miércoles, 22 de noviembre de 2017

1018. Poema - Un Cántico nuevo con santa Cecilia


Un Cántico nuevo con santa Cecilia

En la fiesta de santa Cecilia la liturgia nos abre una página bellísima de san Agustín, místico y esteta, comentando a sus fieles el Salmo 32:

Dad gracias al Señor con la cítara, tocad en su honor el arpa de diez cuerdas; cantadle un cántico nuevo. Despojaos de lo antiguo, ya que se os invita al cántico nuevo. Nuevo hombre, nuevo Testamento, nuevo cántico. El nuevo cántico no responde al hombre antiguo. Sólo pueden aprenderlo los hombres nuevos, renovados de su antigua condición por obra de la gracia y pertenecientes ya al nuevo Testamento, que es el reino de los cielos. Por él suspira todo nuestro amor y canta el cántico nuevo. Pero es nuestra vida, más que nuestra voz, la que debe cantar el cántico nuevo.
Cantadle un cántico nuevo, cantadle con maestría. Cada uno se pregunta cómo cantará a Dios. Cántale, pero hazlo bien. […]
Mas he aquí que él mismo te sugiere la manera cómo has de cantarle: no te preocupes por las palabras, como si éstas fuesen capaces de expresar lo que deleita a Dios. Canta con júbilo. Éste es el canto que agrada a Dios, el que se hace con júbilo. ¿Qué quiere decir cantar con júbilo? Darse cuenta de que no podemos expresar con palabras lo que siente el corazón. En efecto, los que cantan, ya sea en la siega, ya en la vendimia o en algún otro trabajo intensivo, empiezan a cantar con palabras que manifiestan su alegría, pero luego es tan grande la alegría que los invade que, al no poder expresarla con palabras, prescinden de ellas y acaban en un simple sonido de júbilo.
El júbilo es un sonido que indica la incapacidad de expresar lo que siente el corazón. Y este modo de cantar es el más adecuado cuando se trata del Dios inefable”.

1. En esta hora cimera
a ti te canto, Dios mío;
el júbilo me arrebata
palabras de mi albedrío.

2. Te alabaré sin vocablos,
sin nombres, sin adjetivos,
tarareando mi amor
en silencio contenido.

3. En júbilo que es pureza,
los ojos a ti tendidos,
en humildad y abandono,
te cantaré sin sonidos.

4. ¡Quién pudiera modelar
los acordes de un silbido,
para decirte verdades
al tic-tac de mis latidos!

5. Por la fe que me regalas,
que jamás he merecido,
mi vida se ha hecho canción
que agradecen tus oídos.

6. Dios de mi Biblia estudiada
es por ti que todo ha sido,
mi Cecilia canta en mí
con cuánto amor encendido…

7. Es la hora de cantar
cuando la orilla diviso:
algarabía de paz,
el broche de lo vivido.

8. A ti canto, oh Inefable,
intimidad de mí mismo;
apaga todo rugido
y quita todo alarido.

9. No fui cantor de cantares,
como lo habría querido,
pero llevo el canto nuevo,
a ti, mi Dios, ofrecido.

10. Cante el amor con su júbilo
como cantaba Francisco,
con un violín de dos palos
alabanzas Altísimo.

11. ¡Dios mío, qué hermoso eres…
de todo amor eres digno;
que seas tú, solo tú,
mi júbilo y regocijo!

Guadalajara, Jalisco, Santa Cecilia 2017

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