Navidad 2019 / 2
(Meditatio
a modo de villancico)
Sangre humana tiene Dios
y el hombre sangre divina,
unidos en hermandad
para ser una familia.
Leche pura de una Virgen
el Niño Infante bebía;
ternura de una Mujer
al Varón todo envolvía.
El Verbo de carne y tierra
lo que existe en sí tenía:
todo Dios y todo hombre,
toda historia, suya y mía.
Oro precioso mis besos
si yo beso su mejilla,
que cuando a Dios le besamos
los besos se divinizan.
Y si lloro ante la cuna
mis lágrimas son bellísimas,
perlas de la Encarnación
regalo que él me traía.
Jesús, me quedo contigo,
regálame tu sonrisa,
mi corazón celestial
se llenará de alegría.
Y más no sé qué decir,
ni hace falta que lo diga;
te miro y
escucho quieto
Jesús, mi vida infinita.
Guadalajara,
Jalisco, Domingo III Adviento, 15 dic. 2019
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