sábado, 7 de diciembre de 2024

2012 (957) Dom. II Adv C – Preparad el camino del Señor


Preparad el camino del Señor

Lc 3,1-5



Texto:

En el año decimoquinto del imperio del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Filipo tetrarca de Iturea y Traconítide, y Lisanio tetrarca de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: «Voz del que grita en el desierto: | Preparad el camino del Señor, | allanad sus senderos; los valles serán rellenados, | los montes y colinas serán rebajados; | lo torcido será enderezado, | lo escabroso será camino llano. 6Y toda carne verá la salvación de Dios»

Hermanos:

1. Los domingos de Adviento son cuatro. En el primero contemplamos la venida final del Señor, cuando aparecerá con todo su poder y esplendor; el segundo y el tercero, el Evangelio nos habla del mensaje de Juan Bautista, el Precursor del Señor, acentuando en el tercero la alegría que nos va a producir la venida del Señor, y se llama Domingo “Alegraos”, Domingo Gaudete; y en el cuarto, a punto del nacimiento de Jesús, contemplamos a la mujer llena de gracia que lo ha traído al mundo, la Virgen María.

2. Entramos, pues, en el mensaje de este domingo, que lo titulamos, tomando una palabra del Bautista, que veía de antes: Preparad el camino del Señor.  No es una frases ue se la haya inventado el predicador austero, Juan Bautista. Ya la habían dicho antes los profetas. ¡Qué hermoso es el pasaje del profeta Baruc, que escuchamos en la primera lectura:

-  Jerusalén, despójate del vestido | de luto y aflicción que llevas, | y vístete las galas perpetuas | de la gloria que Dios te concede.

- Envuélvete ahora en el manto | de la justicia de Dios, | y ponte en la cabeza la diadema | de la gloria del Eterno,

- porque Dios mostrará tu esplendor | a cuantos habitan bajo el cielo.

- Dios te dará un nombre para siempre: | «Paz en la justicia» y «Gloria en la piedad».

- En pie, Jerusalén, sube a la altura, | mira hacia oriente y contempla a tus hijos: | el Santo los reúne de oriente a occidente | y llegan gozosos invocando a su Dios.

- A pie tuvieron que partir, | conducidos por el enemigo, | pero Dios te los traerá con gloria, | como llevados en carroza real.

Baruc había sido confidente y secretario del profeta Jeremías, en el siglo VI, cuando en el año 538 el emperador Ciro  [Darío en el audio, lapsus] a dio el decreto de repatriación de Israel después de los 70 años de cautividad en Babilonia. El pueblo de Israel va a volver a su tierra de Israel. Se diría que esto es una gracia política que otorga el emperador. No es eso. Esto es una hazaña de Dios que muestra su amor incondicional a su pueblo; una hazaña de amor que el profeta la contempla como un triunfo de Dios sobre todos los pueblos.

En esta visión grandiosa el profeta puede decir en su oráculo triunfal:

-          Dios ha mandado rebajarse | a todos los montes elevados | y a todas las colinas encumbradas; | ha mandado rellenarse a los barrancos | hasta hacer que el suelo se nivele, | para que Israel camine seguro, | guiado por la gloria de Dios.

-          Ha mandado a los bosques | y a los árboles aromáticos | que den sombra a Israel

-          Porque Dios guiará a Israel | con alegría, a la luz de su gloria, | con su justicia y su misericordia (Ba 5,7-9).

 

Con una vieja imagen, ya utilizada en la profecía, el profeta Baruc ve que Dios, Señor de cielo y tierra, traza una inmensa calzada, una avenida triunfal para que vuelva su pueblo a su tierra bendita de Israel.

Los profetas tienen este lenguaje que nos hace morar más al cielo que a la tierra. El Vencedor, el Triunfador, el Liberador es Dios, no ningún Caudillo de Israel. Lo verdaderamente importante ayer y hoy es que contemplemos a Dios, para que descifremos lo que pasa en la vida.

 

3. San Lucas evangelista, narrador de la vida de Jesús, al empezar ahora el ministerio público, después de haber narrado la historia del nacimiento e infancia, lo primero que hace es situar a Jesús, Dios encarnado, dentro los parámetros de la historia : cuándo y dónde ocurrió esto. La historia de Jesús no es una fábula, no es una historia de dioses como habían inventado los griegos con sus divinidades. Es una historia real, como mi vida es auna historia real, de la cual puedo dar fechas, lugares y personas.

Por eso, esa información primera nos resulta preciosa: En el año decimoquinto del imperio del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Filipo tetrarca de Iturea y Traconítide, y Lisanio tetrarca de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás,

Son personajes reales. El emperador de Roma y del imperio es Tiberio. Su lugarteniente en Palestina es Poncio Pilato. Palestina está dividida en tetrarquías y aquí están los hombres.

San Juan nos dirá: Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Todos estos datos pertenecen a la carne de Jesús. Jesús es real en el mundo y en la historia, como yo soy real, nacido en tal pueblo y en tal historia, y tengo mi carnet de identidad, que lo puedo presentar donde legítimamente me lo pidan.

4. Va a entrar Jesús en acción, pero va a tener un precursor extraordinario. En cierta ocasión Jesús, alabando la obra de Juan, dirá: Entre los nacidos de mujer, ningún más grande, ninguno más importante que juan. Los demás profetas anunciaban al que había e venir, mirando desde lejos. Pero a Juan le tocó decir: Miradlo, ha llegado ya, está ahí.

El mensaje de Juan se resume en una frase: Preparad el camino del Señor.  Pero ¿qué significa esta frase en labios del Bautista? El Evangelio concreta: Preparad el camino del Señor, | allanad sus senderos; los valles serán rellenados, | los montes y colinas serán rebajados; | lo torcido será enderezado, | lo escabroso será camino llano.

Dios es el todpoderoso, el único que puede hacer esta obra sublime de su llegada. Pero Dios invita a colaborar, Y esa tarea de trazar caminos que dice el Bautista no se la está diciendo a Dios; se lo está diciendo a la gente. ¿Quién tiene que meter las máquinas para rellenar las hondonadas y abajar las colinas? Somos nosotros. Porque el bautisma predica un bautismo de conversión para el perdón de los pecados. San pablo decía colaborador de Dios con la predicación. Pues también nosotros hemso de ser colaboradores de Dios para abajar los montes de nuestros orgullo o para subir esos huecos y hondonadas que produce nuestra pereza, para rectificar lo que está torcido en nuestra vida, para suavizar nuestras asperezas de carácter. Por eso, hermano, una confesión en Adviento, una celebración de la penitencia es totalmente oportuna y benéfica. Hablando con el lenguaje de niños: eso es preparar la cunita al Niño Jesús.

Miremos al Señor para orar con confianza:

Señor Jesús, tú eres la llegada de Dios, el Adviento de Dios, yo quiero preparar el camino para cuando a mi casa. Tu llegada será la alegría de mi corazón, que nadie me la podrá arrebatar. Amén.

Cuautitlán Izcalli, viernes 6 diciembre 2024.

No hay comentarios:

Publicar un comentario