El alba está amaneciendo
(En la Comunión)
Evangelio de Tiberíades (Juan 21), donde comenzó
la Iglesia, y donde “a la tercera” espera el Señor de la Historia…
Jesús ¿qué será de tu Iglesia en esta marejada…?
Sabiendo que eres tú, que estás, que eres crónica
de mi cuaderno, que eres Pascua de cada día…, nada me importa.
Fiat…, fiat…!
El alba
está amaneciendo
no
tengamos prisa.
Deja que
la noche sea
la noche
de la fatiga,
mas
noche de paz en el alma,
noche de
amor, sin mentira,
noche de
vela y espera
en esta
Vigilia.
Deja que
el invierno sea
más
invierno todavía,
y deja
que ante tus ojos
se
rompan las estadísticas.
Déjame
que yo te diga
simplemente
¡amada mía!,
como le
dije a tu Madre,
María,
la pobrecita.
Déjame
que yo te abrace
como
nadie abrazaría.
Dame tus
labios ardientes,
que
nadie se enteraría…
Yo veo a
Dios encarnado
por la
vera vía;
los
sabios dicen la kénosis,
Dios
desnudo sin valía,
ser de
la Iglesia terrestre,
que tú
eres la Parusía…
Adoración
y humildad,
sin
prisa maligna,
que se
apaguen mis pecados,
muera mi
facha ficticia…
y solo
quede el amor,
que es
mi alegría infinita.
Acepto
mi noche pura,
no
quiero fama ni firma
no
quiero por ti mis sueños,
que
tanto me apetecían.
No
quiero nada, Jesús,
no
quiero lo que quería,
no
quiero pesca en el mar,
que
pobre ya no sería…
quiero
un abrazo, lo sabes…
mi carne
lo necesita.
Quiero
tus labios, mi Dios,
en esta
noche tan fría.
Quiero
llorar dulcemente
en esta
Vigilia,
que es
la Pascua de mi fe,
Pascua
bendita.
* * *
Y siendo
tu Iglesia amada,
la
siempre fiel a tu cita,
siento
que he concebido
de una
divina semilla…
Era
de noche en la barca,
y el
agua a remo movían,
y entre
siete pescadores
ni una
pieza recogían.
Y un
hombre allá aparecido,
el
hombre de la otra orilla,
“Echad
las redes les dijo…”,
diciendo
una profecía.
Eras tú,
mi pescador,
el Dios de
las maravillas,
que
junto a unas vivas brasas
pan y
pescado tenías.
Eres tú,
Jesús,
mi más pura
cercanía,
no he de
pensar en la noche,
que es
tuya como es el día.
Dejo en
tus manos el tiempo;
te
escojo a ti, luz y guía,
lo que
quieras, como quieras
mas solo
te pediría
que seas
tú, solo tú
riqueza
del alma mía
Amo a tu
Iglesia y quisiera…
nada quiero…,
tú la miras…
y que mi
paz al mirarla
sea tu
tierna caricia.
Guadalajara, Jalisco,
21 de abril de 2017
,
Evangelio de hoy (Lc 24,35-48) ha llegado a
este atrevimiento: “39 Mirad mis manos y mis pies:
soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un espíritu no tiene carne y
huesos, como veis que yo tengo». 40 Dicho esto, les mostró las
manos y los pies. 41 Pero como no acababan de creer por la
alegría, y seguían atónitos, les dijo: «¿Tenéis ahí algo de comer?». 42 Ellos
le ofrecieron un trozo de pez asado. 43 Él lo tomó y comió
delante de ellos”.
Con frase petulante diríamos: es la metafísica espiritual del cuerpo de
Jesús, de un cuerpo, que, evidentemente, ya no “puede” regresar
(filosóficamente hablando) a un estado
inferior para siempre superado.
En la fe, hermano mío, no tratemos de explicar con siempre discutible
teoría. Se trata simplemente, en lo más concreto personal mío y nuestro la
presencia de Jesús Resucitado. He aquí mi soliloquio, como gemido de amor.
1. Lo
real de lo real,
lo real
más verdadero,
eres tú,
Jesús amado,
que
penetra el alma y cuerpo.
2. Lo
pasado que ya fue,
y que
acontece en el tiempo,
eres tú,
Jesús presente,
y en la
fe lo experimento.
3. Lo
que es el tú de mi yo,
cuando
mi yo es encuentro,
eres tú,
Jesús viviente,
a quien
yo adorando siento.
4. Lo
que es persona a persona,
mi más
íntimo secreto,
eres tú,
dichoso amor,
mi Jesús
y Dios concreto.
5. Por
eso quieres que vea
que
comes cuando yo almuerzo,
que eres
mi divinidad,
vivo
cuando fuiste muerto.
6. Por
eso te manifiestas
el de
siempre y siempre nuevo,
con un
pescado a la mesa,
que es
nuestro humano alimento.
7. ¡Qué
divina embriaguez
pensarte
como te pienso,
sin
poder echarte fuera
que tú
eres mi adentro dentro!
8.
Resurrección es vivir
el
sentir del universo;
de tu
vestido de gloria
el
universo es el fleco.
9.
Tocarte tú nos pedías,
mas yo
te pido tu beso,
que tu
caricia me envuelva,
que es
eso lo que deseo.
10.
Porque es Pascua soy milagro,
soy un
abierto requiebro;
soy una
flecha en salida
que va
derecha en su vuelo…
11. Soy
un humilde cristiano
que a su
Dios ha descubierto;
soy, mi
Jesús, dulce amado,
soy
contigo sacramento.
12. Como
súplica piadosa
depongo
mis sentimientos…
Tú sabes
cuánto te amo,
lo
demás…, tuyo es hacerlo.
Guadalajara, Jalisco, Jueves de Pascua,
20 de mayo de 2017.
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