lunes, 15 de mayo de 2017

949. Canción de amor a Jesús Resucitado - 9



Maestro
(En el Día del Maestro)


A la Iglesia de Corinto, Pablo escribía: “… vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno es un miembro. 28 Pues en la Iglesia Dios puso en primer lugar a los apóstoles; en segundo lugar, a los profetas, en el tercero, a los maestros, después, los milagros, después el carisma de curaciones, la beneficencia, el gobierno, la diversidad de lenguas. 29 ¿Acaso son todos apóstoles? ¿O todos son profetas? ¿O todos maestros? ¿O hacen todos milagros? 30 ¿Tienen todos don para curar? ¿Hablan todos en lenguas o todos las interpretan?” (1 Cor 12,27-30).
Maestros en la constitución visible de la Iglesia – pues la Iglesia necesita lucidez -  no olvidando la palabra del Señor: “No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías” (Mt 23,10).
El magisterio en la Iglesia se sustenta en la gran Tradición, que se inicia en el Nuevo Testamento, en busca de la sabiduría escondida, como dice Pablo: “Sabiduría, sí, hablamos entre los perfectos; pero una sabiduría que no es de este mundo ni de los príncipes de este mundo, condenados a perecer, sino que enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria. Ninguno de los príncipes de este mundo la ha conocido, pues, si la hubiesen conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria” (1Cor 2,6-8).
Gregorio de Nisa es un ejemplo excelente de esa sabiduría a la que nos lleva el magisterio que ejercemos en la Iglesia anunciando a Cristo Resucitado. En el día de hoy (lunes de la V semana de pascua, S. Gregorio se explica así en su Disertación 1 Sobre la resurrección de Cristo):
“…Éste es el día en que es creado el hombre verdadero a imagen y semejanza de Dios. ¿No es todo un mundo el que es inaugurado para ti por este día en que actuó el Señor? A este mundo se refiere el profeta, cuando habla de un día y una noche que no tienen semejante.
Pero aún no hemos explicado lo más destacado de este día de gracia. Él ha destruido los dolores de la muerte, él ha engendrado al primogénito de entre los muertos.
Cristo dice: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios. ¡Oh mensaje lleno de felicidad y de hermosura! El que por nosotros se hizo hombre, siendo el Hijo único, quiere hacernos hermanos suyos y, para ello, hace llegar hasta el Padre verdadero su propia humanidad, llevando en ella consigo a todos los de su misma raza” (S. Gregorio de Nisa).
El magisterio nos lleva a la sabiduría, y no hay sabiduría sin experiencia personal del Misterio.

1. Sin retirarme de alumno,
por su gracia soy Maestro,
soy Maestro de su escuela.
soy maestro misionero.

2. Soy Maestro en Sacra Página,
Maestro en el Evangelio,
Maestro de aquel que oculto
más muestra su magisterio.

3. Maestro de Dios humilde,
de Dios pobre verdadero,
maestro que enamoraba,
si hablaba, con solo verlo.

4. Maestro constituido
por carisma y sacramento,
maestro de unas palabras
que son palabras de fuego.

5. Soy maestro en oración,
confidente de secretos,
maestro pues le conozco
arrimado a lo que enseño.

6. Soy maestro con palabras,
soy maestro en el silencio,
maestro de su dolor,
el último de sus siervos.

7. Maestro de sus cantares,
soy maestro de sus sueños;
quiero dejar al morir
un canto a mis herederos.

8. Maestro para explicar
la introducción al Misterio:
que en tu Pascua abriste Rollo
sellado con siete sellos.

9. Piedad de mí, mi Señor,
mi Libro en el que yo aprendo,
háblanos tú, solo tú,
y todos aprenderemos.

Guadalajara, Jal., 15 mayo 2017,
Día del Maestro.

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