domingo, 18 de marzo de 2018

1061. Preparando la Felicitación Pascual de 2018 (1 y 2) - Tú eres nuestro júbilo pascual - En fe y en contemplación



Tú eres nuestro júbilo pascual

La lectura del Oficio de hoy, V Domingo de Cuaresma, a dos semanas de Pascua, está tomada de las Cartas pascuales de san Atanasio, obispo
(Carta 14, 1-2). La sección escogida comienza así:
“El Verbo, que por nosotros quiso serlo todo, nuestro Señor Jesucristo, está cerca de nosotros, ya que él prometió que estaría continuamente a nuestro lado. Dijo en efecto: Mirad, yo estaré siempre con vosotros hasta el fin del mundo. Y, del mismo modo que es a la vez pastor, sumo sacerdote, camino y puerta, ya que por nosotros quiso serlo todo, así también se nos ha revelado como nuestra fiesta y solemnidad, según aquellas palabras del Apóstol: Nuestro cordero pascual, Cristo, ha sido inmolado, puesto que su persona era la Pascua esperada. Desde esta perspectiva, cobran un nuevo sentido aquellas palabras del salmista: Tú eres mi júbilo: me libras de los males que me rodean. En esto consiste el verdadero júbilo pascual, la genuina celebración de la gran solemnidad, en vernos libres de nuestros males; para llegar a ello, tenemos que esforzarnos en reformar nuestra conducta y en meditar asiduamente, en la quietud del temor de Dios”.
Y termina de esta manera: “También nosotros nos esforzamos por seguir al Señor y, así, vamos preparando la magna festividad no sólo con palabras, sino también con obras”.
Que estas palabras, preparación de la santa Pascua, sean estímulo para las santas obras.

Tú eres nuestro júbilo pascual,
tú eres nuestra fiesta, toda bella,
Jesús, tú eres todos mis deseos,
la intimidad cordial que me recrea.

Y cuando al mundo tiendo mi mirada,
fraternamente miembro de sus penas,
tú eres y serás, Jesús amado,
el triunfo del amor, la dicha plena.

Constelación del único universo,
tú eres lo que no alcanza la ciencia,
tú eres, Encarnado, el Verbo eterno
de Dios en Trinidad la eterna Fiesta.

Y yo me siento un rayo de tu ser
y sé que soy tu amado en esta tierra,
que soy destello puro de tu Pascua
que, siendo en ti, irradio tu excelencia.

Jesús ensangrentado en el Calvario,
Jesús glorificado en carne nuestra,
Misterio de misterios que adoramos,
¡oh Hijo de María, humilde sierva!

¡A ti, Resucitado, la alabanza,
de nuestros labios puros, toda ofrenda,
y de tu corazón, divino altar,
tu gozo hasta nosotros se desprenda! Amén.

Nota: Desde hace 40 años el autor felicita la Pascua a sus amigos con un Himno pascual para el Señor.
Guadalajara, Jalisco, Domingo V de Cuaresma, 18 marzo 2018



Pascua de 2018 – 2

En fe y en contemplación

El santo rosario, en sus misterios gloriosos, es el itinerario completo de la Resurrección de Jesús, que pasa a ser nuestra resurrección en la Virgen María. Estos son los cinco pasos, despliegue de un solo misterio:
Resurrección – Ascensión – Espíritu – Asunción – Coronación.
Es el misterio de la Resurrección en Jesús y en mí, miembro de su Cuerpo, que es la Iglesia. Cuando rezamos los misterios glorioso estamos viviendo místicamente, realmente, el misterio total de la Resurrección de Jesús hasta su Parusía.

En fe y en contemplación,
con el rosario en la mano,
vemos, gozosos hermanos,
que es él el Resucitado.

El sepulcro está vacío:
el Padre se lo ha llevado,
y después de aparecido
asciende glorificado.

Y enviado por el Hijo
viene el Espíritu Santo,
misterio de Trinidad
que cierra su itinerario.

Y María asunta en cuerpo
asciende hasta el Hijo amado;
Madre y Reina de Israel,
porque el Rey le ha coronado.

Las primicias se han cumplido
y el pacto quedó sellado,
con Jesús, mi Dios hermano,
yo fui conresucitado.

¡Gloria al Esposo divino,
que me abraza engalanado;
mi alma, ahíta de amor,
a su cuerpo se ha abrazado! Amén

Guadalajara, Jalisco, Domingo V de Cuaresma, 18 de marzo de 2018.
 



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