Jesús se aparece a los
Apóstoles la tarde de Pascua
Lc
24,35-48
Texto
. 35Y ellos contaron
lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el
pan. 36Estaban hablando de
estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dice: «Paz a
vosotros». 37Pero ellos, aterrorizados y llenos de miedo, creían ver un
espíritu. 38Y él les dijo: «¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en
vuestro corazón? 39Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos
cuenta de que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo
tengo». 40Dicho esto, les mostró las manos y los pies. 41Pero como no acababan
de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: «¿Tenéis ahí algo de
comer?». 42Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. 43Él lo tomó y comió
delante de ellos.
44Y les dijo:
«Esto es lo que os dije mientras estaba con vosotros: que era necesario que se
cumpliera todo lo escrito en la Ley de Moisés y en los Profetas y Salmos acerca
de mí». 45Entonces les abrió el entendimiento
para comprender las Escrituras. 46Y les dijo: «Así
está escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer
día 47y en su nombre se proclamará la
conversión para el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por
Jerusalén. 48Vosotros sois testigos de esto.
Hermanos:
1. Cn la gracia del Señor seguimos disfrutando de
los días pascuales, de la cincuentena pascual. Los santos Padres, y en concreto
San Atanasio de Alejandría, padre y doctor dela Iglesia del siglo IV (c. 295 -
id., 373) nos han dicho que los cincuenta días de Pascua, todos ellos, son como
un gran Domingo, es decir, como un gran fiesta espiritual llena de alegría, en
la cual se nos derraman generosamente, grandes gracias del Señor.
Hoy es tercer domingo de Pascua. En estos tres primeros domingos se nos
presenta en el Evangelio una de las apariciones de Jesús, para que se nos
graben más y más y recibamos de ellas el fruto espiritual que transforma
nuestra vida; el cuarto Domingo, que será el próximo día 21, todos los años se
nos presenta la figura del Buen Pastor; Los siguientes domingos son las últimas
confidencia de Jesús en la Ultima Cena, para concluir el día 50 con al solemnidad
de Pentecostés, el envío del Espíritu Santo a la Iglesia.
Por otra parte, sabiendo que en Pascua no se lee
el Antiguo Testamento para que tengamos conciencia clara de que las promesas ya
se cumplieron, en la primera lectura acudimos a los Hechos de los Apóstoles
para ver cuál fue la historia de la Iglesia, que nos anima mucho al
confrontarnos con las vicisitudes de hoy.
2. El Evangelio de hoy describe la escena del encuentro
de Jesús con los Once apóstoles, la tarde de la Resurrección, tras el encuentro
que habían tenido con los dos discípulos de Emaús, uno llamado Cleofás y del
otro ignoramos el nombre.
Volvieron corriendo, desandando el camino de
Jerusalén a Emaús, que ahora era de Jerusalén a Emaús, para decirles: Hemos visto
al Señor, y contarles aquella escena divina.
Imaginamos el revuelo que se hizo, y en esto se
presenta el Señor a todos. ¿Era él o era un fantasma, creado por la ilusión y
el amor de todos ellos? No era posible tanta alegría. El evangelista nos hace
notar con una observación psicológica: No acababan de creérselo por la alegría
que todos tenías. ¿Era una alucinación colectiva, como a veces puede ocurrir? ¿Estarían
todos locos?
Jesús les invita, les insta a que hagan una prueba
real para verificar esta verdad. Les invita a ver y tocar. Les mostró las manos
y los pies. Es la única vez en que se nos habla de los pies del que había
muerto en la cruz. También los clavos habían atravesado sus pies, y no fue
simplemente atado al madero. Palpadme y daos cuenta de que un espíritu no tiene carne y huesos, como
veis que yo tengo». 40Dicho esto, les
mostró las manos y los pies.
Y como no acababan de creer a causa de la alegría
les pide que le den algo de comer. 42Ellos le
ofrecieron un trozo de pez asado. 43Él lo tomó y
comió delante de ellos. San
Pedro en uno de sus discursos dirá: Nosotros
que hemos comido y bebido con él.
