La mansedumbre y ternura
Buen Pastor
“… Uno de los signos del buen Pastor es la
mansedumbre. El buen pastor es manso. Un pastor que no es manso no es un buen
pastor. Tiene algo escondido, porque la mansedumbre se muestra tal cual es, sin
defenderse. Es más, el pastor es tierno, tiene esa ternura de la cercanía,
conoce a las ovejas una a una por su nombre y cuida de cada una como si fuera
la única, …
Este es el buen pastor, este es Jesús,
este es quien nos acompaña a todos en el camino de la vida. Y esta idea del
pastor, esta idea del rebaño y las ovejas, es una idea pascual. La Iglesia en
la primera semana de Pascua canta ese hermoso himno para los recién bautizados:
“Estos son los corderos recién nacidos”, el himno que oído al comienzo de la
Misa. Es una idea de comunidad, de ternura, de bondad, de mansedumbre. Es la
Iglesia que quiere Jesús, y Él cuida de esta Iglesia” (De la homilía del Papa
Francisco en la misa de este Domingo, en la pandemia del Coronavirus)
1. La mansedumbre y
ternura
son del pastor la
pelliza,
con que Jesús se ha vestido
para la oveja perdida.
2. Una a una las conoce
y una a una él las cuida;
en el rebaño soy una,
más soy única a su vista.
3. Corderos recién
nacidos
que solo ternura inspiran
en el bautismo pascual
la Iglesia no se acogía.
4. Y hoy venimos al
pastor
en esta Pascua festiva
a profesar lo que somos:
su grey santa bendecida.
5. Apiádate de nosotros,
Buen Pastor, consuelo y
guía;
paso a paso tras de ti,
hasta alcanzar la otra
orilla.
6. Tus heridas nos
curaron,
sanaron nuestras heridas;
tu vigor es nuestra
fuerza,
la gracia que nos anima.
7. ¡Puerta de entrar y
salir,
por las praderas divinas,
oh Jesús, gloria y
piedad,
cuando la tarde declina!
Amén.
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