martes, 24 de agosto de 2021

1650.Imitadores de Dios. Cantiga a modo de Juglar

 Imitadores de Dios


“Sed imitadores de Dios, como hijos queridos, y vivid en el amor, como Cristo os amó y se entregó por nosotros como oblación y víctima de suave olor” (Ef 5,1; Oficio de lectura, Lunes semana XXI, año impar).

Dios no es idea; Dios no es reflexión. Dios es persona.

Si Dios es idea, Dios es aterrador. Si Dios es reflexión, me pulveriza. Si Dios es perdona, Dios es amor.

Dios es Creador: por amor.

Dios será mi juez: en el amor.

Dios es mi Dios: en Jesús.

Dios es Espíritu: por eso escribo.

Dios es mi Dios: por eso soy suyo.

Dios es Jesús: por ser Dios encarnado.

En una palabra, dice Pablo: Sed imitadores de Dios.

Y ¿en qué le voy a imitar, si Él es Dios y soy criatura suya?: en su Divinidad.

Y ¿cuál es su Divinidad?: Solo el amor.

 

Imitadores de Dios

y… ¡cuidado con los santos!:

que quede Todo Jesús,

que es el camino trazado.

 

No me digan, por favor,

que a Dios debo retratarlo,

que Dios mismo es el modelo

con pincel para pintarlo.

 

Encogido y pensativo

me he quedado meditando

que el mismo Pablo me ha dicho

que Dios es el Imitando.

 

¿Será verdad que es así,

me pregunto alucinado,

que a Dios mismo he de imitar

mientras voy peregrinando?

 

Es así y solo así,

y jamás has de olvidarlo,

que si acaso lo olvidares

estarás muy despistado.

 

Dios es Dios en las alturas,

muy lejos de mis cuidados,

que yo me acuerde o le olvide,

ni le quito ni le añado.

 

¡Qué horrible blasfemia has dicho!:

¿cuál ídolo idolatrado

se ha metido en tu cabeza

para hablar a lo insensato?

 

Dios es ternura infinita,

que por eso te ha creado,

y se ha filtrado en tus venas

y cuerpo y sangre ha empapado.

 

Dios se deshace de amor

y con ese amor te ha amado;

Dios vibra en mis vibraciones

y alienta cuando alentamos.

 

Dios es delante y adentro,

si me acuesto o me levanto,

si voy al fondo del mar

o con los vientos me marcho.

 

Dios es la presencia pura,

que Dios es Dios encarnado,

y donde la carne está

para siempre se ha quedado.

 

Imitadores de Dios…,

dulcemente desmayado;

acaso comprenda un algo,

si digo. ¡Dios es mi Amado!

 

Amor y amor esencial

que por amor me ha creado,

que en el amor se derrama,

que en el amor se ha plasmado.

 

 

 

Dios me transciende y me eleva

para entrar conmigo en diálogo,

que él es Palabra intimísima

y nos invita a escucharlo.

 

Dios es mío, todo mío,

en mi ser depositado,

en mis átomos bullendo

y mi vida acariciando.

 

Y a ese Dios he de imitar,

amor y amor derramando,

pensando ya solo amor

con mi pensar endiosado.

 

Dios es Dios y es Comunión,

en sí mismo y desbordado;

más allá de religiones,

Dios es el Dios deseado.

 

Yo soy yo cuando camino,

y me siento rodeado

por divina circunstancias

y por hermanos humanos.

 

Dios es paz, porque es amor;

jamás guerra ha deseado,

ni para a Él defenderle,

ni a nosotros, por vengarnos.

 

En el cielo y en la tierra

Dios es el único Santo,

y yo, como imitador,

amor santo voy sembrando.

 

A una pléyade sin cuento

de fieles santificados,

como anónimo me asocio

que Él mi nombre ya apuntado.

 

Hermano a quien no conozco,

a quien sin verte te amo.

soy feliz por solo amarte:

¡Que en el cielo nos veamos! Amén.

 

Madrid, 24 agosto 2021.

1 comentario:

  1. Hermano mío, amado Rufino ,cuanto amor en tus palabras . Amor del verdadero ,el de Cristo, quién nos ama . Permíteme Rufino ,usurparte,los últimos versos ,para decirte que sin verte te amo y soy feliz al hacerlo ,soy feliz sabiendo que estás cada día con tus versos u homilías amadas . Sueño con ese día ,que en el cielo nos veamos y pueda decirte "Rufino ,hemos llegado",y mirándole cara a cara ,amarlo, alabarlo. Fray Rufino mil gracias por tu juglar misionero ,amante ,desde Uruguay, mi abrazo en Cristo ,toda Su Paz y Amor a ti sean dados ,sin dudar vuelve a nosotros en un nuevo verso narrado
    Rufino gracias ,muchas gracias ,también te amo hermano

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