Jesús
ha resucitado y esta verdad central de nuestra fe, de donde arrancan todas las
demás, Jesús la quiere mostrar, a la medida de nuestra capacidad, e una manera
concreta y real, tangible, comiendo ante ellos
Un
filósofo dirá: Pero un cuerpo resucitada entrar en un mundo nuevo que
desconocemos, que no está sujeto a las variables del tiempo y del espacio que
limitan y configuran nuestras acciones. Los cuerpos del los resucitados ni
comen, ni bene ni visten. Esto es cierto y desconocemos cómo será aquellos, pero
para tener una experiencia espiritual del misterio, necesitamos la concretez de
las cosas de acá. Esta escena so quiere transmitir que lo que viene es tan real
y más que todo lo que llamamos en nuestra experiencia realidad.
No
es una fantasía decir que Jesús ha resucitado. Este hecho de su santa
Resurrección, es tanto y más como que yo estoy aquí, como que yo veo y palpo,
como que yo como y bebo. Jesús ah resucitado, y de aquí arranca todo. Estos es
la primera parte de la escena.
3.
Pero, fundamentado esto, ahora viene lo más importante. Ahora que creen en al
Resurrección, que han entrado en este misterio Jesús les va a regalar dos dones
esenciales para la vida de la Iglesia y de so cristianos:
El
primero entender las escrituras.
El
segundo, el ser sus testigos.
45Entonces les
abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Para entender las Escrituras no basta el estudio.
Muchos escribas eran doctores, pero no entendían el último sentido. Y san
Pablo, que tampoco las entendía al principio, dijo en su momento que hay un
velo que cubre los ojos de sus hermanos judíos y no entienden el sentido último
de las profecías. Y así ocurre hasta hoy; aunque el mismo Pablo dice que
llegará un día en que se levante el velo y entonces sí aceptarán a Jesús de
Nazaret como el verdadero Mesías.
Entender
las Escrituras es dejarse iluminar por el Espíritu de Dios, que Dios da a los
sencillos y humildes. Estos días se ha debatido en el parlamento europeo sobre
el aborto; se hizo votación y por mayoría cualificada resultó que el
pensamiento de la cámara es que los 27 estados miembros de la Unión Europea
tienen que poner en sus Constituciones como derecho personal intangible el
derecho al aborto. Tendrá que coincidir los 27 estados, que no coincidirán,
peor la tendencia mayoritaria ya se ve por dónde va. Se quiere que lo que ha
sucedido en Francia pase ya a toda Europa. Cortar una vida que viene a merced
de la madre es un derecho intangible que al Ley lo protege.
Entender
las escrituras es entender el sentir de Dios. Y esto no es asunto de ciencia
especializada. Para entender el sentir de Dios, lo primero hay que ser humilde
hasta el fondo, hay que ser orante, y entonces puede venir el Espíritu de Dios
para iluminarte.
Y
otro don paralelo que nos da el Señor Resucitado: poder ser sus testigos. 48Vosotros sois
testigos de esto.
Somos los testigos de este mundo nuevo que nace con la Resurrección de Jesús,
testigos especialmente con nuestra vida, aunque también con las palabras.
Jesús,
el Hijo de Dios, ha venido al mundo, se ha encarnado en el vientre de una
mujer, ha aceptado ser nuestro hermano, sin dejar en ningún instante de ser
hijo; ha recorrido el camino que nosotros debemos recorrer; se ha sometido al sufrimiento
humano, incluso a la muerte, una muerte cruel e injusta por el perdón de los
pecados, ha resucitado, y con toda su vida nos ha salvado. Nosotros somos
testigos. Sí gozosamente somos testigos del Viviente, de Jesús, el Señor.
Miramos
a Jesús y enlazamos con este último pensamiento:
Señor Jesús, por la fe yo he
llegado a este último conocimiento de tu vida. Tú nos has redimido con tu
sangre preciosa. Yo soy testigo y nunca me avergonzaré de ello. A ti la gloria
y las gracias por siempre jamás. Amén, aleluya.
Cuautitlán
Izcalli, sábado, 13 abril 2024.
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