lunes, 11 de enero de 2021

1483. La voz del Señor - Himno en la pandemia

 La voz del Señor truena en la tormenta

Siete veces resuena la voz del Señor, como terrible estampido en el Salmo teofánico de la tormenta, Salmo 29, salmo laudatorio de Laudes de la primera semana, hoy, al reanudar el tiempo ordinario, pasado el ciclo de Navidad.

La VOZ del Señor sobre las aguas, | el Dios de la gloria ha tronado

la VOZ del Señor es potente, 
la VOZ del Señor es magnífica,

la VOZ del Señor descuaja los cedros
la VOZ del Señor lanza llamas de fuego,

la VOZ del Señor sacude el desierto,
la VOZ del Señor retuerce los robles…
 

Este salmo terrorífico no es tal. Es un Salmo para cantar la Gloria del Señor, con los Hijos de Dios del cielo (ángeles) y de la tierra (la santa Iglesia peregrinante).
En su templo, un grito unánime: «¡Gloria!»… el Señor se sienta como rey eterno.

Y, al final, para gustar, ya hoy mismo, el sublime don que Dios nos regala.

El Señor da fuerza a su pueblo, el Señor bendice a su pueblo con la paz.
 

No es ninguna traición: Podemos tomarlo como el salmo de nuestra pandemia.
Por otra parte, el primer Evangelio del tiempo ordinario: la voz de Jesús, que llama a los apóstoles. Y al punto, dejando padre, barca y redes, le siguiendo: eran Simón y Andrés, Santiago y Juan (Mc 1,14-20).

La voz del Señor truena en la tormenta,
la voz del se oye en la pandemia,
la voz del Señor hiende corazones,

la voz del Señor posa en mi conciencia.
¡la voz del Señor!
 

La voz del Señor llama a los discípulo
que resuena en el mar de Galilea;

la voz del Señor grita y ora y gime,
la voz del Señor llena cielo y tierra.

¡la voz del Señor!

Ya de un año de Oriente a Occidente
la voz del Señor suena y suena y suena;
que el planeta es el Monte Sinaí,

y el Señor está hablando en la tiniebla,
¡la voz del Señor!
 

La voz del Señor, fuego, trueno y brisa,
que el Dios del amor mira y nos contempla,
y el que entregó el mundo a mi cuidado,

cual Dios y Padre espera mi respuesta,
¡la voz del Señor!
 

Escuchemos, hermanos, esa voz,
que en la Casa Común hoy nos congrega,
si de Dios es la voz, es profecía:

conversión y perdón y paz fraterna,
¡la voz del Señor!

¡Gloria a Dios Creador, dueño del mundo,
el que está, el que viene, el que enseña!
¡Con los ángeles toda la Iglesia,

gloria a ti por tu amor y providencia!,
¡la voz del Señor!

Madrid, 11 enero 2021, lunes primera semana del tiempo ordinario.

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