una oración a san José tomada de un libro de devociones francés del siglo XIX, de la Congregación de las Religiosas de Jesús y María, que expresa devoción, confianza y un cierto reto a san José: «Glorioso patriarca san José, cuyo poder sabe hacer posibles las cosas imposibles, ven en mi ayuda en estos momentos de angustia y dificultad. Toma bajo tu protección las situaciones tan graves y difíciles que te confío, para que tengan una buena solución. Mi amado Padre, toda mi confianza está puesta en ti. Que no se diga que te haya invocado en vano y, como puedes hacer todo con Jesús y María, muéstrame que tu bondad es tan grande como tu poder. Amén»” (Nota, n.um. 10).

No era la primera vez que el Papa nos comunica sus confidencias personales de la devoción a San José, Patrono de la Iglesia.

Concluimos mirando a Jesús, que está en el centro de la Sagrada Familia.

 

Señor Jesús, que viniste al mundo en medio de una familia, bendice a nuestras familias. Te pedimos que nuestras familias de bautizados sean auténticas familias en el amor, hasta darse la vida unos a otros, y que tú estés siempre en medio de ella como la última palabra. Amén.

 

Madrid, Jesús de Medinaceli, sábado 26 de diciembre de 2020.

 

Nota. En torno a la Sagrada Familia véase el himno puesto en la entrada siguiente, entrada núm. 1470.