lunes, 30 de agosto de 2021

1654. Hoy he bañado mi alma - Rima del corazón (Mc 7,1-23)

 

Hoy he bañado mi alma

 

“…Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos, las fornicaciones, robos, homicidios, 22 adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. 23 Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro” (Mc 7,21-23).

“Es una sabiduría: aprender a acusarse. Intentad hacerlo, os hará bien. Para mí es bueno, cuando consigo hacerlo, me hace bien, nos hará bien a todos.

Que la Virgen María, que cambió la historia con la pureza de su corazón, nos ayude a purificar el nuestro, superando en primer lugar el vicio de culpabilizar a los demás y de quejarse de todo” (Papa Francisco, Ángelus, domingo 29 agosto).

 

Hoy he bañado mi alma

en el mar de la pureza:

la pureza era María,

que cambió la historia entera.

 

Corazón de mi nostalgia

de una Virgen Nazarena:

pienso en sus pies y sandalias

y en la fuente de la aldea.

 

Y pienso sin pensamientos

al pensar cómo era ella,

y mis ojos pensativos

de agua clara se me llenan.

 

Como Dios se la quería

era pura la doncella,

tan pura que inmaculada

la Hija vino a la tierra.

 

Dulce pensar más allá,

que es pensar en lo más cerca,

lo que está en el corazón,

morada de una Presencia.

 

* * *

Pureza del corazón,

donde solo Dios impera;

yo quiero ir a mi encuentro,

que es ir a Dios, sin frontera.

 

Llegar a mi corazón

es ir al alba primera,

y ver al Dios del principio

que en mí su ruta comienza.

 

Era fuente de mi vida,

era flor de primavera,

el corazón que creaba

para que yo lo tuviera.

 

Un corazón para el hijo

con sangre suya en mis venas,

un corazón para amar

que no es otra su tarea.

 

Corazón pecaminoso

jamás mi Señor lo hiciera,

él creo los sentimientos

de cosas bellas y eternas.

 

El corazón ha nacido

con vocación de belleza,

para deleite de Dios

y de hombres complacencia.

 

El corazón es un huerto

de fruta y flor sin maleza,

de perfumes celestiales,

de sombra y paz que recrea.

 

Y Dios es el Jardinero

que cuida de las acequias,

y que abrió la fuente viva

y que a la flor alimenta.

 

          * * *

Hoy he vuelto al corazón,

a pensar de otra manera,

a preguntar a mi Dios

que nos pasa en hora incierta.

 

Arrancaré el corazón,

porque es corazón de piedra,

pondré corazón de carne

para una alianza nueva.

 

Así decía Ezequiel,

en el destierro profeta,

porque toda la maldad

estaba en el pecho envuelta.

 

Estaba pasando dentro

lo que está pasando fuera,

y así decía Jesús

con tanta fuerza y dureza.

 

Cataratas de pecados

que corren por el planeta;

esos monstruos han nacido

en el corazón soberbia.

 

Qué triste hablaba Jesús

cuando hablaba de impureza

del corazón en pecado,

que es una negra caverna.

 

          * * *

 

Vuelvo al mar de la armonía,

María de gracia llena:

Madre mía, madre mía,

sálvame de la tormenta.

 

Humilde, sencillo y puro

así te pido que sea

el corazón de tu hijo

que imite a la pobre sierva.

 

Y entonces seré feliz

en el silencio y la espera,

gustando el santo Evangelio,

mi vocación verdadera. Amén.

 

Madrid, 30 agosto 2021

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