martes, 5 de mayo de 2020

1371. Pascua 2020,16 - Mi Pastor Crucificado


Mi Pastor Crucificado

En tres de sus escritos ha aludido san Francisco al Buen Pastor o a esas ovejas del Buen Pastor, que somos nosotros. Es llamativo porque en el siglo XIII no se da a Cristo el título de Buen Pastor. La alegoría pasa, pues a significar, esta relación de comunión salvífica e intimidad que existe entre el Pastor y las ovejas.
“Consideremos todos los hermanos al buen pastor, que por salvar a sus ovejas sufrió la pasión de la cruz. Las ovejas del Señor le siguieron en la tribulación y la persecución, en la vergüenza y el hambre, en la enfermedad y la tentación, y en las demás cosas; y por esto recibieron del Señor la vida sempiterna. De donde es una gran vergüenza para nosotros, siervos de Dios, que los santos hicieron las obras y nosotros, recitándolas, queremos recibir gloria y honor”. (Adm. 6)
“Y recurramos a él como al pastor y obispo de nuestras almas (1 Pe 2,25), que dice: Yo soy el buen pastor, que apaciento a mis ovejas y doy mi alma por mis ovejas”. (1Re 22,32).
“¡Oh cuán glorioso y santo y grande, tener un Padre en los cielos! 55¡Oh cuán santo, consolador, bello y admirable, tener un esposo! ¡Oh cuán santo y cuán amado, placentero, humilde, pacífico, dulce, amable y sobre todas las cosas deseable, tener un tal hermano y un tal hijo!, que dio su vida por sus ovejas (cf. Jn 10,15)” (2CtaF 54-56).

1. Mi Pastor Crucificado
dio por mí su vida entera;
un Pastor que amara así
nunca se oyó que existiera.

2. Las ovejas le siguieron
participando en las penas,
llevando en el propio cuerpo
cruz y pasión de sus venas.

3. Vergüenza grande sería
cantar glorias tan excelsas,
y sacar fama y honor
por las hazañas ajenas.

4. Dulce Pastor de las almas
que estrechas a tus ovejas,
junto a tu pecho amoroso
queremos tus confidencias.

5. Tus secretos desde el cielo
abres a tu amada Iglesia,
como Pastor nos conduces
al Padre por esa senda.

6. Es eso lo que buscamos,
los pastos de vida eterna,
la verdad de tu Pasión,
de tu Pascua la belleza.

7. “Yo y el Padre somos uno”
y lo que el Padre me entrega
nadie puede arrebatar
de mi poderosa diestra.

8. Espíritu de Jesús,
que a su rebaño hermoseas,
donde está el Hijo estás tú,
que eres de Dios la presencia.

9. ¡Buen Jesús, Pastor amado,
ruta del cielo a la tierra,
hoy camino de retorno
en tu Pascua, que es la nuestra! Amén.

Madrid, Jesús de Medinaceli, martes de la IV semana de Pascua (Jn 10,22-30), 5 mayo 2020

1 comentario:

  1. Es eso lo que buscamos, los pastos de vida eterna...¡Alabado sea Jesucristo!¡Aleluya, aleluya!

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