Como aceite derramado
Himno y plegaria íntima al Espíritu Santo
(Al eco de las palabras del Papa Francisco a su Beatitud Jerónimo II,
Chipre 4 dic. 2021).
Acompañamos, en estos días de Adviento, al Santo Padre en su Peregrinación espiritual a Chipre y a Grecia (2-6 dic. 2021)
“El fruto final del árbol de olivo es el aceite, ese aceite que tiempo atrás se contenía en preciosos vasos y recipientes, que abundan entre los tesoros arqueológicos de este país. El aceite ha proporcionado la luz que iluminó las noches de la antigüedad. Durante milenios fue el «sol líquido, el primer misterioso estado de la llama de las lámparas» (C. Boureux, Les plantes de la Bible et leur symbolique, París 2014, 65). A nosotros, querido hermano, el aceite nos evoca al Espíritu Santo, que dio a luz a la Iglesia. Sólo Él, con su esplendor que no conoce el ocaso, puede disipar las oscuridades e iluminar los pasos de nuestro camino”.
“Sí, porque el Espíritu Santo es, sobre todo, aceite de comunión…
En segundo lugar, el Espíritu es aceite de sabiduría…
Por último, el mismo Espíritu es aceite de consolación…”
Como aceite derramado
que penetra hasta lo íntimo.
el Espíritu desciende
suave y dulce a su destino.
Y al entrar se hace la luz,
aceite, sol escondido,
y llega la claridad,
la verdad del orden vivo.
Aceite de comunión,
que transforma el fiero instinto,
que nos saca del pecado
de enfrentarnos desunidos.
Aceite, sabiduría
de los misterios divinos,
el Espíritu revela
secretos del Paraíso.
Aceite, consolación
de todo cuanto sufrimos:
Espíritu de ternura,
suaviza nuestros gemidos.
¡Espíritu, Dios presencia,
Dios amor, siempre dulcísimo,
en perfume de oración
sea el honor por los siglos! Amén.
Jerusalén, 4 diciembre 2021
Postdata
Ofrenda
Hoy, domingo, 5 de diciembre, mi calendario dice que cumplo 85 años de gracia y misericordia. A Jesús, solo a él, sea el honor y la gloria. Como ofrenda eucarística vayan estos versos, con sencillez y ánimo humilde.
A punto de amanecer
he besado el crucifijo,
luego he besado a mis padres
que anhelaron a este hijo.
Hoy es fiesta señalada
por cumplir ochenta y cinco:
Confesión y Eucaristía:
¡Gracias, Jesús, señor mío!
Regalo de cumpleaños
es la gracia del bautismo:
vivir la unidad completa
que en Jesús ha acontecido.
Mi Jesús y el Evangelio,
el que fue y el que yo escribo,
con los hombres y sus penas
vividos en un latido.
Venga la luz del Espíritu,
sea la luz del Ungido,
y, quieta el alma, respire
al Viviente de los siglos.
Giran y giran los Vientos,
ayer y hoy es el mismo,
adoremos y gocemos
su Pascua sea mi signo.
Jerusalén, 5 dic. 2021.
Muchas pero muchas felicidades, su mente sus pensamientos se perciben con una lucidez jovial envidiable; lo extrañamos Padre Rufino; fuerte abrazo desde GDL MX
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