Vigilia Pascual 2020 en el “Coronagracia”
En su día, y en este blog de “Las hermosas
palabras del Señor” (n. 511… “Espiritualidad cristiana, espiritualidad
pascual Pensamientos y vivencias al culminar el Tiempo de Pascua) escribimos:
“En 1951 el
Papa, hoy “Venerable”, Pío XII permitió que la Vigilia Pascual, que antes se
tenía el Sábado Santo por la mañana, Sábado de Gloria, se celebrara por la
noche (decreto “Dominicae Resurrectionis” de 9/II/ 1951). A partir de
1956 fue obligatorio celebrarla por la noche (decreto “Maxima Redemptionis”
de 16/XI/ 1955). Había comenzado la reforma de la Vigilia Pascual, que
culminaría con el Concilio Vaticano II (1962-1965).
Definitivamente el Sábado Santo recobraba su genuino
perfil. “Durante el Sábado santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del
Señor, meditando su pasión y muerte, su descenso a los infiernos (Misal Romano)
y esperando en la oración y el ayuno su
resurrección” (Carta fiestas pascuales, 77; véase abajo).
La Iglesia redescubría con esta celebración de la
Vigilia Pascual lo más hermoso de sí misma. Y somos conscientes los que de
niños y adolescentes vivimos la Vigilia de antes y después la de hoy. El
Movimiento Litúrgico desembocaba en lo más bello que pudimos soñar. Se abría
una época nueva de espiritualidad en la Iglesia.
Los teólogos y liturgistas hablaron en los años 50 del
“Misterio Pascual”, expresión que en decenios anteriores no se utilizaba en la
teología, y que es la matriz de nuestra fe, la matriz de la teología más pura.
Se escribieron páginas bellísimas, que nos llenan de emoción el leerlas. El Catecismo
Holandés (1966), hablando del “Domingo de pascua”, tenía expresiones como
éstas: “El domingo de Pascua hizo domingo a todos los domingos del año”. En ese
momento ya no era novedad, porque el Concilio había dicho: “La Iglesia, por una
tradición apostólica, que trae su origen del mismo día de la Resurrección de
Cristo, celebra el Misterio Pascual cada ocho días, en el día que es llamado
con razón "día del Señor" o domingo…; …el domingo es el fundamento y el núcleo de todo el año litúrgico” (Sacrosanctum
Concilium 106, constitución promulgada el 4 de diciembre de 1963).
Pudimos comprender que del Domingo nació la solemne
celebración anual de la Pascua, y que de la Pascua nacería la Navidad”.
Hoy, al amanecer de este Sábado Santo, y en espera de
la Vigilia Pascual de esta noche, en esta circunstancia del “Coronavirus” ha
brotado del corazón este himno “Coronagracia”, que brindamos ya como primera
felicitación pascual del año de gracia 2020.
[Nota. Al presente los muertos por
el Coronavirus en España son 16.353, con la buena noticia de que “Los muertos
con coronavirus en un día bajan hasta 510, la cifra más baja desde el 23 de
marzo”]
Tu santa resurrección
recreó la Biblia entera;
que era Palabra de gracia
y era nueva, toda nueva.
La profecía era vida,
la historia su historia
era,
hoy Abel era su hermano
y aquella muerte promesa.
Pecados y bendiciones,
desgracias, muertes y
guerras
eran clavos del Calvario,
hoy flores de primavera.
Todo es distinto, mi
Dios,
todo es amor y es
sorpresa,
y yo mismo me he
encontrado
en el cuerpo que se
eleva.
Y ahora he visto a Jesús
en esta humana pandemia:
era blanco, y con su luz
encendía cielo y tierra.
La Iglesia está de
Vigilia,
con llamas está a la
espera,
el Esposo está llegando
y mis ojos lo contemplan.
Yo te amo, mi Señor,
vine con la Magdalena,
mis besos ungen tus pies,
mi corazón es mi ofrenda.
¡Sé del Padre para
siempre,
con el Padre vive y
reina,
con el Espíritu Santo,
con la Iglesia hoy más
bella!
Sobre
la Vigilia Pascual, en todas sus partes, puede verse: Rufino Grández, (Instituto de Teología Espiritual de
Barcelona), La hermosa Vigilia de Pascua. Cómo preparar y vivir la
celebración principal del año. Barcelona, Editorial Regina 1995.
¡Jesús Resucitado: reina en nuestros corazones!
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