Un Cántico nuevo con santa Cecilia
En la fiesta de santa Cecilia
la liturgia nos abre una página bellísima de san Agustín, místico y esteta,
comentando a sus fieles el Salmo 32:
“Dad gracias al Señor con la cítara, tocad en su honor el arpa de diez
cuerdas; cantadle un cántico nuevo.
Despojaos de lo antiguo, ya que se os invita al cántico nuevo. Nuevo hombre,
nuevo Testamento, nuevo cántico. El nuevo cántico no responde al hombre
antiguo. Sólo pueden aprenderlo los hombres nuevos, renovados de su antigua
condición por obra de la gracia y pertenecientes ya al nuevo Testamento, que es
el reino de los cielos. Por él suspira todo nuestro amor y canta el cántico
nuevo. Pero es nuestra vida, más que nuestra voz, la que debe cantar el cántico
nuevo.
Cantadle un cántico nuevo, cantadle con maestría. Cada uno se pregunta cómo cantará a Dios. Cántale, pero hazlo
bien. […]
Mas he aquí que él mismo te
sugiere la manera cómo has de cantarle: no te preocupes por las palabras, como
si éstas fuesen capaces de expresar lo que deleita a Dios. Canta con júbilo.
Éste es el canto que agrada a Dios, el que se hace con júbilo. ¿Qué quiere
decir cantar con júbilo? Darse cuenta de que no podemos expresar con palabras lo
que siente el corazón. En efecto, los que cantan, ya sea en la siega, ya en la
vendimia o en algún otro trabajo intensivo, empiezan a cantar con palabras que
manifiestan su alegría, pero luego es tan grande la alegría que los invade que,
al no poder expresarla con palabras, prescinden de ellas y acaban en un simple
sonido de júbilo.
El júbilo es un sonido que
indica la incapacidad de expresar lo que siente el corazón. Y este modo de
cantar es el más adecuado cuando se trata del Dios inefable”.
1. En esta
hora cimera
a ti te
canto, Dios mío;
el júbilo
me arrebata
palabras de
mi albedrío.
2. Te
alabaré sin vocablos,
sin
nombres, sin adjetivos,
tarareando
mi amor
en silencio
contenido.
3. En
júbilo que es pureza,
los ojos a
ti tendidos,
en humildad
y abandono,
te cantaré
sin sonidos.
4. ¡Quién
pudiera modelar
los acordes
de un silbido,
para decirte
verdades
al tic-tac
de mis latidos!
5. Por la
fe que me regalas,
que jamás
he merecido,
mi vida se
ha hecho canción
que
agradecen tus oídos.
6. Dios de
mi Biblia estudiada
es por ti
que todo ha sido,
mi Cecilia
canta en mí
con cuánto
amor encendido…
7. Es la
hora de cantar
cuando la
orilla diviso:
algarabía
de paz,
el broche de
lo vivido.
8. A ti
canto, oh Inefable,
intimidad
de mí mismo;
apaga todo
rugido
y quita
todo alarido.
9. No fui
cantor de cantares,
como lo
habría querido,
pero llevo
el canto nuevo,
a ti, mi Dios,
ofrecido.
10. Cante
el amor con su júbilo
como
cantaba Francisco,
con un
violín de dos palos
alabanzas
Altísimo.
11. ¡Dios mío,
qué hermoso eres…
de todo
amor eres digno;
que seas
tú, solo tú,
mi júbilo y
regocijo!
Guadalajara, Jalisco, Santa Cecilia 2017
No hay comentarios:
Publicar un comentario