sábado, 16 de marzo de 2024

1945. La levadura de Jesús. - Rima espiritual, festiva, sobre Mc 8,15

1945. La levadura de Jesús.

Rima espiritual, festiva, sobre Mc 8,15 - Martes antes del Miércoles de Ceniza (Numeración incorrecta; sería 1943)



 

Jesús y los discípulos iban en la barca. Se les había olvidado llevar pan, y no tenían más que uno. Jesús entonces les dijo: Cuidado con la levadura de los Fariseos y la de Herodes. ¿Qué más les dijo sobre la levadura? No lo sabemos. Los Fariseos eran una levadura que hacía perder la masa. ¡Qué frase más dura! Pero es que Jesús tiene otras iguales contra los fariseos; fue terrible, terrible. Los Fariseos, al parecer los garantes más autorizados de la pureza de la Ley, según Jesús eran los que destruían el sentido auténtico de la Ley de Dios, que se basa en al revelación del Amor. Esta era la imagen fatal que tenía Jesús del conjunto del mundo fariseos. Pro también tenían una imagen pésima de Herodes (Lc 13,12). ¿Es un juicio político que emite sobre la gestión? Sin duda que no; era por otra cosa.

Jesús nos ha confiado a sus discípulos, en el Sermón de la Montaña, que seamos sal de la tierra y  luz del mundo (Mt 5,13-14). Y ha hablado también de la levadura en relación con el crecimiento del Reino de Dios (Lc 13,21).

Con estas referencias y de un modo sencillo y festivo componemos esta rima.


Levadura: Fariseos

y levadura de Herodes:

dos levaduras distintas,

que tienen distintos nombres.

 

Levadura hipocresía:

ese fue el cruel reproche,

que dijo a los fariseos,

los perfectos cumplidores.

 

Con la Ley de Moisés

se creían los mejores,

y ataban cargas pesadas

a las viudas y los pobres.

 

De ternura y compasión,

que es lo más puro del orden,

no sabían los maestros

para sus predicaciones.

 

Y a ese Dios que es puro amor,

prendidos en sus razones,

no predicaban al pueblo,

que era como ser ladrones.

 

Una fe que no es amor

da amargor y  sinsabores,

aunque parezca sublime

para sus consumidores.

 

Fue duro Jesús con ellos,

con un lenguaje sin flores,

¿Exageraba al hablar

con aquellas maldiciones?

 

Tiemblo, Jesús, cuando pienso

en este revuelto trote,

por si yo soy fariseo

de otro modo y otro lote.

 

Y hasta he pensado en partidos

con sus líderes y voces,

van llenos de levadura

que pronto se reconoce.

 

10. Y ¿cuál es mi levadura,

para mi ciencia y capote,

la que se mueve por dentro

para que goce o que llore.

 

Esa es el santo Evangelio,

sin raras explicaciones,

el Evangelio que cala

y en mi corazón se esconde.

 

El Espíritu es el Huésped,

si mi alma le responde,

y susurra suavemente

y hasta me da de sus dones.

 

Sal de la tierra nos dijo

que somos sus seguidores,

y mi Señor no mentía

cuando así hablaba en el Monte.

 

Y luz del mundo, lo mismo,

sin cuenta de otros faroles,

faro en la mar turbulenta

que guía a navegadores.

 

Sois levadura en la masa

del Reino que crece enorme,

porque es el Reino de Dios,

el Rey de los corazones.

 

Mi Jesús, yo pequeñito,

a ti, Doctor de doctores,

te escucho con mucho agrado

en todo lo que propones.

 

 Hazme discípulo fiel,

 y sin otras pretensiones

que cumplir lo que me digas,

sea de día o de noche.

 

Que tu Palabra divina

sea mi gozo y mi dote,

y sea la levadura

de un sencillo sacerdote. Amén.

Cuautitlán Izcalli, martes, 13 febrero 2024.

No hay comentarios:

Publicar un comentario