Tus manos y tus pies (Lc 24,40)
Cantar de comunión
Tus manos y tus pies, tu corazón,
sí, mi Señor, mi Dios Resucitado;
y a ti, total, que entres en mi casa
y seas cuerpo mío en mi habitado.
Tu santa Eucaristía, Dios de amor,
es la cima final de tus regalos,
que seas tú presencia de tu historia
Dios encarnado, Dios en mí volcado.
Mi mente no te puede aprisionar,
ni mi pasión alzarte hasta tu estado,
porque eres Dios y yo solo un anhelo,
mas tú puedes bajar aquí a mi lado.
Y puedes tú envolverme y poseerme
y hacerme tu latido enamorado,
de mí mismo miedoso y huidizo
y en tu divino Yo aposentado.
Oh mi Señor Jesús, aparecido,
que llegaste a mostrarnos el costado,
atráenos a ti, irresistible,
oh sumo Bien y siempre inagotado.
¡A ti la adoración en gesto humilde,
con gozo el corazón de ti colmado,
a ti en la Trinidad en donde moras,
oh Dios de Dios, oh Hijo amado y santo! Amén.
Madrid, Domingo III de Pascua, 18 abril 2021
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