Espíritu confidente
Coloquio espiritual y súplica
“Sobre todas las cosas deben desear tener
el Espíritu del Señor y su santa operación”, nos dice a los hermanos san
Francisco en la Regla. La liturgia vuelva a páginas admirables de la
antigüedad. En el siglo IV hablaba así san Cirilo de Jerusalén:
“Se sirve de la lengua de unos para el
carisma de la sabiduría; ilustra la mente de otros con el don de la profecía; a
éste le concede poder para expulsar los demonios; a aquél le otorga el don de
interpretar las divinas Escrituras. Fortalece, en unos, la templanza; en otros,
la misericordia; a éste enseña a practicar el ayuno y la vida ascética; a
aquél, a dominar las pasiones; al otro, le prepara para el martirio. El
Espíritu se manifiesta, pues, distinto en cada uno, pero nunca distinto de sí
mismo, según está escrito: En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien
común.
Llega mansa y suavemente, se le
experimenta como finísima fragancia, su yugo no puede ser más ligero.
Fulgurantes rayos de luz y de conocimiento anuncian su venida. Se acerca con
los sentimientos entrañables de un auténtico protector: pues viene a salvar, a
sanar, a enseñar, a aconsejar, a fortalecer, a consolar, a iluminar el alma,
primero de quien lo recibe, luego, mediante éste, las de los demás (catequesis
de san Cirilo de Jerusalén, obispo, Catequesis 16, sobre el Espíritu Santo,
lunes VII semana de Pascua)
Espíritu confidente,
el de los suaves
impulsos,
visita de cada día
con clarísimo susurro.
Espíritu de oración,
me arrancas de mis
refugios,
me llevas por tus
praderas,
abriéndome al Nuevo
Mundo.
Espíritu claridad,
que eres mi luz cuando
dudo,
por senderos de humildad
marcas el certero rumbo.
Espíritu de consuelo,
te necesito y te busco,
tú serás la suave unción
en los trances más oscuros.
Espíritu de silencio
en medio de los barullos,
de entre miles de wasaps,
solo tú, si no sucumbo.
Espíritu de esta Hora
- ¿qué será?, yo me
pregunto -;
que mi pregunta se quede
oída por ti, yo mudo.
Espíritu de mi fe
y mi abandono absoluto,
tú eres mi paz y dulzura,
tú eres de Dios pleno
triunfo.
¡Espíritu en Trinidad,
de Dios Comunión y Uno,
como ofrenda de la Pascua
acepta el amante culto!
Madrid,
Jesús de Medinaceli, martes VII semana de Pascua,
26
mayo 2020.
Gracias por compartirnos tan bella reflexión y poesía. ¡Feliz día de Pentecostés!
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