martes, 16 de abril de 2024

1964. Dom III Pascua 2024 Jesús se aparece a los Apóstoles la tarde de Pascua


Jesús se aparece a los Apóstoles la tarde de Pascua

Lc 24,35-48

Texto

35Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. 36Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dice: «Paz a vosotros». 37Pero ellos, aterrorizados y llenos de miedo, creían ver un espíritu. 38Y él les dijo: «¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro corazón? 39Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo». 40Dicho esto, les mostró las manos y los pies. 41Pero como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: «¿Tenéis ahí algo de comer?». 42Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. 43Él lo tomó y comió delante de ellos. 

44Y les dijo: «Esto es lo que os dije mientras estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo escrito en la Ley de Moisés y en los Profetas y Salmos acerca de mí». 45Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. 46Y les dijo: «Así está escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día 47y en su nombre se proclamará la conversión para el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. 48Vosotros sois testigos de esto.

Hermanos:

1. Cn la gracia del Señor seguimos disfrutando de los días pascuales, de la cincuentena pascual. Los santos Padres, y en concreto San Atanasio de Alejandría, padre y doctor dela Iglesia del siglo IV (c. 295 - id., 373) nos han dicho que los cincuenta días de Pascua, todos ellos, son como un gran Domingo, es decir, como un gran fiesta espiritual llena de alegría, en la cual se nos derraman generosamente, grandes gracias del Señor.

Hoy es tercer domingo de Pascua.  En estos tres primeros domingos se nos presenta en el Evangelio una de las apariciones de Jesús, para que se nos graben más y más y recibamos de ellas el fruto espiritual que transforma nuestra vida; el cuarto Domingo, que será el próximo día 21, todos los años se nos presenta la figura del Buen Pastor; Los siguientes domingos son las últimas confidencia de Jesús en la Ultima Cena, para concluir el día 50 con al solemnidad de Pentecostés, el envío del Espíritu Santo a la Iglesia.

Por otra parte, sabiendo que en Pascua no se lee el Antiguo Testamento para que tengamos conciencia clara de que las promesas ya se cumplieron, en la primera lectura acudimos a los Hechos de los Apóstoles para ver cuál fue la historia de la Iglesia, que nos anima mucho al confrontarnos con las vicisitudes de hoy.

 

2. El Evangelio de hoy describe la escena del encuentro de Jesús con los Once apóstoles, la tarde de la Resurrección, tras el encuentro que habían tenido con los dos discípulos de Emaús, uno llamado Cleofás y del otro ignoramos el nombre.

Volvieron corriendo, desandando el camino de Jerusalén a Emaús, que ahora era de Jerusalén a Emaús, para decirles: Hemos visto al Señor, y contarles aquella escena divina.

Imaginamos el revuelo que se hizo, y en esto se presenta el Señor a todos. ¿Era él o era un fantasma, creado por la ilusión y el amor de todos ellos? No era posible tanta alegría. El evangelista nos hace notar con una observación psicológica: No acababan de creérselo por la alegría que todos tenías. ¿Era una alucinación colectiva, como a veces puede ocurrir? ¿Estarían todos locos?

Jesús les invita, les insta a que hagan una prueba real para verificar esta verdad. Les invita a ver y tocar. Les mostró las manos y los pies. Es la única vez en que se nos habla de los pies del que había muerto en la cruz. También los clavos habían atravesado sus pies, y no fue simplemente atado al madero. Palpadme y daos cuenta de que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo». 40Dicho esto, les mostró las manos y los pies. 

Y como no acababan de creer a causa de la alegría les pide que le den algo de comer. 42Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. 43Él lo tomó y comió delante de ellos. San Pedro en uno de sus discursos dirá: Nosotros que hemos comido y bebido con él.

Jesús ha resucitado y esta verdad central de nuestra fe, de donde arrancan todas las demás, Jesús la quiere mostrar, a la medida de nuestra capacidad, e una manera concreta y real, tangible, comiendo ante ellos

Un filósofo dirá: Pero un cuerpo resucitada entrar en un mundo nuevo que desconocemos, que no está sujeto a las variables del tiempo y del espacio que limitan y configuran nuestras acciones. Los cuerpos del los resucitados ni comen, ni bene ni visten. Esto es cierto y desconocemos cómo será aquellos, pero para tener una experiencia espiritual del misterio, necesitamos la concretez de las cosas de acá. Esta escena so quiere transmitir que lo que viene es tan real y más que todo lo que llamamos en nuestra experiencia realidad.

No es una fantasía decir que Jesús ha resucitado. Este hecho de su santa Resurrección, es tanto y más como que yo estoy aquí, como que yo veo y palpo, como que yo como y bebo. Jesús ah resucitado, y de aquí arranca todo. Estos es la primera parte de la escena.

 

3. Pero, fundamentado esto, ahora viene lo más importante. Ahora que creen en al Resurrección, que han entrado en este misterio Jesús les va a regalar dos dones esenciales para la vida de la Iglesia y de so cristianos:

El primero entender las escrituras.

El segundo, el ser sus testigos.

45Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Para entender las Escrituras no basta el estudio. Muchos escribas eran doctores, pero no entendían el último sentido. Y san Pablo, que tampoco las entendía al principio, dijo en su momento que hay un velo que cubre los ojos de sus hermanos judíos y no entienden el sentido último de las profecías. Y así ocurre hasta hoy; aunque el mismo Pablo dice que llegará un día en que se levante el velo y entonces sí aceptarán a Jesús de Nazaret como el verdadero Mesías.

Entender las Escrituras es dejarse iluminar por el Espíritu de Dios, que Dios da a los sencillos y humildes. Estos días se ha debatido en el parlamento europeo sobre el aborto; se hizo votación y por mayoría cualificada resultó que el pensamiento de la cámara es que los 27 estados miembros de la Unión Europea tienen que poner en sus Constituciones como derecho personal intangible el derecho al aborto. Tendrá que coincidir los 27 estados, que no coincidirán, peor la tendencia mayoritaria ya se ve por dónde va. Se quiere que lo que ha sucedido en Francia pase ya a toda Europa. Cortar una vida que viene a merced de la madre es un derecho intangible que al Ley lo protege.

Entender las escrituras es entender el sentir de Dios. Y esto no es asunto de ciencia especializada. Para entender el sentir de Dios, lo primero hay que ser humilde hasta el fondo, hay que ser orante, y entonces puede venir el Espíritu de Dios para iluminarte.

Y otro don paralelo que nos da el Señor Resucitado: poder ser sus testigos. 48Vosotros sois testigos de esto. Somos los testigos de este mundo nuevo que nace con la Resurrección de Jesús, testigos especialmente con nuestra vida, aunque también con las palabras.

Jesús, el Hijo de Dios, ha venido al mundo, se ha encarnado en el vientre de una mujer, ha aceptado ser nuestro hermano, sin dejar en ningún instante de ser hijo; ha recorrido el camino que nosotros debemos recorrer; se ha sometido al sufrimiento humano, incluso a la muerte, una muerte cruel e injusta por el perdón de los pecados, ha resucitado, y con toda su vida nos ha salvado. Nosotros somos testigos. Sí gozosamente somos testigos del Viviente, de Jesús, el Señor.

Miramos a Jesús y enlazamos con este último pensamiento:

Señor Jesús, por la fe yo he llegado a este último conocimiento de tu vida. Tú nos has redimido con tu sangre preciosa. Yo soy testigo y nunca me avergonzaré de ello. A ti la gloria y las gracias por siempre jamás. Amén, aleluya.

Cuautitlán Izcalli, sábado, 13 abril 2024.

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