lunes, 27 de diciembre de 2021

1711. Peregrinación a Nazaret – Nazaret tiene el perfume de la humildad de María

 

Nazaret tiene el perfume de la humildad de María


Ir a Nazaret, para un sencillo cristiano, es volver la casa de la Madre. De todos los santuarios del mundo, dedicados a la Virgen, Nazaret es, por excelencia, la casa de la Madre, la casa donde creció Jesús, la casa donde un día le dijo: Madre, tengo que irme, tengo que marchar a anunciar el Reino del Padre. Y le dio un beso.

Y, al querer ir a Nazaret, era por eso, por querencia; para oler en el corazón la cocina de casa, de donde todo nació.

Si queremos informarnos acerca de Nazaret, cualquier libro guía de Tierra Santa nos proporciona datos abundantes, y si yo me intereso por saber qué ha sido y qué es el Pueblo palestino, Nazaret es un enclave importante y desgarrador. Nazaret, clavada en las laderas de los montes de Galilea (a Jesús le quisieron arrojar por un despeñadero) tiene 76.000 habitantes (Wikipedia)…, de mayoría palestino-musulmana… La mayoría es de religión musulmana. El porcentaje cristiano es mucho mejor; y de los cristianos, el porcentaje ortodoxo es muy fuerte. No obstante todo, la basílica católica de la Anunciación es única…

Dejamos estos datos (que sacuden fuertemente el corazón, porque nada humano no es ajeno: trabajo, economía, forma política…) y vayamos a la basílica de la Anunciación. Vírgenes y Vírgenes rodean por las paredes a la Virgen, a la única desde las que todas fueron pensadas. Hasta he encontrado a la Divina Pastora en azulejos (25/01/2016)… (¿querida advocación, ¿demasiado particular para un santuario abierto al mudo universo, de Israel a América y Oriente?), que dice ser, “la patrona de las misiones capuchinas”.

Un día, providencialmente, peregriné por acá, y por la noche en la habitación escribí en Nazaret unos versos (27(04/1982): “En la mañana del mundo, Dios te saluda, María...” Un hermano (fr. Fidel Aizpurúa) les puso música.

Hoy también me brota del corazón – como al salmista – un poema, que quiere ser “me brota del corazón un poema bello”, por ella. Sin quererlo, me ha parecido que es lo mismo: María es la toda llena de gracia, porque Dios quiso preparar en ella una digna morada para su Hijo.

 

Nazaret tiene el perfume

de la humildad de María;

y huele a virginidad

el aire que te acaricia.

 

Por el sí de una Mujer,

de todas la más sencilla,

el Santo vino a la tierra

a formar una familia.

 

Aquí comenzó Jesús

la ruta de su venida,

en el seno de una virgen

se hacía germen la Vida.

 

Era el Arca la doncella,

y el silencio la envolvía;

ya era Hombre el Hijo eterno

y todo en ella latía.

 

Virgen de la Encarnación,

la Historia nueva nacía;

si era bella la primera,

más esta y definitiva.

 

Queden rotas las palabras,

las visiones diluidas:

quede solo la verdad

que la fe nos testifica.

 

María es Madre del Verbo

y para ser toda digna,

Dios creó tanta hermosura

cuanto ella pudo admitirla.

 

Hoy Nazaret es la casa

de cuantas avemarías

a la Virgen se le rezan

y a la Virgen se le pintan.

 

Llena de gracia le dijo

el ángel que el Cielo envía,

llena de gracia repiten

iconos en letanía.

 

El mundo entero se postra

ante sus plantas benditas,

por ella vino la Gracia

en su seno concebida.

 

* * *

Hoy este hijo ha venido

con el alma peregrina,

y quiere estar en silencio

esperando una sonrisa.

 

Verbum caro Hic factum est

he visto escrito en la cripta;

dijeron las oraciones,

yo me puse de rodillas,

 

Y luego me fui a sentarme,

ya palabras no quería;

quería solo adorar

y pensar sin pesadilla.

 

Mejor…, sentirme pensado

por el vaivén de una vida,

que solo Dios la conoce

y solo él la domina.

 

María fue la pensada

por el amor maravilla,

no rompamos su hermosura

con falsa sabiduría.

 

María es llave de oro,

que Dios en su mano cuida,

Ella guarda los secretos

de toda la Profecía.

 

María, de gracia llena,

María, la pobrecita.

María, vida y dulzura

y esperanza segurísima.

 

María de Nazaret,

en mil nombres conocida,

de Jesús la tierna Madre,

¡María, oh Madre mía…!

 Amén. Aleluya.


Jerusalén – Nazaret, Peregrinación 27 dic. 2021.

No hay comentarios:

Publicar un comentario