Abierta la Cuaresma y Cristo en medio
Si Cristo es el protagonista
de la Pascua, él y no yo, pecador, él es el mismo protagonista de la Cuaresma –
si no, se rompería la unidad del misterio –; porque la Cuaresma es el “Venerable sacramento
cuaresmal”. Su presencia histórica entre
nosotros, desde que nació de la Virgen María hasta siempre, permanece viva en
la Iglesia, sacramento primordial de salvación. Uno es el Misterio, uno es el Protagonista
Jesús, Uno es el Espíritu que le llevó al bautismo y al desierto, Uno es el Padre
a quien todo vuelve.
“Así pues, nos transformó en
sí mismo, cuando quiso ser tentado por Satanás. Acabamos de escuchar en el
Evangelio cómo el Señor Jesucristo fue tentado por el diablo en el desierto. El
Cristo total era tentado por el diablo, ya que en él eras tú tentado. Cristo,
en efecto, tenía de ti la condición humana para sí mismo, de sí mismo la
salvación para ti; tenía de ti la muerte para sí mismo, de sí mismo la vida
para ti; tenía de ti ultrajes para sí mismo, de sí mismo honores para ti;
consiguientemente, tenía de ti la tentación para sí mismo, de sí mismo la
victoria para ti.
Si en él fuimos tentados, en
él venceremos al diablo. ¿Te fijas en que Cristo fue tentado, y no te fijas en
que venció la tentación? Reconócete a ti mismo tentado en él, y reconócete
también a ti mismo victorioso en él. Hubiera podido impedir la acción tentadora
del diablo; pero entonces tú, que estás sujeto a la tentación, no hubieras
aprendido de él a vencerla” (San Agustín, Comentario a los salmos, lectura
escogida para el primer Domingo de Cuaresma).
1. Abierta la
Cuaresma y Cristo en medio,
porque es
nuestra Cuaresma sacramento,
nacida del
bautismo de Jesús,
que el mismo Espíritu
llevó al desierto.
2. Jesús está
presente y él conduce,
en soledad
muy pura hacia los cielos,
su ayuno es
diálogo en el Padre,
y el Padre en
quien confía es su alimento.
3. Adán es la
memoria primordial
y el Sinaí
ardiente es el encuentro,
cuarenta días
y cuarenta noches
para escribir
a fuego el Testamento.
4. Jesús pactó
el amor con sangre suya
y al Padre abrió
lo hondo de su pecho,
el Tentador caía
para siempre
y en nuestra
tierra aparecía el Reino.
5. En él
fuimos tentados por el Diablo,
su triunfo destelló
cual triunfo nuestro;
Jesús, Cristo
total, en una Iglesia
en comunión
de vida y sentimiento.
6. Jesús venció
y los ángeles servían
a su Señor, a
nuestro Hermano y Siervo.
¡Bendito tú, Jesús,
eternamente,
que sea nuestro
amor eterno obsequio! Amén.
Guadalajara, Jalisco, 4 marzo 2017, inicio del Primer Domingo de
Cuaresma
Por fin, después de un tiempo inmemorial (al menos para el que esto escribe), el misal romano, desde que la misa se celebra en la lengua vernácula, se ha actualizado en cuando a las traducciones que se hacen de los textos manuscritos que se conservan. Antes, como se decía en latín, no había ningún problema de traducción.
ResponderEliminarEn efecto, en la misa dominical se ha traducido una frase latina que no admite dudas, y menos aún variaciones interpretativas….como hasta ahora…
HIC EST ENIM SANGUIS MEUS NOVI TESTAMENTI QUI PRO MULTIS EFFUNDITUR IN REMISSIONEM PECCATORUM.
La palabra latina MULTIS se ha traducido hasta ahora como POR TODOS LOS HOMBRES, cuando textualmente significa MUCHOS. Y muchos son muchos, pero no todos.
Los que renuncian a Jesucristo también renuncian al Padre que lo envió. Los que rechazan a Jesucristo rechazan también a la salvación de procede de él. Eso está muy claro.
Esperemos que se continúe con ese buen ejemplo y podamos escuchar una correcta traducción al capítulo 20 del evangelista san Juan:
PETRUS ET ILLE ALIUS DISCIPULUS ET VENERUNT AD MONUMENTUM CURREBANT AUTEM DUO SIMUL ET ILLE ALIUS DISCIPULUS PRAECUCURRIT CITIUS PETRO ET VENIT PRIMUS AD MONUMENTUM ET CUM SE INCLINASSET VIDET POSITA LINTEAMINA NON TAMEN INTROIVIT VENIT ERGO SIMON PETRUS SEQUENS EUM ET INTROIVIT IN MONUMENTUM ET VIDET LINTEAMINA POSITA ET SUDARIUM QUOD FUERAT SUPER CAPUT EIUS NON CUM LINTEAMINIBUS POSITUM SED SEPARATIM INVOLUTUM IN UNUM LOCUM.
Esperemos....
Saludos. Juan José