jueves, 25 de abril de 2024

1969. Romancillo espiritual en la fiesta de San Marcos, evangelista

Evangelista san Marcos



Hoy, 25 de abril, es la fiesta de San Marcos evangelista. No fue apóstol, uno de los doce, pero sí fue apóstol misionero, muy apreciado, compañero de Pablo y de Bernabé.

Los Hechos de los Apóstoles nos hablan de él en el capítulo 12 (v. 11 y v. 25)) y especialmente en el capítulo 15, 37-41.

Las cartas de san Pablo lo recuerdan en tres ocasiones:

Col 4,10:10 Os saluda Aristarco, que está preso conmigo, y Marcos, el primo de Bernabé. Ya tenéis instrucciones sobre él: en caso de que vaya a visitaros, recibidlo

2 Tim 4,9: Lucas es el único que está conmigo. Toma a Marcos y tráelo contigo, pues me es útil para el ministerio.

Filemón 23 Te saludan Epafras, compañero de prisión por Cristo Jesús; 24 Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis colaboradores.

Es particularmente significativo el texto de la primera Carta de Pedro, que es un pasaje que se lee en la liturgia de hoy en una extensión bastante amplia: 1 Ped 5 . 13 Os saluda la comunidad que en Babilonia* comparte vuestra misma elección, y también Marcos, mi hijo”.

Todos los cuatro Evangelio tienen el mismo valor para nuestra fe en Jesús, pero cada uno tiene su particular característica. Marcos, considerado el más antiguo, fuente para Mateo y Lucas, los cuales tuvieron también otras tradiciones (en especial, la llamada fuente Q de dichos de Jesús), tiene el encanto de la simplicidad y profundidad. Desde la primera línea, y a modo de título, llama a Jesús, el Mesías, HIJO DE DIOS.

Queremos saborear esta dulzura escondida y esta profundidad sin fondo que encontramos en el Evangelio de San Marco. Para ello van estos versos, este romancillo espiritual.

 

 


Evangelista san Marcos

que comienza el Evangelio

llamando Hijo de Dios

a este Jesús Nazareno.

 

Si en cada línea no lees

este título primero,

no entenderás lo que escribo

como vocero de Pedro.

 

De Pedro y la Iglesia entera,

recogiendo lo que encuentro,

yo testigo, fiel testigo,

escritor y misionero.

 

***

El sencillo evangelista

comienza abriendo el sendero,

con el austero Bautista

que viste piel de camello.

 

El que bautiza con agua

anuncia el Bautismo nuevo,

el Bautismo del Espíritu

para el mundo venidero.

 

Viene Jesús al Jordán,

se hace el milagro más bello:

Tú eres mi Hijo, el amado,

y eres mi gozo perfecto.

 

Al impulso del Espíritu

Jesús se marcha al desierto,

porque ha de estar con el Padre

para el anuncio del Reino.

 

Sale Jesús proclamando:

Ya se cumplieron los tiempos,

e irrumpe el Reino de Dios,

rendíos a él creyendo.

 

Junto al lago vio discípulos

y ellos fueron los primeros,

y anunció en Cafarnaúm

el final del viejo imperio.

 

Empezaron los milagros,

curando Jesús a enfermos,

y aquella tarde inicial

fue una avalancha sin cuento.

 

Era él, haciendo el bien;

las sinagogas y cerros

contemplaron maravillas,

aunque imponía silencio.

 

Fue aclamado con fervor,

mas no por los fariseos,

que su palabra rompía

todos los lazos estrechos.

 

Son puras todas las cosas

dijo el divino Maestro,

si el corazón está puro

sin maldad y sin veneno.

 

Su vida pura y preciosa,

que hizo el Nuevo Testamento

terminó en Eucaristía,

que nos dejó en su recuerdo.

 

Y la Pasión dolorosa

al amor le puso el sello;

era verdad lo que dijo,

Hijo de Dios verdadero.

 

No termina en el Calvario

el Jesús en quien creemos,

hay un sepulcro vacío

que grita que está en los cielos.

 

Y al final dijo Jesús:

Lanzaos al mundo entero,

y este mensaje de amor

predicadlo al Universo.

 

***

 

 

Qué alegría para el alma

tomar con los propios dedos

las palabras que san Marcos

escribió del Hijo eterno.

 

Aquel Jesús que vivió

donde hoy hay tanto fuego,

no se perdió en el pasado,

sino que vive y o siento.

 

Leer las sagradas páginas

es divino sacramento,

porque una presencia viva

está oculta en lo que leo.

 

Gracias, san Marcos querido

por el regalo que has hecho,

yo te bendiho gozoso

y seguiré bendición.

 

Tu Evangelio es un lesoro,

y al escucharlo lo beso;

es un torrente de gracia

y ha de ser mi compañero.  Amén, aleluya.

Cuautitlán Izcalli,  25 abril 2024, San Marcos Evangelista



No hay comentarios:

Publicar un comentario