Mártires de Casamari
El sábado pasado, 17 de mayo, en la Abadía de Casamari (Frosinone, Italia), fueron beatificados seis monjes cistercienses, todos ellos miembros de esa abadía, asesinados y muertos en tiempos de revolución, los días 13-16 de mayo de 1799, por soldados franceses en retirada de Nápoles. Sus nombres y lugares de nacimiento son estos: “padre Simeone Cardon (Cambrai), padre Domenico Zawrel (Bohemia), fra Maturino Pitri (Fontaineblau), fra Albertino Maisonade (Bourdeaux), fra Modesto Burgen (Bourgogne), fra Zosimo Brambat (Milan)”.
Un grupo de soldados revolucionarios, a su regreso de Nápoles, irrumpieron en Montecasino, y saquearon cuanto pudieron. A golpe de bayoneta atacaron al prior, padre Simeón, que murió a la mañana siguiente. Borrachos arremetieron contra todo lo que se presentaba por delante, forzaron el sagrario, esparcieron las formas por el suelo. Los monjes las recogieron para ocultarlas en la sacristía, y en la sacristía los soldados hicieron la misma profanación. Las sagradas hostias por los suelos, que de nuevo los monjes las recogieron para esconderlas en la capilla de la enfermería, y en la capilla de la enfermería asesinaron al padre Domenico y al hermano Albertino. Por los claustros de noviciado la emprendieron contra los hermanos Maturino y Modesto, con la misma locura asesina. El último en morir fue Zósimo que, herido brutalmente, se dirigía a la ciudad vecina para conseguir la santa unción de los enfermos. En el camino lo apresaron y mataron.
Una historia críticamente contada, que podemos leer en Internet, en un amplio artículo de la revista cisterciense:
Pierdomenico M. VOLPI, ocist, Les Martyrs de Casamari, 13-16 mai1799, en Collectanea Cistercensia 82 (2020) 393-409
https://www.arccis.org/publications/actualites-cisterciennes/4-volpi-martyrs-casamari-2.pdf
¿Merecía la pena volver sobre estos hechos después de 222 años? Sobre la base del perdón, sin ningún resabio de venganza, que nunca lo hubo, sí. Esta memoria nos fortifica. Y, escuchando en esta “semana eucarística” (así la hemos llamado), el discurso de Jesús sobre el pan de vida, queremos reafirmar nuestra fe: ¡Vale la pena dar la vida por la Eucaristía viviente en el Sagrario!
He aquí, pues, un sencillo himno por si vale para la oración litúrgica en la memoria votiva de estos beatos
1. Mártires de Casamari,
monjes de la Eucaristía,
vuestra sangre en el altar
del Sacramento nacía.
2. Hermanos de vida humilde,
ofrecida cada día,
el martirio fue un regalo
que ninguno merecía.
3. SIMEÓN, enamorado
de aquel que en la Cruz pendía,
fiel a Cristo y los hermanos,
cumpliste su profecía.
4. DOMENICO y ALBERTINO
adorando en la capilla,
la lámpara del sagrario
hoy predica vuestra dicha.
5. Por salvar las hostias santas,
profanadas y esparcidas,
a Cristo le antepusisteis
antes que a la propia vida.
6. Y MATURINO y MODESTO
Y ZÓSIMO, todos víctimas;
todos seis de amor ofrenda
y perdón que reconcilia.
7. Vuestra ardiente inmolación
sea fuego en la abadía;
nuestro Dios no busca héroes,
sino hijos que confían.
8. A ti, Jesús, fiel testigo
que día y noche ilumina,
a ti la Gloria de Pascua,
que toda dicha culmina! Amén. Aleluya
Madrid, 21 de abril de 2021
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