Quisiera ser yo libre y transparente
Soliloquio con mi Dios
Dijo
Jesús a los judíos que habían creído en él:
«Si
permanecéis en mi palabra,
seréis
de verdad discípulos míos;
conoceréis
la verdad,
y la
verdad os hará libres» (Jn 8,31-32)
(Evangelio
de hoy, miércoles de la V semana de Cuaresma)
Quisiera ser yo libre y
transparente
mas ¿qué es la libertad del Ser Divino
que le hace soberano y Dios de
todos,
de todos el más íntimo y
distinto?
¡Oh Dios de intimidades y
ternura,
oh Dios que eres persona y que
eres mío,
mi Dios real, de amar, morir,
besar,
por eso un Dios de espacios
infinitos!
¡Oh Dios Verdad!, la tuya, solo
tuya,
la única Verdad que necesito,
que no es cosa distinta de tu
Vida,
Verdad Vital, la única que ansío.
Te estoy hablando a Ti, cual dios
a Dios,
yo pecador, horrible desvarío,
mas digo la Verdad, la que yo
tengo,
la más verdad que nunca yo haya
dicho.
¿Seré yo el Mentiroso, si así
hablo,
o acaso el Verdadero intuitivo?
Que nadie pueda oír, los dos a
solas,
a solas, sí, mi Dios, solo
contigo.
Estaba yo pensando: Soy Teólogo,
mejor: Yo soy Poeta de tu Hijo,
y quiero dar un don al mundo
entero:
decirle que es verdad y en Él
vivimos.
Y ¿qué es Resurrección?, yo me
pregunto,
¿Es solo que el sepulcro está vacío?
Pensé filosofando: Es otra cosa:
pasar a lo Real Definitivo.
Ese eres tú, Jesús: Realidad,
Realidad total del Ser Divino.
Si acaso te pensamos, ¡atención!
que pensar es partir lo ya unido.
En ti me quede, sin pensar
amando,
amando y recibiendo tu cariño.
Ya nada sé… Piedad de mí, Señor.
Tú vives y yo vivo, y no porfío.
Guadalajara, Jalisco, miércoles
de la V semana de Cuaresma,
21 marzo 2018.
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