Evangelista san Marcos
Hoy, 25 de abril, es la fiesta de San Marcos
evangelista. No fue apóstol, uno de los doce, pero sí fue apóstol misionero,
muy apreciado, compañero de Pablo y de Bernabé.
Los Hechos de los Apóstoles nos hablan de él en el
capítulo 12 (v. 11 y v. 25)) y especialmente en el capítulo 15, 37-41.
Las cartas de san Pablo lo recuerdan en tres
ocasiones:
Col 4,10:10 Os saluda Aristarco, que está preso
conmigo, y Marcos, el primo de Bernabé. Ya tenéis instrucciones sobre él: en
caso de que vaya a visitaros, recibidlo
2 Tim 4,9: Lucas es el único que está conmigo.
Toma a Marcos y tráelo contigo, pues me es útil para el ministerio.
Filemón 23 Te saludan Epafras, compañero de
prisión por Cristo Jesús; 24 Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis
colaboradores.
Es particularmente significativo el texto de la
primera Carta de Pedro, que es un pasaje que se lee en la liturgia de hoy en
una extensión bastante amplia: 1 Ped 5 . 13 Os saluda la comunidad que en
Babilonia* comparte vuestra misma elección, y también Marcos, mi hijo”.
Todos los cuatro Evangelio tienen el mismo valor
para nuestra fe en Jesús, pero cada uno tiene su particular característica.
Marcos, considerado el más antiguo, fuente para Mateo y Lucas, los cuales
tuvieron también otras tradiciones (en especial, la llamada fuente Q de dichos
de Jesús), tiene el encanto de la simplicidad y profundidad. Desde la primera
línea, y a modo de título, llama a Jesús, el Mesías, HIJO DE DIOS.
Queremos saborear esta dulzura escondida y esta
profundidad sin fondo que encontramos en el Evangelio de San Marco. Para ello
van estos versos, este romancillo espiritual.
Evangelista san Marcos
que comienza el Evangelio
llamando Hijo de Dios
a este Jesús Nazareno.
Si en cada línea no lees
este título primero,
no entenderás lo que
escribo
como vocero de Pedro.
De Pedro y la Iglesia
entera,
recogiendo lo que
encuentro,
yo testigo, fiel testigo,
escritor y misionero.
***
El sencillo evangelista
comienza abriendo el
sendero,
con el austero Bautista
que viste piel de camello.
El que bautiza con agua
anuncia el Bautismo nuevo,
el Bautismo del Espíritu
para el mundo venidero.
Viene Jesús al Jordán,
se hace el milagro más
bello:
Tú eres mi Hijo, el amado,
y eres mi gozo perfecto.
Al impulso del Espíritu
Jesús se marcha al desierto,
porque ha de estar con el
Padre
para el anuncio del Reino.
Sale Jesús proclamando:
Ya se cumplieron los
tiempos,
e irrumpe el Reino de Dios,
rendíos a él creyendo.
Junto al lago vio
discípulos
y ellos fueron los
primeros,
y anunció en Cafarnaúm
el final del viejo
imperio.
Empezaron los milagros,
curando Jesús a enfermos,
y aquella tarde inicial
fue una avalancha sin
cuento.
Era él, haciendo el bien;
las sinagogas y cerros
contemplaron maravillas,
aunque imponía silencio.
Fue aclamado con fervor,
mas no por los fariseos,
que su palabra rompía
todos los lazos estrechos.
Son puras todas las cosas
dijo el divino Maestro,
si el corazón está puro
sin maldad y sin veneno.
Su vida pura y preciosa,
que hizo el Nuevo
Testamento
terminó en Eucaristía,
que nos dejó en su
recuerdo.
Y la Pasión dolorosa
al amor le puso el sello;
era verdad lo que dijo,
Hijo de Dios verdadero.
No termina en el Calvario
el Jesús en quien creemos,
hay un sepulcro vacío
que grita que está en los
cielos.
Y al final dijo Jesús:
Lanzaos al mundo entero,
y este mensaje de amor
predicadlo al Universo.
***
Qué alegría para el alma
tomar con los propios
dedos
las palabras que san
Marcos
escribió del Hijo eterno.
Aquel Jesús que vivió
donde hoy hay tanto fuego,
no se perdió en el pasado,
sino que vive y o siento.
Leer las sagradas páginas
es divino sacramento,
porque una presencia viva
está oculta en lo que leo.
Gracias, san Marcos
querido
por el regalo que has
hecho,
yo te bendiho gozoso
y seguiré bendición.
Tu Evangelio es un lesoro,
y al escucharlo lo beso;
es un torrente de gracia
y ha de ser mi compañero. Amén, aleluya.
Cuautitlán
Izcalli, 25 abril 2024, San Marcos
Evangelista
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